viernes, 7 de agosto de 2026

Rodaja de caella a la plancha con pisto

Un pescado de carne firme y sabor delicado es ideal para preparar a la plancha, lo que permite conservar toda su frescura y potenciar sus matices naturales. Se complementa perfectamente con un pisto tradicional, aporta frescura, color y una ligera dulzura que equilibra a la perfección la sutileza del pescado, creando así un plato saludable, sabroso y lleno de tradición mediterránea.
 

Sección Pescado; 4 personas, preparación: 20/25 minutos. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
Pisto: 2 calabacines, 1 berenjenas grande, 2 cebollas, 3 pimientos verdes, 200 g de tomates triturado
Plato: 4 rodajas de pescado, aceite de oliva, 1 diente de ajo, perejil fresco y sal
 
Preparación y cocción:
 
Pisto Lavar la berenjena y calabacines; limpiar, desvenar y despepitar los pimientos; pelar las cebollas y los tomates.
Picar todo en trozos de tamaño similar.
Sofreír la cebolla en el aceite hasta que esté transparente, incorporar cada vez un ingrediente y rehogar y cocinar hasta que esté en su punto.
Lavar el perejil, pelar el ajo y preparar un majado con aceite y sal.
Calentar la plancha y pasar el pescado por ambos lados, pintar con el majado por ambos lados y servir con el pisto.

La caella o tintorera

Es un tiburón o escualo (pez cartilaginoso) de gran tamaño (unos 3 metros) y con un peso medio de unos 85 Kg. u fisionomía y carácter es la de un tiburón, de ahí que se le relacione con la tintorera o tiburón azul. Son peces muy agresivos, rápidos y se pueden encontrar en la superficie de las costas andaluzas y mediterráneas (en menor medida) aunque también pueden encontrarse en las costas de todo el mundo. Es un pescado con una carne muy sabrosa y jugosa. De hecho, suele triunfar entre los más pequeños por su ternura. Este tipo de tiburón azul presenta diversas formas de preparación: a la plancha, al horno, rebozado o guisos. La forma más sana y ligera es prepararlo a la plancha. Como hemos comentado antes, es un pescado con un alto nivel de proteínas y un bajo nivel de grasas. La forma más rápida de prepararlo es con ajo y perejil o con sal y limón acompañado con una ensalada. Puede cortarse en dados, adobarlos y rebozarlos. Las principales diferencias entre cazón y caella son: Precio. El cazón vive en aguas más profundas, por lo que su coste es más elevado debido a la dificultad para pescarlo. Tamaño. La caella es de mayor tamaño que el cazón: 3 metros frente a los 2 metros del cazón. Sabor. La carne de caella es más tierna, mientras que la de cazón es más dura. Color. El cazón es de color marrón frente al azul de la caella. En filetes sin piel son prácticamente similares, de color blanquecino.


El pisto de verduras

Es un plato tradicional de la cocina española, muy popular en la región de Andalucía y en otras partes del país. Su origen se remonta a la necesidad de conservar y aprovechar las verduras frescas, especialmente en los meses de verano, cuando hay abundancia de productos como tomates, pimientos, calabacines, cebollas y berenjenas. Tiene una larga historia en la cultura culinaria de España. Se considera que su preparación es similar a la de la ratatouille francesa, aunque cada región tiene su propia variante. En España, el pisto ha sido un plato humilde, utilizado como una forma de aprovechar las verduras disponibles, especialmente en las zonas rurales. Más conocido es el "pisto andaluz", cada región de España tiene su propia versión. Por ejemplo, en La Mancha se le conoce como "pisto manchego" y puede incluir ingredientes como chorizo o huevo. En otras áreas, como Valencia, se pueden encontrar adaptaciones que incorporan arroz. A lo largo de los siglos, el pisto ha sido influenciado por diversas culturas que han pasado por la península ibérica, incluidas las árabes, quienes introdujeron muchas verduras y técnicas de cocción. Esto ha enriquecido aún más la variedad de sabores y texturas que se encuentran en el pisto. El simboliza la cocina mediterránea, que valora el uso de ingredientes frescos y de temporada. Además de ser un plato nutritivo y sabroso, es un excelente ejemplo de cómo se puede adaptar la cocina a los recursos locales y estacionales.

jueves, 6 de agosto de 2026

Pasta “cinque buchi” con pesto de tomates secos

Con su forma característica y textura, es perfecta para combinar con un pesto de tomates secos, que aporta un sabor intenso y ligeramente dulce. Esta combinación convierte cada bocado en una experiencia deliciosa y llena de personalidad.
 

