miércoles, 29 de julio de 2026

Alubias blancas en ensalada con caballa, rabanitos y verduras varias

Mezcla variada de verduras y legumbres es una opción refrescante y nutritiva, perfecta para los días calurosos o cuando se busca una comida rápida y ligera. Al servirse fría, esta ensalada no solo potencia el sabor fresco de sus ingredientes, sino que también resulta muy cómoda y práctica, ya que se puede preparar con antelación.
 


Sección Ensalada legumbres; 4 personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
1 bote de alubias cocidas, 2 latitas de caballa en aceite de oliva, 1 pepino mediano, 1 cebolla roja pequeña, 150 de judías verdes redondas y finas congeladas, 1 ramita de apio parte amarilla, 10 a 12 rabanitos, tomatitos cherry a voluntad, 100 g de perejil fresco picado, aceite de oliva, vinagre y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Cocer las judías verdes en agua con sal, escurrirlas y pasarlas por agua fría picarlas en trozos pequeños.
Abrir las alubias del bote y pasarlas por agua fría para retirar sus aditivos.
Quitar las hebras al apio, pelar el pepino y la cebolla, lavar los rabanitos y tomates como el perejil.
Partir los tomatitos por la mitad y el resto de las verduras al gusto.
Poner todo en un bol con la caballa desmenuzad y aliñar al gusto (opcionalmente pimienta molida).
Meter en la nevera hasta su uso.

Alubias blancas y su conserva

Las alubias blancas que consumimos habitualmente (Phaseolus vulgaris) provienen originariamente del continente americano, donde fueron domesticadas por civilizaciones indígenas en dos focos principales —Mesoamérica y la región de los Andes— hace aproximadamente entre 7.000 y 8.000 años. Tras el descubrimiento de América, los exploradores españoles y europeos introdujeron estas legumbres en el Viejo Mundo. Debido a su fácil cultivo, alto valor nutricional y capacidad para almacenarse secas, se integraron rápidamente en las dietas tradicionales de España y del resto de Europa, convirtiéndose en el ingrediente estelar de numerosos platos de cuchara. La conserva moderna.  La historia de las conservas herméticas tal como las conocemos hoy comenzó a finales del siglo XVIII (hacia 1795), de la mano del repostero y cocinero francés Nicolas Appert.  Appert ideó un sistema revolucionario para el ejército y la marina: introducía los alimentos (incluyendo carnes, frutas y legumbres) en recipientes de cristal, los cerraba herméticamente con corcho y los sometía a un proceso de cocción en agua hirviendo. Esto destruía los microorganismos causantes de la descomposición sin arruinar el sabor ni las propiedades del alimento.  Años más tarde, el procedimiento evolucionó con la invención de las latas de hojalata por parte de Peter Durand, aunque el formato en frasco de vidrio se mantuvo como un clásico indiscutible para preservar la calidad visual y el producto intacto. Tradicionalmente, las alubias secas requerían largas horas de remojo y cocción previa en los hogares. Con el afianzamiento de la industria conservera a lo largo de los siglos XIX y XX, las legumbres cocidas en frascos de cristal y latas se popularizaron masivamente. Esto permitió transformar un producto de preparación lenta en un alimento de consumo instantáneo, conservando toda su fibra, proteínas y textura tierna sin necesidad de añadir aditivos químicos artificiales, merced al proceso de esterilización térmica comercial.

Historia de la caballa y su conservación

  Desde la época de los antiguos romanos, la caballa (Scomber scombrus) era un pescado muy valorado. Aunque su principal destino histórico era la elaboración del célebre garum (una salsa de pescado fermentada muy popular en el Imperio romano), también se salaba y consumía fresca en las costas del Mediterráneo y Atlántico.  El auge de la caballa en conserva moderna nació con la invención del método de enlatado al vacío y esterilización en el siglo XIX. Esto permitió prolongar la vida útil del pescado azul sin que perdiera sus propiedades, convirtiéndolo en un alimento básico, accesible y fácil de transportar para ejércitos, marineros y la población general.  Países con una fuerte tradición pesquera como España y Portugal adoptaron rápidamente la caballa en sus industrias de salazón y conservas, combinándola con aceite de oliva, escabeche o tomate.  Al conservarse en aceite de oliva, la caballa mantiene intactos sus ácidos grasos Omega-3, proteínas de alta calidad y vitaminas esenciales (como la D y las del grupo B). El aceite de oliva actúa además como un conservante natural que realza su sabor y mantiene su textura tierna.


martes, 28 de julio de 2026

Merluza en filetes rebozados acompañados de pimientos rojo, berenjena y jamón

En esta receta, los filetes de merluza se rebozan cuidadosamente para conseguir una capa crujiente que contraste con la jugosidad del pescado, acompañamiento, pimientos rojos y berenjenas, verduras que aportan color, sabor y una agradable textura al plato. Además, el toque salado y sabroso del jamón realza el conjunto.
 

