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sábado, 4 de abril de 2026

Berenjenas rellenas de pisto, con huevo de codorniz y loncha de jamón

Esta versión destaca por ciertos detalles en la preparación y los ingredientes que la diferencian del pisto tradicional que se encuentra en otras regiones de España. A diferencia de otros rellenos más pesados o carnosos, el pisto ofrece una opción ligera. Además, el toque final del huevo de elevando el plato a un nivel gourmet.
 


Sección Verdura; 4 persona. preparación 20/25 minutos, microondas 7 minutos, horno a gratinar 5 minutos a 200.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo.
 
Ingredientes para la receta:
 
Para el pisto: 2 cebollas, 2 calabacines, 2 pimientos verdes, 3 tomates pera, aceite de oliva y sal.
4 berenjenas medianas, 8 lonchas de jamón, 8 huevos de codorniz, pan rallado. aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Pelar la cebolla y los tomates picarlos en daditos.
Lavar y despuntar los calabacines y cortarlo en daditos.
Lavar y desvenar y despepitar los pimientos trocearlos en trozos pequeños.
Pochar la cebolla durante 5 minutos y añadir seguidamente los pimientos y cocinar otros 5 minutos, salar.
Incorporar los calabacines y cocinar 5 minutos removiendo de vez en cuando
Finalizar con el tomate y cocinar otros 10 minutos y hasta que se haya consumido todo el líquido, no dejar de remover.
Lavar las berenjenas y meterlas en el microondas para que se ablanden, retirar partir por la mitad a lo largo y vaciar de su carne, salar.
Rellenar con el pisto y colocarlas en una fuente para el horno espolvoreadas con pan rallado y gratinar el tiempo indicado.
Freír los huevos y el jamón y colocar un huevo sobre cada berenjena y colocarlas acompañadas del jamón.

La berenjena

(*Solanum melongena*), también conocida como aubergine o eggplant en inglés, es una hortaliza (botánicamente una baya) de la familia de las solanáceas, al igual que el tomate, la patata y el pimiento. Su historia es fascinante: pasó de ser una planta medicinal y ornamental, incluso temida, a convertirse en un ingrediente estrella de muchas cocinas del mundo. Se originó en el sudeste asiático, probablemente en la región de la India (incluyendo áreas como Assam y Birmania) y el sur de China, donde se domesticó hace más de 4.000 años a partir de especies silvestres como *Solanum insanum* o *Solanum incanum*. Sus parientes silvestres más antiguos provienen del noreste de África (hace unos 2 millones de años), pero la domesticación principal ocurrió en Asia. En Europa, su recepción fue controvertida. Perteneciente a la familia de las solanáceas (algunas tóxicas), se la asoció con la "locura" o la melancolía: en Italia se llamó *melanzana* (de *mala insana*, "manzana loca"), y en algunos lugares se consideraba comida de "moriscos" o "judíos" (de hecho, se la conocía como "manzana de los judíos" por su popularidad entre los sefardíes). Hoy se cultiva en todo el mundo, y España (especialmente Andalucía) es uno de los principales productores europeos. Variedades antiguas eran más pequeñas, blancas o verdes; la morada actual se impuso por su resistencia al transporte.

Huevo de codorniz

Son los pequeños huevos puestos por la codorniz, un ave de tamaño reducido muy apreciada tanto por su carne como por sus huevos. Estos huevos destacan por su sabor delicado y su textura suave, además de ser reconocidos por su atractivo aspecto moteado y su valor nutricional elevado. Tradicionalmente, los huevos de codorniz han sido consumidos en diversas culturas, especialmente en Asia y Europa, donde se consideran un manjar y un ingrediente gourmet. En cuanto a su historia, el consumo de huevos de codorniz se remonta a la antigüedad, siendo populares en la cocina de civilizaciones como la egipcia y la romana. En Japón, por ejemplo, forman parte de la dieta desde hace siglos y son habituales en platos como el sushi o en aperitivos. En España, su consumo se ha extendido en las últimas décadas, sobre todo en la alta cocina y en tapas, gracias a su versatilidad y presentación atractiva. 

 La historia del jamón

Es fascinante y se remonta a miles de años. Este producto cárnico, que proviene de la pierna trasera del cerdo, ha sido parte importante de la dieta humana en diversas culturas a lo largo del tiempo. El jamón tiene sus raíces en la antigüedad. Existen evidencias de que los cerdos fueron domesticados alrededor del año 5000 a.C. en Asia, y su carne comenzó a ser consumida por las comunidades humanas. En España, el jamón ibérico empezó a ganar reconocimiento por su calidad, particularmente el jamón de cerdos alimentados con bellotas en la Dehesa, un tipo de bosque mediterráneo. Con el tiempo, el jamón se exportó a otras partes del mundo, ganando popularidad en América y Asia. Hoy en día, el jamón es un alimento apreciado en todo el mundo. Se pueden encontrar diversas variedades, como el jamón serrano de España, el prosciutto de Italia, el jambon de París en Francia, y muchas más. Estas variantes son celebradas en gastronomías nacionales y son una parte esencial de festividades y celebraciones. Hoy en día, el jamón se presenta en diversas formas y estilos en las tiendas, adaptándose a las preferencias de los consumidores y a diferentes usos culinario. jamón curado, cocido, ahumado, loncheado, en tacos, tiras y muchas más.


martes, 24 de marzo de 2026

Hervido de judías verdes redonda extrafinas patatas, zanahoria y guanciale en salsa

Un hervido que combina las judías verdes con la textura aterciopelada de las patatas y la dulzura de la zanahoria. El guanciale aporta un toque intenso y sabroso que enriquece el conjunto, la salsa, elaborada de mostaza a la miel, añade un contraste dulce y ligeramente picante que realza los sabores de manera armoniosa.
 