Sección Pasta corta; 4 personas, preparación: 5 minutos, cocción de la pasta el tiempo indicado por el fabricante. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
Pesto: 150 g de tomates secos, 70 g de almendras crudas, 2 dientes de ajo, aceite de oliva extra virgen, queso rallado Parmesano, sal y (opcionalmente cayena).
Plato: 320 g de pasta, agua para la cocción y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Pesto tomates secos:
Picar los tomates, los dientes de ajo junto con las almendras picadas
Introduce todo en la batidora más el queso, salar y triturar.
Añade el aceite de oliva sigue triturando hasta conseguir la consistencia deseada.
Pruébala y, si es necesario, ajusta la sal.
Plato; Cuece la pasta en abundante agua con sal, déjala al dente y escúrrela.
Mezcla con la salsa necesaria y sírvela caliente con más queso aparte para uso individual.
Nota; si no la comen niños, se puede añadir a la trituradora una cayena pequeña según el gusto.

La historia de la pasta Cinque Buchi (cinco agujeros)

Está profundamente arraigada en la tradición de la isla de Sicilia, Italia, especialmente en la ciudad de Catania. Este formato de pasta tan peculiar destaca por ser un macarrón grande y robusto que cuenta con un agujero central grande y cuatro agujeros más pequeños en las esquinas (formando cinco cavidades en total). Su diseño rugoso y su estructura están pensados específicamente para retener una gran cantidad de salsa. La leyenda popular, cuenta que la pasta nació hace siglos a raíz de un error. Un artesano de la pasta en Catania recibió el encargo de preparar grandes cantidades de macarrones para una familia noble con motivo de las celebraciones locales (como las festividades de Santa Águeda o el Carnaval). Algo salió mal en el proceso y las dimensiones o la forma salieron alteradas, uniendo varios tubos por accidente. En lugar de desechar la pasta imperfecta, se decidió servir orgullosamente, dando origen a la tradición. Debido a esto, se le conoce popularmente como la "pasta de Carnaval" (pasta di Carnevale) o en dialecto siciliano “a pasta che’ cincu puttusa”. Más allá de la leyenda festiva, el formato se consolidó industrialmente y ganó fama internacional gracias a marcas históricas de la región como la fábrica de pasta Poiatti. Si se habla de su origen tradicional y legendario, se pierde en el folclore antiguo de Sicilia de hace cientos de años. Sin embargo, si te refieres a su comercialización moderna y estandarización como producto de masas, la fecha clave es 1946. En 1946 la marca Poiatti comenzó a producir formalmente su emblemática Cinque Buchi n. 62, convirtiéndola en un símbolo oficial de la gastronomía siciliana y manteniéndola viva hasta la actualidad. Tradicionalmente se sirve acompañada de un potente y espeso ragú de cerdo o salchicha (sugo di maiale) típico de las fiestas populares.

Pesto tomates secos con almendras

Es una variante del clásico pesto genovés y una receta arraigada en la cocina mediterránea. No se conoce con exactitud su origen histórico, pero se presume que proviene de regiones mediterráneas donde el uso de almendras y tomates secos es tradicional en la gastronomía local. Las almendras son un ingrediente muy utilizado en muchos platos italianos, especialmente en regiones del sur como Sicilia y Apulia. Las almendras secas, al igual que los tomates, se conservan fácilmente, lo que las hace ideales para almacenarlas a largo plazo y utilizarlas en épocas del año en las que los productos frescos escasean. La evolución de nuevas variantes de pesto, como la que lleva tomates secos y almendras, puede haber surgido de la creatividad de chefs y aficionados a la gastronomía que querían experimentar con nuevos ingredientes y sabores, añadiendo el sabor único de las almendras tostadas y los tomates secos al pesto tradicional. Hoy en día, el pesto de tomates secos es un manjar muy apreciado que se utiliza en una gran variedad de recetas, desde salsas para pasta hasta pan tostado, o como guarnición para platos de carne o pescado. Su popularidad se ha extendido por todo el mundo, convirtiéndose en una de las muchas y deliciosas variantes del clásico pesto italiano.