Sección Pescado;
4 personas, preparación: 15 minutos, asado pimientos 35/40 minutos a 200º, cocinar berenjenas microondas de 8 a 10 minutos
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
Filetes de merluza 4 o más, 3 pimientos rojos, 2 berenjenas grandes, 70 g de tiras de jamón, 1 o más huevos, harina, 1 cebolla mediana, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Lavar los pimientos y ponerlos en una fuente para el horno, regarlos con un poco de aceite y salarlos por ambos lados.
Asarlos 20 minutos, darles la vuelta y seguir hasta finalizar el tiempo indicado.
Cubrirlos con papel aluminio 5 minutos antes de la terminación.
Sacarlos y dejarlos reposar unos 10 minutos, pelarlos y despepitarlos.
Cortarlos en tiras y colar el jugo que han soltado y aliñarlos al gusto.
Lavar las berenjenas, secarla y cortarla en rodajas medias, colocarlas en un recipiente apto para el microondas, espolvorear cada vez que se coloque una capa con las especies y con un poco de aceite.
Cubrir y ponerla en el microondas cocinar a máxima potencia, a media cocción girar todo y finalizar su cocción.
Pelar la cebolla y picarla al gusto freírla en abúndate aceite remover de vez en cuando para no quemarla y escurrirla sobre papel de cocina, reservar.
Batir los huevos necesarios con un poco de sal, pasar los filetes por harina y después por huevo.
En el aceite que hemos frito la cebolla poner los filetes y cocinarlos por ambos lados.
Servir los mismos acompañados de pimientos y espolvorear con el jamón y la cebolla.

Merluza

La merluza es un producto de la pesca (pez de mar) perteneciente al Orden Gadiformes, familia Merluccidae, Género Merluccius , Especie merluccius ; la nomenclatura binomial de la merluza es Merluccius merluccius. La merluza NO es bacalao, aunque los dos pescados sean muy similares en morfología, características nutricionales y aplicaciones culinarias. La merluza está presente tanto en el Mar Mediterráneo como en el Océano Atlántico Norte, mientras que el bacalao coloniza únicamente las frías aguas del norte de Europa y América del Norte. El bacalao y la merluza descienden del mismo Orden (Gadiformes), pero pertenecen a diferentes Familias, Géneros y Especies. Se pesca en la cuenca mediterránea y el océano Atlántico norte. La merluza se reproduce en el periodo invierno y primavera, cuando se acerca momentáneamente a la costa. Básicamente es un pez gregario y, aunque permanece en el fondo durante el día, tiende a subir de nuevo por la noche.

El pimiento rojo

Es originario de la zona de Bolivia y Perú donde se cultivaban hasta cuatro especies diferentes. Fue traído al Viejo Mundo (Europa, Asia, África y las islas circundantes) por Colón en su primer viaje en 1493. En el siglo XVI ya se había difundido su cultivo en toda España, desde donde se distribuyó al resto de Europa y del mundo. El pimiento rojo, también conocido como pimiento dulce o pimiento morrón, es una hortaliza que forma parte de la familia de las solanáceas, la misma a la que pertenecen el tomate y la berenjena. Su historia se remonta a tiempos antiguos, ya que se cultiva desde hace miles de años en América. Se cree que las primeras variedades de pimientos fueron domesticadas por los pueblos indígenas de estas regiones. Hay evidencias arqueológicas que sugieren que el pimiento fue cultivado por primera vez hace más de 5,000 años.  Con la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492, el pimiento fue llevado a Europa. A pesar de su origen, el pimiento rojo comenzó a ganar popularidad en Europa y otros continentes, adaptándose a diferentes climas y suelos. A lo largo de los siglos, se han desarrollado diversas variedades de pimientos, tanto dulces como picantes. El pimiento rojo es una etapa madura del pimiento verde, y su sabor es más dulce y su contenido en vitaminas y antioxidantes es más alto. 

La berenjena

(*Solanum melongena*), también conocida como aubergine o eggplant en inglés, es una hortaliza (botánicamente una baya) de la familia de las solanáceas, al igual que el tomate, la patata y el pimiento. Su historia es fascinante: pasó de ser una planta medicinal y ornamental, incluso temida, a convertirse en un ingrediente estrella de muchas cocinas del mundo. Se originó en el sudeste asiático, probablemente en la región de la India (incluyendo áreas como Assam y Birmania) y el sur de China, donde se domesticó hace más de 4.000 años a partir de especies silvestres como *Solanum insanum* o *Solanum incanum*. Sus parientes silvestres más antiguos provienen del noreste de África (hace unos 2 millones de años), pero la domesticación principal ocurrió en Asia. En Europa, su recepción fue controvertida. Perteneciente a la familia de las solanáceas (algunas tóxicas), se la asoció con la "locura" o la melancolía: en Italia se llamó *melanzana* (de *mala insana*, "manzana loca"), y en algunos lugares se consideraba comida de "moriscos" o "judíos" (de hecho, se la conocía como "manzana de los judíos" por su popularidad entre los sefardíes). Hoy se cultiva en todo el mundo, y España (especialmente Andalucía) es uno de los principales productores europeos. Variedades antiguas eran más pequeñas, blancas o verdes; la morada actual se impuso por su resistencia al transporte.