Sección Verdura;
4 persona. preparación salsa 15/20 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo.
 
Ingredientes para la receta:
 
600 g de judías verdes redondas extrafinas, 2 patatas mediana, 1 zanahoria grande, 100 g de guanciale en tacos, 2 dientes de ajos, mostaza con miel, aceite de oliva, agua para la cocción y sal.
 
Preparación y preparación:
 
Lavar y quitar las puntas a las judías y partirlas por la mitad, pelar la patatas y zanahoria cortarlas al gusto.
Cocer todo en abundante agua con sal y dejarlo en su punto.
Pelar y picar los ajos,  sofreírlos en un poco de aceite sin que se quemen añadir el guanciale y dejar que suelte su grasa y se tueste un poco.
Escurrir las verduras y saltearlas en el sofrito añadiendo un poco mas de aceite y la mostaza al gusto unos minutos.
Servirla caliente.

Clases de judías verdes redondas

Las judías verdes redondas son un tipo de judía que se caracteriza por tener una forma cilíndrica y una superficie redondeada, a diferencia de las judías planas (que son más anchas y aplastadas). Dentro de las judías verdes redondas existen varias variedades o clases, que se diferencian principalmente por su tamaño, color, sabor, textura y tiempo de maduración. Algunas clases comunes incluyen: Judía Redonda Beurre: De origen francés, tiene vainas verdes, tiernas y jugosas, con un sabor delicado. Es una variedad muy apreciada para el consumo en fresco. Judía Redonda Clásica de vainas verdes y pequeñas, bastante resistente y común en cultivos comerciales. Judía Redonda Amarilla (Yellow Wax Beans) Aunque cambian el color de verde a amarillo, también tienen una forma redondeada similar y se incluyen dentro del grupo de judías redondas. Judías Redondas de Enrame o de SecoaAlgunas variedades son destinadas a secarse para conservarlas y otras para consumo fresco. Las judías verdes, incluyendo las redondas, provienen de la planta Phaseolus vulgaris, originaria de América Central y del Sur. Fueron domesticadas hace miles de años por pueblos indígenas. Con la llegada de los europeos al continente americano, estas legumbres fueron llevadas a Europa y al resto del mundo desde el siglo XVI. A partir de entonces, se han desarrollado numerosas variedades adaptadas a diferentes climas y gustos, dando lugar a clases específicas como las judías verdes redondas. La selección y mejora genética ha permitido que estas judías sean cultivadas ampliamente en huertos y explotaciones agrícolas, siendo populares tanto para consumo fresco como para conservación.

La patata

Una planta herbácea de la familia Solanáceas, es originaria de América del Sur, más precisamente de la región del Andes, donde se cultivó en el período precolombino, probablemente hace dos mil años o más antes de la conquista (como se evidencia arte indígena), Desde Sudamérica la patata llega a Europa solo unas pocas décadas después de su descubrimiento, y con toda probabilidad sólo después haber llegado a un puerto atlántico por vía terrestre o fluvial. Donde desembarcaron inicialmente en España, en Sevilla, entre 1560 y 1564, antes de pasar a Portugal (alrededor de 1575), y luego a Madrid en el cambio de siglo. 

La papada de cerdo

Es una parte del cerdo que se encuentra bajo la mandíbula y en el cuello del animal. Es una carne muy jugosa y con un alto contenido de grasa, lo que le da un sabor único y sabroso. La papada se puede cocinar a fuego lento para que la grasa se derrita lentamente, lo que resulta en una carne muy tierna y sabrosa. Se puede utilizar en guisos o estofados. También se puede asar o cocinar a la parrilla, permitiendo que la grasa se dore y se vuelva crujiente. Es un ingrediente común en la elaboración de ciertos tipos de embutidos, como el chorizo o el salami, debido a su alto contenido graso que aporta sabor y jugosidad. En muchas tradiciones culinarias, la papada se utiliza en recetas tradicionales. Por ejemplo, se puede curar y usar en muchos o en platos típicos de algunas regiones o como ejemplo en la pasta a la carbonara y se llama guanciale.


lunes, 2 de marzo de 2026

Pisto de verduras con carrilleras de cerdo y huevo frito

El pisto, tradicionalmente elaborado con hortalizas de temporada En este plato, el pisto se convierte en el lienzo perfecto para resaltar una deliciosa proteína: las carrilleras de cerdo. Y para culminar esta obra maestra culinaria, un huevo frito, con su yema dorada y deliciosa invita a disfrutar de cada bocado con entusiasmo y alegría.

Sección Verduras; 4 personas, 15/20 minutos
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo
 
Ingredientes para la receta:
 
3 calabacines, 2 berenjenas, 3 cebollas, 4 pimientos verdes, 200 g de tomates triturado 4 carrilleras de cerdo medianas, 4 huevos, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Limpiar las carrilleras quitándoles las grasas sobrantes y sellarlas en aceite.
Lavar la berenjena y calabacín; limpiar, desvenar y despepitar los pimientos; pelar la cebolla y los tomates.
Picar todo en trozos de tamaño similar.
Sofreír la cebolla en el aceite hasta que esté transparente, retirar y reservar.
Seguir sofriendo sucesivamente por separado los demás ingredientes e irlos reservando.
Reincorporarlos a la cazuela, y añadir el tomate y  las carrilleras, rehogar todo juntos unos minutos corregir de sal y cocinar hasta que las carrilleras estén blandas.
Freír los huevos en aceite bien caliente.
Servir en cada plato el pisto la carrillera con el huevo encima.