 




miércoles, 5 de agosto de 2026

Ventresca de bacalao en filetes desalado con tomate y pimientos

La ventresca de bacalao en filetes desalado es una pieza selecta y suculenta que destaca por su textura suave y sabor profundo, resultado del cuidado proceso de desalado que potencia sus cualidades naturales, combina armoniosamente con la frescura del tomate y el dulzor de los pimientos, creando un equilibrio perfecto
 

Sección Pescado; 4 personas, preparación: 25 minutos, descongelar el bacalao una noche en nevera.
Dificultad: 
fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
4 o más porciones de ventrescas desalada al punto de sal y congelada, 1 cebolla, 3 dientes de ajos 2 a 3 pimientos verdes largos según tamaño, 250 g de tomate triturado, ¼ de vaso de vino blanco, ¼ de vaso de agua, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Descongelar la noche anterior en la nevera el bacalao.
Pelar la cebolla y los ajos, lavar y despepitar los pimientos y picarlos al gusto.
En una cazuela añadir aceite y hacer un sofrito con las verduras, cebolla y ajo.
Una vez pochado añadir el tomate y sofreír incorporando el vino y el agua, cocinar a fuego suave removiendo de vez en cuando.
Mientras secar el bacalao, pasarlo por harina y sellarlos en una sartén con aceite y reservar.
Trascurrido la mitad del tiempo de cocción del tomate incorporar el bacalao y finalizar su cocción unos 10 a 15 minutos, si fuese necesario añadir un poco mas de agua, comprobar de sal.
Servir solo o acompañado de patatas chip o fritas al gusto, templado o caliente según el tiempo que haga.

La historia del bacalao salado y de la ventresca

Aunque los romanos ya utilizaban técnicas rudimentarias de salazón en el Mediterráneo, la verdadera revolución del bacalao salado comercial e industrial comenzó en la Edad Media y se consolidó a partir del siglo XV. Los pioneros vascos y el Atlántico Norte: Historiadores como Mark Kurlansky señalan que los pescadores vascos (y posteriormente los portugueses, franceses y británicos) cruzaron el Atlántico Norte persiguiendo a las ballenas. En esas travesías descubrieron los ricos caladeros de Terranova (Canadá). Para poder transportar el pescado de regreso a Europa sin que se pudriera, recurrieron a la sal (un bien muy cotizado en la época). Durante siglos, la Iglesia católica imponía estrictas normas de abstinencia de carne durante la Cuaresma, los viernes y otros días santos (lo que sumaba más de 150 días al año). El bacalao salado se convirtió en la proteína económica y accesible por excelencia para alimentar a las clases populares tanto en zonas costeras como en el interior de Europa (España, Portugal, Italia). De la necesidad al manjar: Con la llegada del frío y la industrialización (frigoríficos y congelación) en el siglo XX, el método de la salazón dejó de ser estrictamente obligatorio para la supervivencia. Sin embargo, el gusto por el bacalao salado no solo sobrevivió, sino que se revalorizó, arraigándose profundamente en las tradiciones culinarias de la península ibérica.  El despiece del bacalao es un arte milenario que aprovecha prácticamente todo el animal. Tradicionalmente, los cortes se dividían en lomos, colas, migas y kokotxas. Con la evolución de la alta cocina y el aprovechamiento de texturas, la ventresca ganó un protagonismo estelar, es la zona del vientre del bacalao, situada en la parte inferior del pez, justo en las inmediaciones de la cabeza. Al poseer esa infiltración de grasa, es una de las partes más jugosas, sedosas y tiernas del animal. Se deshace prácticamente en la boca y aporta una gran cantidad de colágeno, lo que la hace idónea para ligar salsas (como un buen pil-pil) o para elaboraciones donde se busque la máxima jugosidad. Dentro de este universo, el corte de ventresca destaca hoy en día como una de las joyas culinarias más preciadas de este pescado. 

