Una
deliciosa preparación que realza el sabor del pollo mediante una marinada ácida
y aromática. El escabeche aporta un toque único, con sabores intensos y
equilibrados, perfectos para disfrutar tanto frío como a temperatura ambiente.
Una opción ideal para quienes buscan un plato sabroso y lleno de personalidad.
Sección
Ave pollo; 4
personas, preparación: 15/20 minutos, nevera mínimo 1 día. Dificultad: fácil. Todos
los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
1 k de jamoncitos de pollo, 2 cebollas medianas, 1 zanahoria grande, 1 a 2
pimientos verdes, 1 cabeza de ajos, 3 a 4 hojas de laurel, pimienta negra,
aceite de oliva, vinagre, vino y agua en la misma proporción hasta cubrir todo,
media proporción de vino blanco y sal.
Preparación y cocción:
Pelar
la cebolla y la zanahoria cortarla la primera en juliana gruesa y la zanahoria
en redondeles no muy gruesos.
Lavar
y despepitar los pimientos, cortarlos en trozos al gusto.
Poner
en una cazuela todos los ingredientes más granos de pimienta negra.
Cubrir
con los ingredientes líquidos y los mismos en la misma proporción menos el vino
(ejemplo 1 vaso de agua, otro de aceite, vinagre), salar.
Cocinar
a fuego medio hasta que compruebes que todo esta en su puno, dejar enfriar y
meter en la nevera.
Se
puede consumir frio, o templado y cuantos más días este el escabeche en la
nevera tomara más sabor.
Ingredientes
de la receta
Jamoncito
de pollo:
La parte del muslo de la reina del corral; carne jugosa, tierna y con hueso. Cebolla:
El bulbo aromático indispensable que aporta la base dulce y jugosa a cualquier
guiso. Zanahoria: Raíz crujiente y de color vivo que añade un toque de
dulzor natural y textura. Ajo: Pequeño diente de sabor intenso y
picante, el alma de la sazón mediterránea. Laurel: Hoja seca y perfumada
que aporta un aroma herbal, profundo y muy tradicional. Pimienta: Baya
pequeña y redonda que da el toque justo de calor, picante y aroma.
Líquidos:
Aceite (de oliva):
El oro líquido que dora los ingredientes y conduce todos los sabores. Vinagre:
Líquido ácido que realza los sabores, corta la grasa y actúa como conservante. Agua:
El elemento neutro que une todo, crea el caldo y permite la cocción a fuego
lento.
El
escabeche
Es
una técnica de conservación y preparación de alimentos que tiene raíces muy
antiguas, remontándose a varias culturas a lo largo de la historia. Su origen
se encuentra en la cocina árabe y persa, donde se utilizaba el vinagre para
marinar y conservar carnes y pescados. Durante la Edad Media, esta técnica
llegó a España a través de la influencia árabe en la península ibérica. El
término "escabeche" proviene del árabe hispánico iskebēch, que a su
vez deriva del persa "sikbāj", una preparación en la que se cocinaban
trozos de carne marinados en vinagre y especias. Esta técnica se popularizó
debido a que permitía conservar los alimentos durante más tiempo antes de la
refrigeración. En España y en muchos países de América Latina, el escabeche se
hizo muy común, especialmente para preparar pescados, aves, y en algunas
regiones, verduras. Es un método culinario que consiste en cocinar (freír, asar
o hervir) un alimento, generalmente pescado o carne, y luego marinarlo en una
mezcla de vinagre, aceite y especias. La acidez del vinagre ayuda a preservar
el alimento y le aporta un sabor característico, ácido y ligeramente picante. Los
ingredientes pueden variar según la región y la receta, pero lo básico incluye:
vinagre, aceite, ajo, cebolla, pimienta en granos, laurel y sal. Algunas
recetas agregan un poco de agua al vinagre para reducir la intensidad ácida y
hacer la marinada más suave. El escabeche se utiliza tanto para preservar como
para dar un sabor único a pescados (como sardinas, caballa, atún), pollo,
cerdo, e incluso vegetales (zanahorias, pimientos, alcachofas). Es muy popular
en la gastronomía española, mexicana, peruana y filipina, entre otras.