El pisto de verduras

Es un plato tradicional de la cocina española, muy popular en la región de Andalucía y en otras partes del país. Su origen se remonta a la necesidad de conservar y aprovechar las verduras frescas, especialmente en los meses de verano, cuando hay abundancia de productos como tomates, pimientos, calabacines, cebollas y berenjenas. Tiene una larga historia en la cultura culinaria de España. Se considera que su preparación es similar a la de la ratatouille francesa, aunque cada región tiene su propia variante. En España, el pisto ha sido un plato humilde, utilizado como una forma de aprovechar las verduras disponibles, especialmente en las zonas rurales. Más conocido es el "pisto andaluz", cada región de España tiene su propia versión. Por ejemplo, en La Mancha se le conoce como "pisto manchego" y puede incluir ingredientes como chorizo o huevo. En otras áreas, como Valencia, se pueden encontrar adaptaciones que incorporan arroz. A lo largo de los siglos, el pisto ha sido influenciado por diversas culturas que han pasado por la península ibérica, incluidas las árabes, quienes introdujeron muchas verduras y técnicas de cocción. Esto ha enriquecido aún más la variedad de sabores y texturas que se encuentran en el pisto. El simboliza la cocina mediterránea, que valora el uso de ingredientes frescos y de temporada. Además de ser un plato nutritivo y sabroso, es un excelente ejemplo de cómo se puede adaptar la cocina a los recursos locales y estacionales.

Carrilleras cerdo

Son ese corte de la carne que se encuentra a ambos lados de la cara del animal (sus carrillos) y son, por lo tanto, una carne grasa y rica en colágeno. Son gelatinosas y se deshacen fácilmente en la boca, aunque en muchos casos sus preparaciones nos lleven horas, e incluso días dependiendo de la temperatura de la cocción. Existen registros originarios de la Edad Media en los que aparecen las primeras recetas de carrilleras, hoy en día se considera de casquería y se cocina de muchas formas.

Los huevos fritos

Un plato sencillo y a la vez delicioso que ha sido apreciado en diversas culturas a lo largo de la historia. Aunque no se puede precisar con exactitud el origen de los huevos fritos, su popularidad se ha mantenido constante desde tiempos antiguos. El consumo de huevos se remonta a miles de años, con referencias a su uso en la cocina de civilizaciones antiguas. Hoy en día, los huevos fritos son un elemento básico en desayunos alrededor del mundo. Cada cultura tiene su propia forma de prepararlos: desde el clásico desayuno inglés, donde se sirven con tocino y frijoles, hasta el "huevos rancheros" en México, acompañados de salsa de tomate y frijoles. A través del tiempo, los huevos fritos han evolucionado en técnicas y estilos, pero su esencia permanece. Su sencillez, versatilidad y sabor han hecho de este plato un favorito en mesas de todo el mundo, disfrutado tanto solo como parte de una comida más elaborada. La historia de los huevos fritos es un reflejo de cómo un alimento simple puede cruzar fronteras culturales y adaptarse a diferentes paladares, manteniendo su lugar especial en nuestras cocinas.

 

 


viernes, 27 de febrero de 2026

Potaje a mi manera de alcachofas garbanzos, bacalao y mejillones

El viernes de vigilia es una ocasión perfecta para deleitarse con platos llenos de sabor y tradición. Este año, te invito a probar un potaje que combina la frescura del mar con la riqueza de las alcachofas y los nutritivos garbanzos. Con ingredientes seleccionados y una preparación sencilla, no solo respeta las costumbres de la Semana Santa, sino que también ofrece una experiencia culinaria única que encantará a toda la familia.
 


Sección verduras; 4 personas, remojo de los garbanzos una noche, preparación 5 minutos, cocción olla rápida 25 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo
 
Ingredientes para la receta:
 
6 alcachofas, 200 g de garbanzos, 1 cebolla pequeña, 3 dientes de ajos, 1 pimiento rojo mediano, 300 g de bacalao desalado, 500 g de mejillones, pimentón dulce, acete de oliva, 1 limón agua para la cocción y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Remojar las legumbres el tiempo señalado.
Limpiar los mejillones de sus barbas y abrirlos en una cazuela tapada, enfriar quitar ambas conchas y reservar también su agua una vez filtrada.
Lavar y quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en cuartos quitarles las barbas ponerlas en agua con el limón exprimido.
Lavar y desvenar el pimiento y picarlo al gusto
Picar la cebolla y los ajos, sofreír en aceite, una vez pochado incorporar el pimiento y rehogar, retirar del fuego y añadir el pimentón remover para que no se queme.
Escurrir bien las alcachofas e incorporarlas cubrir con el agua de mejillones y lo necesario para cocinar el plato.
Una vez que este templado añadir los garbanzos y el bacalao cortado en trozos, salar
Cerrar la olla y cocer de 25 minutos, bajando el fuego cuando empiece a pitar.
Dejar enfriar y abrirla añadir los mejillones comprobar de sal y dar un hervor.
Servir calientes acompañado de “piparras” o pimientos verdes en vinagre.