El pimiento verde italiano

También conocido como "pimiento dulce" o "pimiento italiano", es una variedad de pimiento que se caracteriza por su sabor suave y su textura crujiente. Este tipo de pimiento es popular en diversas cocinas, especialmente en la mediterránea, donde se utiliza en una amplia gama de platos. La historia del pimiento en general se remonta a las antiguas civilizaciones de América, donde se cultivaban diversas variedades de pimientos antes de que fueran llevadas a Europa a través de los exploradores españoles en el siglo XVI. Con el tiempo, el cultivo de pimientos se extendió por todo el continente europeo, donde los agricultores comenzaron a seleccionar y desarrollar diferentes variedades. El pimiento verde italiano es particularmente valorado en la cocina italiana, donde se utiliza en ensaladas, guisos, salsas y platos al horno. Su forma alargada y su color vibrante lo convierten en un ingrediente atractivo tanto en términos de sabor como de presentación. El pimiento es un ingrediente versátil que se utiliza en una amplia variedad de platos. Y es un ingrediente que se adapta bien a muchas preparaciones, aportando sabor, textura y valor nutricional a los platos.

 


 

martes, 4 de agosto de 2026

Huevos rellenos de picadillo de chorizo

Los huevos rellenos son un clásico de la cocina que permite múltiples variaciones. Esta es una versión especial que destaca por su sabor intenso y aromático. Este plato combina la suavidad y cremosidad del huevo con el gusto especiado y contundente del chorizo desmenuzado, creando una mezcla perfecta que deleita el paladar.
 

Sección Huevo;
4 personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
4 o más huevos, 150 g de picadillo de chorizo crudo, mayonesa, aceite de oliva y sal.
Acompañamiento: mini tostas de pan.
 
Preparación y cocción:
 

Cocer los huevos en agua durante unos 10 minutos, dejarlos enfriar.
Pelarlos y partirlos por la mitad, separar las yemas de las claras, reserva una o dos para la decoración.
Calentar un poco de aceite y sofreír el picadillo hasta que esté en su punto, colarlo para que suelte el máximo de aceite y grasa.Poner las yemas el picadillo y mayonesa en la batidora y triturar hasta conseguir una crema no muy fina.Rellenar los huevos con el preparado espolvorear con la yema reservada, colocarlos en una fuente.Reservarlos en la nevera hasta su consumo, cuando se saquen, colocarlos y poner el resto del picadillo caliente con tostas de pan.
Nota: si no encuentras picadillo puedes deshacer unas salchichas de cerdo y mezclarlas con pimentón dulce y seguir desde sofreír.

Picadillo-chorizo

En España se llama picadillo de chorizo, es una mezcla de carne picada y adobada que se emplea en diversas recetas y para elaborar chorizos. Se comenta que 2001), es probable que sea Andalucía, España. Hoy en día es muy utilizado en diversas regiones para fabricar chorizos y cada cual utiliza distintas maneras de aliño, siendo​tradicional también en la cocina hispanoamericana y de otras regiones con influencia cultural española y portuguesa, en donde puede formar parte de la cocina fusión. En Italia, la base cárnica del embutido fresco se denomina genéricamente Salsiccia fresca. Francia (Chair à saucisse): Así se denomina formalmente a la carne de salchicha cruda y picada que se vende a granel en las carnicerías. Alemania y Austria (Brät o Bratwurstbrät): El Brät es la masa de carne finamente picada y especiada antes de ser embutida en las tripas de las salchichas alemanas. Reino Unido e Irlanda (Sausage Meat): Se comercializa literalmente bajo el nombre de "carne de salchicha" en bandejas en todos los supermercados.

 


lunes, 3 de agosto de 2026

Filetes de merluza con rejo, endibia, guisantes y cherrys

Un ingrediente principal ligero y saludable que aporta un sabor delicado. Acompañando del rejo, aportando una textura firme y un sabor marino. Además, la endibia añade un toque crujiente y ligeramente amargo. Los guisantes y los tomates cherry completan la receta con un toque dulce y colorido.
 


