Para
los verdaderos amantes de la cocina, llega un manjar que rinde homenaje a la
gastronomía de siempre. Es una pieza de carne increíblemente tierna, melosa y
repleta de matices que se deshace en la boca tras un asado lento y cuidadoso y
escoltada por unas patatas panadera, pimientos dulces y cebolla pochada.
Sección
Casquería: 4
personas, preparación: 10 minutos. horno 90 minutos, a 180º.
Dificultad: fácil. Todos los
tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
2
cabezas de cordero partidas por la mitad, 3 patatas medianas, 1 a 2 cebollas, 2
a 3 pimientos verdes según tamaño, tomillo, orégano, romero, aceite de oliva y
sal
Preparación
y cocción:
Pelar
la cebolla y las patatas, cortar la primera en juliana y la segunda en rodajas
medias.
Lavar
y desvenar los pimientos y picarlos al gusto, mezclar las verduras y aliñarlas
con aceite, especies y sal.
En
la bandeja del horno cubierta de papel aluminio colocar una cama con las
verduras.
Colocar
encima las cabezas con el corte hacia arriba espolvorear con aceite y las
hierbas.
Precalentar
el horno, una vez realizado colocar la bandeja casi al final y cocinar 45 minutos,
darles la vuelta a las cabezas espolvorearla con las especies y aceite y
mezclar las verduras.
Cocinar
otros 45 minutos y apagar el horno y tapar con papel aluminio hasta la hora de
servir caliente.
El
cordero
Es
la carne de oveja joven, generalmente menor a un año. Ha sido un alimento
básico en muchas culturas desde tiempos antiguos debido a la domesticación de
ovejas hace más de 10,000 años en la región del Creciente Fértil (Medio
Oriente). Su carne es apreciada por su sabor suave y textura tierna. A lo largo
de la historia, el cordero ha sido parte importante en distintas tradiciones
culinarias, especialmente en países mediterráneos, Medio Oriente, Reino Unido,
India y Nueva Zelanda.
Uso
del cordero en la cocina
Paletilla
(brazuelo):
Parte delantera, ideal para asados y guisos.
Pierna:
Parte trasera,
perfecta para asados y estofados.
Costillas: Usadas para hacer
costillas a la parrilla o al horno.
Chuletas: Cortes pequeños con
hueso, muy apreciados para parrilla o sartén.
Pecho
(falda):
Más fibroso, se utiliza en guisos o para desmenuzar.
Cuello: Excelente para
guisos y caldos.
Cabeza
del cordero en la cocina: contiene carne, grasa y partes muy sabrosas como las
mejillas, la lengua y el seso (cerebro), que son considerados manjares en
muchas culturas.
Solomillo: Corte muy tierno,
ideal para filetes o preparación rápida.
Formas
de cocinar el cordero:
Asado: Pierna o paletilla, asada
lentamente con hierbas aromáticas.
Guisado/Estofado: Partes menos tiernas
como cuello o pecho, cocinados a fuego lento con verduras y líquidos.
A
la parrilla:
Chuletas y costillas, marinadas y cocinadas a fuego directo.
Al
horno:
Cortes grandes o preparados rellenos. Cabeza: En algunos lugares se asa
completa o en mitades, a menudo condimentada con hierbas y especias..
Frito
o salteado:
Cortes tiernos como solomillo, en trozos para preparaciones rápidas.

























