Comida casera y reconfortante. Combina la jugosidad de
la hamburguesa con la suavidad del huevo y el sabor mediterráneo del pisto. Además
de ser una opción económica y versátil, permite aprovechar ingredientes
habituales en la cocina y adaptarse fácilmente a distintos gustos para una
comida equilibrada y satisfactoria.
Sección
Huevo:
4 personas, preparación: 20/30 minutos.
Dificultad: fácil. Todos
los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes
para la receta:
Para
el pisto:
2 cebollas, 2 calabacines, 2 pimientos verdes, 3 tomates pera, aceite de oliva
y sal. Para la hamburguesa: 500 g de carne picada de ternera, 1 diente de
ajo, ½ cebolla, perejil, patatitas pequeñas a voluntad, mantequilla, aceite de
oliva, orégano, agua para la cocción y sal. Resto del plato: 4 huevos o más
aceite de oliva, pimienta y sal. Acompañamiento: mostaza de Dijon.
Preparación
y cocción:
Pisto; Pelar la cebolla y
los tomates picarlos en daditos, lavar y despuntar los calabacines y cortarlo
en daditos.
Lavar
y desvenar y despepitar los pimientos trocearlos en trozos pequeños.
Pochar
la cebolla durante 5 minutos y añadir seguidamente los pimientos y cocinar
otros 5 minutos, salar, incorporar los calabacines y cocinar 5 minutos
removiendo de vez en cuando, finalizar con el tomate y cocinar otros 10 minutos.
Hamburguesa;
En
un bol poner la carne y el picado de cebolla, ajo y perejil, salar y mezclar
todo bien, hacer las hamburguesas de tamaño deseado y reservar.
Calentar
la plancha con un poco de aceite y pasar las hamburguesas cocinarlas al gusto
de cada uno.
En
una sartén honda y con abundante aceite freír los huevos, retirar y salpimentar
al gusto.
Servir
todo caliente todo caliente acompañada la hamburguesa de un poco de mostaza al
gusto.
La carne picada
O simplemente carne picada se corta y se pica. Existe una
definición precisa, a nivel comunitario, al respecto para explicar que se trata
de carne deshuesada sometida a una operación de trituración en fragmentos y que
contiene menos del 1% de sal. Para la carne picada se suelen utilizar carnes
rojas de vacuno y cerdo (ternera, ternera y cerdo) y rara vez pollo. Con la
misma se pueden hacer multitud de recetas utilizando una o mezclada, desde las
famosas hamburguesa, albóndigas y otras. Tiene una larga historia y se ha
utilizado en diversas culturas a lo largo del tiempo. Aunque no se puede
precisar con exactitud cuándo se empezó a utilizar, se sabe que la práctica de
picar o moler carne es muy antigua. Se cree que el uso de carne picada data de
al menos la Edad Media en Europa, aunque hay evidencias de que se utilizaba
carne molida en otras culturas mucho antes. Por ejemplo, los romanos ya
utilizaban carne picada en algunas de sus recetas. Es apreciada por su rapidez
de cocción y su capacidad de absorber sabores, lo que la hace ideal para platos
con salsas, especias y otros condimentos. Además, ofrece una manera económica y
práctica de preparar una variedad de comidas.
El pisto de verduras
Es un plato tradicional de la cocina española, muy
popular en la región de Andalucía y en otras partes del país. Su origen se
remonta a la necesidad de conservar y aprovechar las verduras frescas,
especialmente en los meses de verano, cuando hay abundancia de productos como
tomates, pimientos, calabacines, cebollas y berenjenas. Tiene una larga
historia en la cultura culinaria de España. Se considera que su preparación es
similar a la de la ratatouille francesa, aunque cada región tiene su propia
variante. En España, el pisto ha sido un plato humilde, utilizado como una
forma de aprovechar las verduras disponibles, especialmente en las zonas
rurales. Más conocido es el "pisto andaluz", cada región de España
tiene su propia versión. Por ejemplo, en La Mancha se le conoce como
"pisto manchego" y puede incluir ingredientes como chorizo o huevo.
En otras áreas, como Valencia, se pueden encontrar adaptaciones que incorporan
arroz. A lo largo de los siglos, el pisto ha sido influenciado por diversas
culturas que han pasado por la península ibérica, incluidas las árabes, quienes
introdujeron muchas verduras y técnicas de cocción. Esto ha enriquecido aún más
la variedad de sabores y texturas que se encuentran en el pisto. El simboliza
la cocina mediterránea, que valora el uso de ingredientes frescos y de
temporada. Además de ser un plato nutritivo y sabroso, es un excelente ejemplo
de cómo se puede adaptar la cocina a los recursos locales y estacionales.
Mostaza de Dijon a la antigua
Antes de hablar de la mostaza hay que dar un salto al pasado. De hecho, la
mostaza es sobre todo una planta herbácea de flores amarillas, similar a la
colza. Se estima que sus orígenes se remontan al año 3.000 a.C. entre los
sumerios, un pueblo del sur de Mesopotamia. En Francia, fueron los romanos
quienes introdujeron la mostaza en Gaulle durante la Edad Media. En el siglo
XIV se sentó a la mesa de los duques de Borgoña. Pero fue en el siglo XVIII
cuando la mostaza de Dijon se hizo famosa gracias a un nuevo ingrediente que le
dio toda su especificidad: el jugo de uva verde, también llamado “jugo verde”.
Claramente, no es necesario utilizar ingredientes de Dijon para llamarlo así.
Basta seguir la receta protegida por decreto desde 1937. De hecho, la mayoría
de las semillas de mostaza provienen de Canadá, que es el segundo productor de
mostaza del mundo.
