Sección Pescado;
4 personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: 
fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
4 o más filetes de merluza, ½cebolla blanca, 2 dientes de ajos, 2 a 3 endibias según tamaño, 150g de guisantes congelados, 150 g de tomatitos cherry, aceite de oliva, vino blanco y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Cocer los guisantes en agua con sal y dejarlos al dente.
Pelar cebolla y ajos y picarlos, limpiar las endibias y partirla al gusto.
Salar los filetes de merluza y pasarlos por harina, sellarlos en aceite caliente y reservar.
Sofreír en aceite limpio la cebolla y los ajos, una vez trasparente incorporar las endibias y los cherry lavado y partidos por la mitad.
Cocinar unos minutos añadir el pescado y añadir vino hasta cubrir todo, dejar evaporar y cocinar unos 5 minutos.
Servir a la temperatura deseada.

Merluza

La merluza es un producto de la pesca (pez de mar) perteneciente al Orden Gadiformes, familia Merluccidae, Género Merluccius , Especie merluccius ; la nomenclatura binomial de la merluza es Merluccius merluccius. La merluza NO es bacalao, aunque los dos pescados sean muy similares en morfología, características nutricionales y aplicaciones culinarias. La merluza está presente tanto en el Mar Mediterráneo como en el Océano Atlántico Norte, mientras que el bacalao coloniza únicamente las frías aguas del norte de Europa y América del Norte. El bacalao y la merluza descienden del mismo Orden (Gadiformes), pero pertenecen a diferentes Familias, Géneros y Especies. Se pesca en la cuenca mediterránea y el océano Atlántico norte. La merluza se reproduce en el periodo invierno y primavera, cuando se acerca momentáneamente a la costa. Básicamente es un pez gregario y, aunque permanece en el fondo durante el día, tiende a subir de nuevo por la noche.

La endibia

O Cichorium, es un tipo de ensalada amarga, que a menudo se intercambia con achicoria. La endivia nació en 1850, gracias a un experimento puramente aleatorio querido por el jardinero Bréziers. El jardinero jefe de la Sociedad de Horticultura de Bruselas intentó cultivar achicoria en las cuevas donde normalmente se cultivaban las setas Champignons. De los manojos atados y cultivados en la oscuridad, creció la lechuga de hojas claras y forma alargada. Treinta años después del experimento de Bréziers, la ensalada belga crecía ahora de forma natural, por lo que Les Halles en París decidió ponerla en los puestos de frutas y verduras con el nombre que la conocemos hoy: escarola belga.

Guisantes

La historia de los guisantes comienza en el Neolítico. Período histórico y continúa a lo largo de los siglos, hasta llegar a nuestros días. Nuestros antepasados no veían la hora de toparse con una planta de guisantes silvestres para poder cosechar las vainas verdes y saborear las semillas que contienen. Solo alrededor del año 8000 a. C. hay evidencia de cultivos reales de guisantes. Todo esto sucedió en el famoso Creciente Fértil, una vasta área geográfica que se extiende desde los ríos Tigris y Éufrates (actualmente en Irak) hasta el Nilo (Egipto) pasando por los territorios que rodean el río Jordán (Jordania, Israel, Líbano, Palestina y Siria). Desde esta zona, la agricultura se extendió rápidamente tanto al continente asiático como a Europa, ofreciendo a las poblaciones la posibilidad de acceder con mayor facilidad a los alimentos e introduciéndolas a nuevas especies comestibles. 


viernes, 31 de julio de 2026

Tostadas con pate de mejillones, pimiento piquillo, mejillón

En esta deliciosa propuesta de tostas todos los ingredientes utilizados son de origen industrial, lo que facilita y agiliza su preparación sin renunciar al sabor. La única excepción es el pan, que se recomienda utilizar fresco y artesanal para aportar ese toque casero y auténtico que completa esta sabrosa combinación.
 


Sección Aperitivo; 4 personas, preparación: 10 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
4 o más tostadas de pan, 1 bote de pate de mejillones, 1 lata de mejillones al natural, 2 o mas pimientos del piquillo, aceitunas verdes sin hueso la necesaria y perejil seco.
 
Preparación:
 
Tostar el pan en la cantidad deseada.
Untarlo con el pate con una buena capa.
Colocar encima tira de pimiento, colocar mejillones enteros y media o más aceitunas.
Servir acompañados de la bebida deseada por nuestros comensales.