La alcachofa

Tiene orígenes de Oriente Medio y ya era conocida en la época de los egipcios tanto con fines Fito terapéuticos como alimenticios. Su llegada a Italia se debe a los etruscos y así lo atestiguan las numerosas representaciones de hojas de alcachofa en capiteles y bajorrelieves en los templos egipcios y orientales. Hacia el año mil los árabes la descubrieron en Sicilia y desarrollaron una nueva variedad que trajeron a España

Los garbanzos

Son una de las primeras legumbres cultivadas en la historia de la humanidad. En Oriente Medio se han encontrado restos que tienen alrededor de 7.500 años. Es un arbusto que llega a medir hasta 50cm de altura. ... Cada vaina puede tener una o dos semillas de garbanzo. Estas leguminosas crecen a pleno rayo del sol o con un poco de sombra en lugares cálidos. Su ciclo es de aproximadamente 100 días para la cosecharlos

Bacalao

El bacalao es uno de los pescados más pescados del mundo. Al igual que ocurre con la carne de cerdo, se cree que no se tira nada: las cabezas en África y especialmente en Nigeria se hierven con frutos y guindilla rojos para enriquecer los platos. La lengua se considera un manjar en Noruega y los huevos, salados, ahumados y especiados, se venden en los países del norte de Europa como caviar. Del hígado de esta especie se obtiene entonces el famoso aceite de hígado de bacalao. El bacalao es un pescado que puede medir más de un metro y medio de largo y pesar más de 50 kg. De manera más general, esta riqueza típica de los mares nórdicos, afortunadamente para la humanidad, se extiende por toda la plataforma continental del océano Atlántico Norte: tanto en el océano europeo, alcanzando como máximos puntos meridionales el Golfo de Vizcaya y Nueva Escocia. , tanto en el lado americano hasta las costas de Labrador y Terranova (Canadá)


jueves, 19 de febrero de 2026

Verduras salteadas y acompañadas de langostinos y mejillones

Una opción vibrante y nutritiva, que destaca por su frescura y colorido. Al añadir langostinos y mejillones, se eleva a un nivel de sofisticación, fusionando el crujiente de las verduras con de los mariscos. Este plato no solo es un festín, sino también una celebración de ingredientes frescos que prometen llevarnos a un viaje culinario junto al mar.
 

Sección Verdura; 
4 personas, preparación 20 minutos.
Dificultad fácil.
Todos los tiempos son siempre indicativo.

Ingredientes para la receta:
 
300 g de guisantes congelados, 2 zanahorias medianas, 3 patatas medianas, 12 o más langostinos crudos, 500 g de mejillones, 3 dientes de ajos, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Limpiar lo mejillones y abrirlos en una cazuela tapada, dejar enfriar, colar su caldo reservándolo y retirar los mejillones de las conchas.
Cocer en agua con sal los langostinos una vez realizados enfriar en agua con hielo y pelar, reservar el caldo para cocer las verduras.
Pelar las zanahorias y patatas y cortarla en daditos, cocerla en el agua de los langostinos y mejillones., si fuese necesario añadir la necesaria.
Una vez realizado y que la verdura este a nuestro gusto colarla y reservar.
Pelar los ajos y pocharlos en aceite, incorporar las verduras y rehogar todo bien.
Servir las verduras acompañadas de marisco todo ello caliente.

El surtido de verduras cocidas

Es un plato que combina diversas hortalizas, que suelen incluir guisantes, zanahorias y patatas, entre otras. Este tipo de preparación se ha popularizado en muchas culturas como una forma de disfrutar de los sabores naturales de las verduras, así como de aprovechar sus beneficios nutricionales. La tradición de cocinar verduras se remonta a siglos atrás, cuando las comunidades agrícolas comenzaron a cultivar una variedad de hortalizas para complementar su dieta. Las técnicas de cocción a fuego lento o al vapor permitieron ablandar las verduras y mejorar su sabor, facilitando la digestión y aumentando su palatabilidad. Las verduras como las zanahorias y los guisantes han sido cultivadas desde la antigüedad. Las zanahorias, por ejemplo, eran originalmente moradas o amarillas antes de que las variedades naranjas se convirtieran en las más populares, gracias a su sabor dulce y versatilidad. Los guisantes, por otro lado, son una de las hortalizas más antiguas, cultivadas ya en el Mediterráneo hace miles de años. El surtido de verduras cocidas es un acompañamiento común en muchas cocinas del mundo, especialmente en Europa y América Latina. Se pueden servir frías o calientes y son ideales para acompañar platos de carne, pescado o incluso como parte de un plato vegetariano.

Los langostinos

Penaeus kerathurus. Características: Crustáceo decápodo de cuerpo alargado y comprimido con caparazón liso y poco consistente. Abdomen bien diferenciado y cola muy pronunciada. Ojos grandes. Coloración en función del sexo, machos color claro con bandas rosas y hembras amarillo verdosa con bandas parduzcas. Vive en aguas poco profundas, sobre fondos arenosos entre los 5 y los 90 m, aunque más frecuente sobre los 20 m. Fase reproductora desde primavera hasta otoño, más intensa en verano. Distribución: Atlántico y Mediterráneo, aunque está presente en casi todos los mares del mundo. Pesca: Artes de arrastre y nasas, aunque actualmente se cultiva en muchos países.

El mejillón

Es un molusco bivalvo que pertenece a la familia Mytilidae. Este fascinante ser marino es característico de las costas del Atlántico, especialmente en Europa y América. Su cuerpo está protegido por dos valvas idénticas que tienen una forma de lágrima y están unidas por una bisagra compuesta de tres o cuatro dientes. La concha exterior del mejillón es negra con matices morados, mientras que su interior es nacarado, lo que le da un brillo distintivo. La superficie externa de las valvas presenta círculos concéntricos que indican su crecimiento. En resumen, el mejillón es un molusco bivalvo fascinante y versátil que no solo juega un papel importante en los ecosistemas marinos, sino que también es una deliciosa y nutritiva opción alimentaria para los humanos. Su cultivo sostenible y su impacto positivo en la calidad del agua lo convierten en un recurso valioso tanto para la naturaleza como para la gastronomía.


