El costillar de cerdo al horno con miel y acompañado de champiñones y pimientos es un plato delicioso y jugoso que destaca por su combinación de sabores dulces y salados. El costillar, una de las partes más sabrosas del cerdo, se marina en una mezcla de miel, aceite de oliva y especias antes de ser cocido lentamente en el horno.
Sección
Carne; 4
personas, preparación
15 minutos, maceración 30, horno 25 minutos a 190º, dificultad: fácil.
Todos los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes
para la receta:
1
costillar de cerdo, 300 g de champiñones, 1 pimiento rojo grande, 1 cebolla, 2
dientes de ajos, aceite de oliva y sal.
Para
el horneado y adobo; pimentón dulce, pimienta molida negra, ajo molido, cebolla
molida, aceite de oliva, miel.
Preparación
y cocción:
Preparar
el adobo mezclando todos sus ingredientes.
Embadurnar
el costillar y dejar reposar unos 30 minutos.
Meter
el costillar al horno a media cocción pintarlo con la miel por ambos lados y
cocinar el tiempo indicado.
Mientras
limpiar los champiñones, y desvenar el pimiento cortarlo todo en juliana.
Pelar
la cebolla y los ajos y picarlos en juliana, pocharlos en aceite.
Una
vez bien pochada la cebolla y el ajo incorpora el resto de las verduras, cocinar
hasta que rodo este en su pinto.
Servir
el costillar acompañado de las setas y pimiento con la salsa de este.
Costillar de cerdo
Es una pieza de carne que incluye las costillas del
cerdo. Se utiliza en muchas recetas y se puede cocinar de diversas maneras,
como a la parrilla, al horno, o cocido lentamente. El costillar de cerdo es muy
sabroso y jugoso debido a la grasa que contiene, lo que lo convierte en una
opción popular para muchas personas. Puedes sazonarlo con especias y hierbas
antes de cocinarlo para darle más sabor, y también puedes marinarlo para una
mayor jugosidad y ternura.
La miel
La miel es un alimento que ha acompañado al hombre desde
la prehistoria hasta nuestros días. Sabemos que las abejas aparecieron hace
entre 50 y 25 millones de años, pero las primeras evidencias del encuentro
entre hombre y abeja se remontan a hace unos 10 mil años. Incluso en el
Renacimiento la miel como protagonista en el ámbito culinario, utilizada de
diversas formas para endulzar y acompañar carnes, guisos y flanes. En el siglo
XVII se inició el cultivo de la caña de azúcar y la remolacha. El uso del azúcar
se extendió ampliamente sólo a partir del siglo XVIII, cuando su producción
aumentó hasta el punto de hacerlo mucho más barato y accesible que la miel. Por
este motivo, el azúcar fue sustituyendo paulatinamente a la miel, cuyo consumo
disminuyó. En la actualidad, España es el primer productor de miel de la UE,
aunque el consumo de este alimento no llega al kilo por persona y año. Es
utilizada en multitud .de alimentos de cocina, repostería o uso medicinal.