La historia del pan

Es en realidad una historia milenaria que, a lo largo de los siglos, ha transformado las primeras masas rudimentarias a base de agua y cereales en pan. que hoy encontramos en nuestras mesas. Gracias a algunos inventos, como molinos y hornos, y a la experiencia adquirida por los maestros panaderos. El pan fresco se usa para comidas bocadillos, el pan duro o del día anterior normalmente lo tostamos o lo usamos para hacer pan rallado o utilizarlo en sopas como las de ajo, castellanas entre otras.

Historia del paté de mejillones

 El paté de mejillones es un producto derivado de la tradición culinaria marítima, especialmente popular en regiones costeras donde el mejillón es un ingrediente habitual. Su origen está ligado a la necesidad de conservar y aprovechar al máximo los recursos marinos, facilitando su transporte y prolongando su vida útil. Con el avance de las técnicas de conservación, como el enlatado y el uso de conservantes naturales, el paté de mejillones empezó a producirse a escala industrial en el siglo XX, permitiendo que este producto llegara a mercados internacionales. Hoy en día, es un aperitivo muy valorado en gastronomías de varios países, gracias a su sabor intenso y versatilidad. Elaboración industrial del paté de mejillones. Se seleccionan mejillones frescos de buena calidad, que se limpian y se cocinan al vapor o hervidos para eliminar arena y cualquier impureza. Tras la cocción, se extrae la carne de mejillón, que será la base del paté. La carne se tritura hasta obtener una textura cremosa. A esta pasta se le añaden ingredientes como aceite vegetal, mantequilla, especias, sal, y a veces otros condimentos o conservantes para mejorar sabor y conservación. La mezcla se homogeniza para garantizar una textura uniforme y suave. El paté se envasa en latas o frascos herméticos.  Para asegurar la conservación y seguridad alimentaria, los envases pasan por procesos térmicos (como la autoclave) que eliminan microorganismos. Finalmente, los productos se etiquetan y distribuyen para su venta. Gracias a estos procesos industriales, el paté de mejillones conserva su sabor durante meses, ofreciendo un producto práctico y listo para consumir.

Los pimientos del piquillo

Son, sin duda, el "oro rojo" de la huerta navarra. Su historia es un viaje de ida y vuelta que mezcla la tradición agrícola con el ingenio conservero de un pequeño pueblo llamado Lodosa. Aunque parezcan un producto castizo de toda la vida, los pimientos llegaron a España gracias a los viajes de Cristóbal Colón. Sin embargo, la variedad que hoy conocemos como "Piquillo de Lodosa" es fruto de una selección natural y un cruce de semillas realizado por los agricultores navarros durante siglos. El nombre "piquillo" no es casualidad: se debe a la forma de su punta, que termina ligeramente curva como el pico de un ave. Fue en los años 70 y 80 cuando su fama explotó, gracias a que los cocineros de la Nueva Cocina Vasca redescubrieron su textura sedosa y su equilibrio perfecto entre dulzor y un toque picante casi imperceptible. Lo que hace especial a la conserva de pimientos del piquillo (ya sea enteros o en tiras) es una regla de oro que separa a los artesanos de los industriales: Los pimientos se recogen a mano y se asan directamente con fuego (gas o leña). Esto les da ese aroma ahumado tan característico. Pelado a Mano: Aquí está el secreto. Se pelan uno a uno sin sumergirlos en agua. ¿Por qué? Porque el agua les quitaría el aceite natural, el brillo y, sobre todo, el sabor intenso. Los pimientos que no mantienen la forma perfecta para ser rellenados se cortan en tiras uniformes. Esto no baja su calidad; al contrario, es el formato favorito para ensaladas o guarniciones.

 



miércoles, 29 de julio de 2026

Alubias blancas en ensalada con caballa, rabanitos y verduras varias

Mezcla variada de verduras y legumbres es una opción refrescante y nutritiva, perfecta para los días calurosos o cuando se busca una comida rápida y ligera. Al servirse fría, esta ensalada no solo potencia el sabor fresco de sus ingredientes, sino que también resulta muy cómoda y práctica, ya que se puede preparar con antelación.
 