 


lunes, 16 de febrero de 2026

Pimientos del piquillo rellenos de merluza, huevo duro en salsa de estos

Rellenos de merluza y huevo duro en salsa de estos, no solo deleita al paladar, sino que también evoca la tradición de la cocina casera, donde cada bocado cuenta una historia de amor por los ingredientes frescos. Disfrutar de una explosión de sabores que te transportará a las mesas más auténticas de la cocina española.
 

Sección: Verduras; 4 personas, preparación: 5 minutos, horno: 10 minutos a 190º,.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos y cantidades son siempre indicativos

Ingredientes para la receta plato:

16 pimientos del piquillo, 2/3 filetes de merluza, 3 huevos, 4 cucharadas tomate triturado, 1 cebolla, aceite de oliva, leche evaporada, perejil, 1 hoja de laurel, agua para cocer el pescado y sal.
 
Preparación y cocinar:
 
Cocer los huevos, dejarlos enfriar y picarlos.
Cocer en una cazuela el pescado con media cebolla y la hoja de laurel, una vez realizado escurrir y picarla.
Escurrir bien los pimientos de su aceite.
Sofreír la cebolla en un poco de aceite.
Una vez bien pochada, incorporar el pescado y los huevos, añadir el tomate, y
cocinar a fuego bajo de 5 minutos.
Rellenar 12 pimientos con el preparado y colocarlos en una fuente para el horno.
Meter en la batidora los 4 pimientos restantes con la nata y batir todo bien.
Colocar los pimientos en una fuente para el horno y cubrir con la salsa de pimiento y la leche evaporada, espolvorear con perejil y meteros al horno previamente calentado.
Cocinar el tiempo indicado y servir calientes.

El pimiento

Es una planta originaria de América central y del sur, como muchos de vosotros sabéis. Su cultivo se extiende a lo largo de 6000 años. Los científicos atribuyen a Bolivia y Ecuador como el lugar originario del cultivo de esta planta, que se extendió por el resto de Sudamérica y Centroamérica. Hay una creencia según la cual su nombre fue utilizado por el propio Cristóbal Colón en su primer viaje dado sus similitudes con la pimienta, en especial su intenso sabor picante, ya que botánicamente no tiene ninguna semejanza. Ya en el siglo XVI su cultivo se extendía en zonas tan dispares como el mediterráneo, las islas británicas o Alemania. En Navarra, se ha convertido en uno de los cultivos tradicionales, en la que destaca la variedad pimiento del piquillo.

Merluza

La merluza es un producto de la pesca (pez de mar) perteneciente al Orden Gadiformes, familia Merluccidae, Género Merluccius , Especie merluccius ; la nomenclatura binomial de la merluza es Merluccius merluccius. La merluza NO es bacalao, aunque los dos pescados sean muy similares en morfología, características nutricionales y aplicaciones culinarias. La merluza está presente tanto en el Mar Mediterráneo como en el Océano Atlántico Norte, mientras que el bacalao coloniza únicamente las frías aguas del norte de Europa y América del Norte. El bacalao y la merluza descienden del mismo Orden (Gadiformes), pero pertenecen a diferentes Familias, Géneros y Especies. Se pesca en la cuenca mediterránea y el océano Atlántico norte. La merluza se reproduce en el periodo invierno y primavera, cuando se acerca momentáneamente a la costa. Básicamente es un pez gregario y, aunque permanece en el fondo durante el día, tiende a subir de nuevo por la noche.

La leche evaporada

Tiene una historia interesante que se remonta a varios siglos atrás. Este producto lácteo se originó como una forma de conservar la leche, ya que el proceso de evaporación permite eliminar una gran parte del agua contenida en ella, lo que prolonga su vida útil y la hace más conveniente para el almacenamiento y transporte. La técnica de evaporar la leche se ha utilizado desde tiempos antiguos. En diversas culturas, se han desarrollado métodos para concentrar la leche y así preservar sus nutrientes. En el siglo XIX, este proceso se perfeccionó con la invención de la leche condensada por parte de Gail Borden, un inventor estadounidense. Borden buscaba una forma de conservar la leche para evitar que se echara a perder y, en 1856, patentó su método de condensación, que incluía la eliminación del agua y la adición de azúcar. aunque similar a la leche condensada, no contiene azúcar añadido. Este producto se creó como una opción más saludable, especialmente para aquellos que deseaban evitar el exceso de azúcar. Se popularizó a mediados del siglo XX y se convirtió en un alimento básico en muchos hogares, especialmente en América Latina y el Caribe. Durante los años, ha encontrado numerosos usos en la gastronomía. Es común en recetas de postres, salsas, sopas y platos principales. Su textura cremosa y el sabor concentrado la hacen ideal para enriquecer diversos platos.



miércoles, 11 de febrero de 2026

Guiso de alcachofas con rehogado de dados de caella o tintorera

En la variada gastronomía mediterránea, los ingredientes de temporada juegan un papel en la creación de platos. Una receta que une la suavidad y el sabor de la alcachofa con la delicadeza del pescado, la caella. Este guiso se refleja la tradición culinaria de aquellas regiones donde el mar se encuentra con la tierra
 


Sección: Verdura; 4 personas, preparación 15/20 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos
.
Ingredientes para la receta:
 
1 kilo de alcachofas, 400 g de caella en dados, 3 dientes de ajos, aceite de oliva, 1 limón, vino blanco, agua para la cocción y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Lavar y quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en cuartos quitarles las barbas y picarlas en juliana.
Ponerlas en agua con el limón exprimido para que no se oxiden.
Cocerlas en abundante agua con sal, dejarlas al dente y escurrirlas.
Comprar la caella cortada en dados fresca o congelada, en es caso descongelarla previamente.
Pelar los ajos y dorarlos en aceite, una vez realizado incorporar la caella y rehogarla unos minutos.
Añadir las alcachofas verter un poco de vino dejar evaporar y terminar su cocción.
Servir todo caliente.