Sección Ensalada legumbres; 4 personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
1 bote de alubias cocidas, 2 latitas de caballa en aceite de oliva, 1 pepino mediano, 1 cebolla roja pequeña, 150 de judías verdes redondas y finas congeladas, 1 ramita de apio parte amarilla, 10 a 12 rabanitos, tomatitos cherry a voluntad, 100 g de perejil fresco picado, aceite de oliva, vinagre y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Cocer las judías verdes en agua con sal, escurrirlas y pasarlas por agua fría picarlas en trozos pequeños.
Abrir las alubias del bote y pasarlas por agua fría para retirar sus aditivos.
Quitar las hebras al apio, pelar el pepino y la cebolla, lavar los rabanitos y tomates como el perejil.
Partir los tomatitos por la mitad y el resto de las verduras al gusto.
Poner todo en un bol con la caballa desmenuzad y aliñar al gusto (opcionalmente pimienta molida).
Meter en la nevera hasta su uso.

Alubias blancas y su conserva

Las alubias blancas que consumimos habitualmente (Phaseolus vulgaris) provienen originariamente del continente americano, donde fueron domesticadas por civilizaciones indígenas en dos focos principales —Mesoamérica y la región de los Andes— hace aproximadamente entre 7.000 y 8.000 años. Tras el descubrimiento de América, los exploradores españoles y europeos introdujeron estas legumbres en el Viejo Mundo. Debido a su fácil cultivo, alto valor nutricional y capacidad para almacenarse secas, se integraron rápidamente en las dietas tradicionales de España y del resto de Europa, convirtiéndose en el ingrediente estelar de numerosos platos de cuchara. La conserva moderna.  La historia de las conservas herméticas tal como las conocemos hoy comenzó a finales del siglo XVIII (hacia 1795), de la mano del repostero y cocinero francés Nicolas Appert.  Appert ideó un sistema revolucionario para el ejército y la marina: introducía los alimentos (incluyendo carnes, frutas y legumbres) en recipientes de cristal, los cerraba herméticamente con corcho y los sometía a un proceso de cocción en agua hirviendo. Esto destruía los microorganismos causantes de la descomposición sin arruinar el sabor ni las propiedades del alimento.  Años más tarde, el procedimiento evolucionó con la invención de las latas de hojalata por parte de Peter Durand, aunque el formato en frasco de vidrio se mantuvo como un clásico indiscutible para preservar la calidad visual y el producto intacto. Tradicionalmente, las alubias secas requerían largas horas de remojo y cocción previa en los hogares. Con el afianzamiento de la industria conservera a lo largo de los siglos XIX y XX, las legumbres cocidas en frascos de cristal y latas se popularizaron masivamente. Esto permitió transformar un producto de preparación lenta en un alimento de consumo instantáneo, conservando toda su fibra, proteínas y textura tierna sin necesidad de añadir aditivos químicos artificiales, merced al proceso de esterilización térmica comercial.

Historia de la caballa y su conservación

  Desde la época de los antiguos romanos, la caballa (Scomber scombrus) era un pescado muy valorado. Aunque su principal destino histórico era la elaboración del célebre garum (una salsa de pescado fermentada muy popular en el Imperio romano), también se salaba y consumía fresca en las costas del Mediterráneo y Atlántico.  El auge de la caballa en conserva moderna nació con la invención del método de enlatado al vacío y esterilización en el siglo XIX. Esto permitió prolongar la vida útil del pescado azul sin que perdiera sus propiedades, convirtiéndolo en un alimento básico, accesible y fácil de transportar para ejércitos, marineros y la población general.  Países con una fuerte tradición pesquera como España y Portugal adoptaron rápidamente la caballa en sus industrias de salazón y conservas, combinándola con aceite de oliva, escabeche o tomate.  Al conservarse en aceite de oliva, la caballa mantiene intactos sus ácidos grasos Omega-3, proteínas de alta calidad y vitaminas esenciales (como la D y las del grupo B). El aceite de oliva actúa además como un conservante natural que realza su sabor y mantiene su textura tierna.


Rodaja de caella a la plancha con pisto

Un pescado de carne firme y sabor delicado es ideal para preparar a la plancha, lo que permite conservar toda su frescura y potenciar sus ma...