La alcachofa

Tiene orígenes de Oriente Medio y ya era conocida en la época de los egipcios tanto con fines Fito terapéuticos como alimenticios. Su llegada a Italia se debe a los etruscos y así lo atestiguan las numerosas representaciones de hojas de alcachofa en capiteles y bajorrelieves en los templos egipcios y orientales. Hacia el año mil los árabes la descubrieron en Sicilia y desarrollaron una nueva variedad que trajeron a España.

La caella o tintorera

Es un tiburón o escualo (pez cartilaginoso) de gran tamaño (unos 3 metros) y con un peso medio de unos 85 Kg. u fisionomía y carácter es la de un tiburón, de ahí que se le relacione con la tintorera o tiburón azul. Son peces muy agresivos, rápidos y se pueden encontrar en la superficie de las costas andaluzas y mediterráneas (en menor medida) aunque también pueden encontrarse en las costas de todo el mundo. Es un pescado con una carne muy sabrosa y jugosa. De hecho, suele triunfar entre los más pequeños por su ternura. Este tipo de tiburón azul presenta diversas formas de preparación: a la plancha, al horno, rebozado o guisos. La forma más sana y ligera es prepararlo a la plancha. Como hemos comentado antes, es un pescado con un alto nivel de proteínas y un bajo nivel de grasas. La forma más rápida de prepararlo es con ajo y perejil o con sal y limón acompañado con una ensalada. Puede cortarse en dados, adobarlos y rebozarlos. Las principales diferencias entre cazón y caella son: Precio. El cazón vive en aguas más profundas, por lo que su coste es más elevado debido a la dificultad para pescarlo. Tamaño. La caella es de mayor tamaño que el cazón: 3 metros frente a los 2 metros del cazón. Sabor. La carne de caella es más tierna, mientras que la de cazón es más dura. Color. El cazón es de color marrón frente al azul de la caella. En filetes sin piel son prácticamente similares, de color blanquecino.

 

 



lunes, 9 de febrero de 2026

Hervido de judías verdes redondas y calabaza y aliñadas con huevo duro y guanciale

En el vasto mundo de la gastronomía, algunas combinaciones logran captar nuestra atención y despertar nuestro apetito de manera singular. Entre estas delicias se encuentran las judías verdes redondas, la calabaza, el huevo duro y el guanciale, un grupo de ingredientes que se entrelazan para crear platos de simple comida en una experiencia gourmet.
 

Sección: Verdura;
4 personas, preparación 15 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos
.
Ingredientes para la receta:
 
600 g de judías verdes redondas, 300 g de calabaza limpia, 4 huevos duros, 100 g de guanciale o en su caso beicon, 3 dientes de ajo, aceite de oliva, agua para la cocción y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Lavar y despuntar las judías cortándolas en trozos regulare.
Cortar la calabaza en dado y cocer en abundante agua ambas verduras con un poco de sal.
Escurrirla y reservarla caliente
Cocer los huevos, dejarlos enfriar y pelarlos picándolos al gusto y reservar.
Calentar aceite y añadirle el guanciale en dados, dóralos y verter todo sobre la verdura incorporar los huevos y servir mezclándolo todo bien.

Las judías verdes redondas

También conocidas como judías o ejotes redondos, son una variedad de la planta de alubias común (Phaseolus vulgaris) que ha sido cultivada y apreciada en diversas culturas a lo largo de la historia. Su forma redonda y su textura crujiente las hacen distintivas y muy populares en la cocina. Tienen una larga historia de cultivo que se remonta a las antiguas civilizaciones de América Central y del Sur, donde se cultivaban diferentes variedades de frijoles. Los pueblos indígenas de la región ya las utilizaban como parte fundamental de su dieta. Con la llegada de los europeos al Nuevo Mundo en el siglo XV, estas legumbres fueron llevadas a Europa y otras partes del mundo. Su cultivo se extendió rápidamente debido a su adaptabilidad y facilidad de producción. Aunque hay muchas variedades, las redondas se destacan por su forma y textura. Su cultivo ha evolucionado a lo largo de los siglos, dando lugar a distintas cosechas que se adaptan a diferentes climas y condiciones del suelo. Hoy en día, son un componente querido en diversas cocinas alrededor del mundo, simbolizando una deliciosa conexión entre la historia agrícola y la creatividad culinaria. Desde los mercados locales hasta las mesas familiares, su presencia sigue siendo un testimonio de la rica tradición alimentaria que perdura a través del tiempo.

La calabaza

Conocida científicamente como Cucurbita, es una baya de cáscara dura que pertenece a la familia de las cucurbitáceas. Cuando hablamos de calabaza solemos imaginarnos un fruto grande de color naranja, esférico y ligeramente achatado: la calabaza que se suele utilizar durante Halloween y que encuentra un lugar en nuestras mesas como sabrosa guarnición. Aunque esto es una creencia común, es bueno saber que cuando hablamos de calabazas nos referimos a los frutos de varias especies de plantas pertenecientes a la familia de las Cucurbitáceas, y la que acabamos de describir no es más que una de muchas. Esta planta parece haber sido importada por los fenicios, que comenzaron a cultivarla a lo largo de las desembocaduras de los ríos. La calabaza no sólo impactó el imaginario colectivo, sino que se convirtió en un auténtico manjar hasta el punto de ocupar un papel primordial en la cocina. Durante la época fría del año se utiliza para preparar muchos platos calientes; De hecho, lo podemos encontrar en la receta de sopa de calabaza, en la de crema de calabaza, La historia de la calabaza en Europa cambió drásticamente alrededor del siglo XVI, cuando las calabazas redondas y anaranjadas que hoy representan el estereotipo común de esta fruta fueron importadas del extranjero.



miércoles, 28 de enero de 2026

Acelgas guisadas en salsa de tomate y guanciale

Un plato delicioso que combina lo mejor de la huerta con el sabor ahumado y salado del guanciale. Esta receta, fácil de preparar, resalta la suavidad de las acelgas y la riqueza del tomate, creando una mezcla irresistible. Perfectas como acompañamiento o plato principal, son ideales para disfrutar en cualquier ocasión.
 



Sección: verdura,
4 personas, preparación 20 minutos.
Dificultad fácil.
Todos los tiempos son siempre indicativos
 
Ingredientes para la receta:


1 k de acelgas, 2 patatas medianas, 1 zanahoria mediana, 100 g de guanciale. 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, 250 g de tomate triturado, aceite de oliva, agua para la cocción y sal.


Preparación y cocción:

Primero pelaremos la cebolla y los ajos y picaremos muy fino, pocharlos en aceite.
Una vez realizado añadir el guanciale y rehogar unos minutos, seguidamente el tomate y cocinar unos 15 minutos y la salsa este medio espeso.
Lavar y limpiar las acelgas quitándoles sus hebras y trocear al gusto.
Pelar patatas y zanahoria y trocearlas al gusto.
Cocer acelgas, patata y zanahoria en abundante agua con sal y dejarlas al dente.
Escurrirlas y volverlas a incorporar a la cazuela uniendo la salsa de tomate y rehogar.
Servir calientes.

La acelga

(beta vulgaris) deriva del celta y significa "roja", debido a las nervaduras y la raíz rojas. La acelga, también llamada hierba o acelga, en su especie original fue objeto de recogida de alimentos desde tiempos prehistóricos, extendiéndose de forma espontánea en las costas arenosas de la cuenca mediterránea. La planta era tan valiosa que las selecciones para obtener hojas más grandes comenzaron hace incluso tres mil años por los babilonios. Ya los etruscos y los romanos contaban varias variedades: una blanca, una roja y otra de finas costillas que daban vida a los platos betaceos de Apicio, tanto que los placenteros de la época los buscaban como guarnición de platos sustanciosos. Hoy encontramos acelgas presentes en todas las cocinas, utilizada habitualmente cocinadas.

Tomate triturado

Antaño era una cita fija en todos los hogares, hoy es una costumbre que vuelve a estar de moda, gracias a la pasión por la buena mesa y al regreso a la autoproducción: la preparación de puré o pasta de tomate es una tradición que une a todos. Sin embargo, antes de abordar el puré o triturado, es necesario retroceder en el tiempo, a la llegada del tomate a Europa: un viaje que comienza en América Latina, en particular en México y Perú, con el xitomatl, el nombre azteca que dio origen a al término inglés “tomate” - y que continuó en Europa después del descubrimiento del Nuevo Continente en 1492. el tomate fue traído por los españoles al resto del continente europeo y se tiene constancia de su utilización en las cocinas de nuestro país en el siglo XVII. También en el año 1692, en el recetario napolitano de Antonio Letini, se habla de una salsa elaborada al estilo español con tomate.

La papada de cerdo, o guanciale

También conocida como "panceta" o "papada", es una capa de grasa ubicada en la parte inferior de la cabeza del cerdo, específicamente en la zona del cuello y la mandíbula. Esta parte del cerdo es rica en grasa y carne entreverada, lo que la hace ideal para diversas preparaciones culinarias. La papada se utiliza en platos de cocina tradicional y también se puede curar, ahumar o utilizar en salsas, aportando un sabor y una textura únicos a los alimentos. Guanciale es un producto característico de la cocina romana (Italia) Se trata de una carne curada obtenida de la carrillera o papada del cerdo que contiene una parte magra -constituida por músculos, que forman las venas características- y grasas cuya calidad es decididamente superior a la que se encuentra en la panceta (obtenida de la panceta) o en la manteca de cerdo (obtenida del lomo). En este punto, la carne se sala primero durante poco menos de una semana y luego se condimenta con pimienta y guindilla (en el Lacio se usa también ajo), en otros lugares con romero u otras hierbas aromáticas.

 


miércoles, 7 de enero de 2026

Repollo o col, zanahoria, patatas y rehogado con guanciale

La sencillez de la huerta castellana se encuentra con la excelencia de la charcutería italiana en esta propuesta. El secreto reside en el toque final: un rehogado con guanciale, que aporta esa grasa noble y ese aroma a pimienta y curación característico, transformando una guarnición vegetal en un bocado irresistible
 

Sección Verdura; 4 personas, preparación 20 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
750 g de repollo o col, 2 zanahorias medianas, 3 patatas medianas, 150 g de guanciale en taquitos, 3 dientes de ajos, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Lavar el repollo, trocearlo pelar las zanahorias y cortarlas en la forma deseada.
Pelar las patatas y trocearlas al gusto.
Cocerlo todo ello en agua con sal de 15 a 20 minutos, escurrirlo bien.
Pelar y filetear los ajos y sofreírlos en aceite.
Antes que se doren incorporar el guanciale dejar que suelte su grasa y que se quemen y añadir las verduras.
Rehogar y mezclar todo bien para que todo se incorpore bien.
Servir caliente.


Repollo, col o berza

La col blanca forma parte de la familia Brasicácea , al igual que otros tipos de col como la col rizada, la col rizada, la col rizada , la col lombarda, el brócoli ,  la coliflor y el brócoli romano . Es una planta herbácea bienal, cuyo nombre científico es Capitata. El repollo tiene hojas blancas anchas y lisas y puede medir hasta 50 cm de altura. En otras variantes, también puede tener hojas más verdes o violetas.

Zanahoria

El nombre científico es Daucus, es una planta herbácea originaria del actual Afganistán. Originalmente, la zanahoria no era naranja como la conocemos hoy, sino que era de un color púrpura oscuro. Llega a Europa hacia el año 1100 gracias a los árabes que la plantaron en España. Existe leyenda sobre la flor de zanahoria, según la cual, si se recolecta en una noche de luna llena, favorece la concepción de un niño y quizás por eso las mujeres inglesas del siglo XVI usaban flores de zanahoria para adornar su cabello

La papada de cerdo, o guanciale

También conocida como "panceta" o "papada", es una capa de grasa ubicada en la parte inferior de la cabeza del cerdo, específicamente en la zona del cuello y la mandíbula. Esta parte del cerdo es rica en grasa y carne entreverada, lo que la hace ideal para diversas preparaciones culinarias. La papada se utiliza en platos de cocina tradicional y también se puede curar, ahumar o utilizar en salsas, aportando un sabor y una textura únicos a los alimentos. Guanciale es un producto característico de la cocina romana (Italia) Se trata de una carne curada obtenida de la carrillera o papada del cerdo que contiene una parte magra -constituida por músculos, que forman las venas características- y grasas cuya calidad es decididamente superior a la que se encuentra en la panceta (obtenida de la panceta) o en la manteca de cerdo (obtenida del lomo). En este punto, la carne se sala primero durante poco menos de una semana y luego se condimenta con pimienta y guindilla (en el Lacio se usa también ajo), en otros lugares con romero u otras hierbas aromáticas


martes, 30 de diciembre de 2025

Alcachofas salteadas con guanciale y huevos fritos de codorniz

Una deliciosa combinación que resalta la esencia de ingredientes frescos y sabores intensos. que fusiona la suavidad y el carácter terroso de las alcachofas con la riqueza y el toque salado del guanciale, es una propuesta que despierta los sentidos. Los huevos, con su yema dorada y cremosa, aportan un contraste ideal.
 

Sección verdura:
4 personas, preparación 10/15 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
12 alcachofas frescas, 100 g de guanciale, 4 o mas huevos de codorniz, 3 diente de ajos, 1 limón, aceite de oliva y sal
 
Preparación y cocción:
 
Lavar y quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en octavos quitarles las barbas y picarlas en juliana.
Ponerlas en agua con el limón exprimido para que no se oxiden.
Pelar los ajos y filetearlos, dorarlo en aceite de oliva.
Incorporar el guanciale cortado en dados y una vez que este un poco dorado incorporar las alcachofas bien escurridas y rehogar.
Calentar aceite y freír los huevos deseados y reservar.
Poner en una fuente las alcachofas y los huevos fritos por encima y servir caliente.


La alcachofa

Tiene orígenes de Oriente Medio y ya era conocida en la época de los egipcios tanto con fines Fito terapéuticos como alimenticios. Su llegada a Italia se debe a los etruscos y así lo atestiguan las numerosas representaciones de hojas de alcachofa en capiteles y bajorrelieves en los templos egipcios y orientales. Hacia el año mil los árabes la descubrieron en Sicilia y desarrollaron una nueva variedad que trajeron a España.

La papada de cerdo, o guanciale

También conocida como "panceta" o "papada", es una capa de grasa ubicada en la parte inferior de la cabeza del cerdo, específicamente en la zona del cuello y la mandíbula. Esta parte del cerdo es rica en grasa y carne entreverada, lo que la hace ideal para diversas preparaciones culinarias. La papada se utiliza en platos de cocina tradicional y también se puede curar, ahumar o utilizar en salsas, aportando un sabor y una textura únicos a los alimentos. Guanciale es un producto característico de la cocina romana (Italia) Se trata de una carne curada obtenida de la carrillera o papada del cerdo que contiene una parte magra -constituida por músculos, que forman las venas características- y grasas cuya calidad es decididamente superior a la que se encuentra en la panceta (obtenida de la panceta) o en la manteca de cerdo (obtenida del lomo). En este punto, la carne se sala primero durante poco menos de una semana y luego se condimenta con pimienta y guindilla (en el Lacio se usa también ajo), en otros lugares con romero u otras hierbas aromáticas.

Huevo de codorniz

Son los pequeños huevos puestos por la codorniz, un ave de tamaño reducido muy apreciada tanto por su carne como por sus huevos. Estos huevos destacan por su sabor delicado y su textura suave, además de ser reconocidos por su atractivo aspecto moteado y su valor nutricional elevado. Tradicionalmente, los huevos de codorniz han sido consumidos en diversas culturas, especialmente en Asia y Europa, donde se consideran un manjar y un ingrediente gourmet. En cuanto a su historia, el consumo de huevos de codorniz se remonta a la antigüedad, siendo populares en la cocina de civilizaciones como la egipcia y la romana. En Japón, por ejemplo, forman parte de la dieta desde hace siglos y son habituales en platos como el sushi o en aperitivos. En España, su consumo se ha extendido en las últimas décadas, sobre todo en la alta cocina y en tapas, gracias a su versatilidad y presentación atractiva. 

 



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