 

lunes, 27 de julio de 2026

Huevos rellenos de pate de mejillones decorados con su carne en escabeche

Una deliciosa propuesta que combina la suavidad y el sabor intenso del paté envasado con la textura y el carácter del mejillón entero en escabeche. Este toque final aporta un contraste perfecto y un delicado matiz ácido que eleva este clásico entrante a un nivel gourmet, ideal para conquistar los paladares más exigentes.
 

Sección huevos; 4 personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
8 huevos o más, 1 lata de pate de mejillones, 1 lata de mejillones en escabeche, perejil seco, mayonesa, agua para la cocción y sal
 
Preparación y cocción:
 
Cocer los huevos, dejar enfriar, partirlos por la mitad y retirar las yemas.
En un bol poner las yemas, mejillones (reservando las apara la decoración) mayonesa y un poco de sal, añadir el paté deseado y mezclar todo bien.
Rellenar los huevos y finalizar con un mejillón por encima, espolvorear con las yemas reservadas y meterlos en la nevera.
Cuando vayamos a consumirlos espolvorear con perejil y servir
Nota: el mejillón final puede ser al vapor también, puedes servirlo como aperitivo o segundo plato.

Historia de los huevos como alimento

El consumo de huevos se remonta a tiempos prehistóricos, ya que son una fuente accesible y nutritiva de alimento. Desde hace miles de años, las civilizaciones antiguas aprovecharon los huevos de aves para su alimentación y, con el tiempo, comenzaron a domesticarlas para obtener huevos en forma regular. La cría de aves para huevos se extendió en Europa, con recetas tradicionales basadas en huevos. La producción avícola se industrializó, facilitando la crianza masiva y el abasto constante de huevos en mercados globales. Los tipos de huevos comestibles son: Huevos de gallina. Los más comunes y consumidos mundialmente, se caracterizan por su tamaño mediano y cáscara blanca o marrón, según la raza de la gallina. Huevos de codorniz, más pequeños y con manchas en la cáscara, son apreciados por su sabor delicado y se usan tanto en platos gourmet como en la cocina tradicional. Huevos de pato de mayor tamaño que los de gallina, con la cáscara más dura y sabor más intenso; muy usados en repostería y en la gastronomía asiática. Huevos de ganso son bastante grandes y tienen una cáscara más gruesa; menos comunes pero apreciados en algunas cocinas rurales. Huevos de avestruz, los más grandes entre los huevos comestibles, pueden pesar más de 1 kg. Su sabor es similar al del huevo de gallina, pero con una textura más firme. Debido a su tamaño, suelen cocinarse en porciones grandes. Los huevos han sido, desde siempre, un recurso alimenticio fundamental para el ser humano por su fácil obtención y alto valor nutricional. Existen diversos tipos comestibles provenientes de distintas especies, cada uno con características particulares que los hacen únicos en la gastronomía mundial.

Historia del paté de mejillones

 El paté de mejillones es un producto derivado de la tradición culinaria marítima, especialmente popular en regiones costeras donde el mejillón es un ingrediente habitual. Su origen está ligado a la necesidad de conservar y aprovechar al máximo los recursos marinos, facilitando su transporte y prolongando su vida útil. Con el avance de las técnicas de conservación, como el enlatado y el uso de conservantes naturales, el paté de mejillones empezó a producirse a escala industrial en el siglo XX, permitiendo que este producto llegara a mercados internacionales. Hoy en día, es un aperitivo muy valorado en gastronomías de varios países, gracias a su sabor intenso y versatilidad. Elaboración industrial del paté de mejillones. Se seleccionan mejillones frescos de buena calidad, que se limpian y se cocinan al vapor o hervidos para eliminar arena y cualquier impureza. Tras la cocción, se extrae la carne de mejillón, que será la base del paté. La carne se tritura hasta obtener una textura cremosa. A esta pasta se le añaden ingredientes como aceite vegetal, mantequilla, especias, sal, y a veces otros condimentos o conservantes para mejorar sabor y conservación. La mezcla se homogeniza para garantizar una textura uniforme y suave. El paté se envasa en latas o frascos herméticos.  Para asegurar la conservación y seguridad alimentaria, los envases pasan por procesos térmicos (como la autoclave) que eliminan microorganismos. Finalmente, los productos se etiquetan y distribuyen para su venta. Gracias a estos procesos industriales, el paté de mejillones conserva su sabor durante meses, ofreciendo un producto práctico y listo para consumir.

Mejillón escabeche

Es un molusco bivalvo propio del Atlántico, sobre todo de las costas europeas y americana. En estado natural vive adherido a las rocas, en zona de mareas y a poca profundidad. También puede criarse en bateas. Se Usa mucho en conserva y una de sus formas es en escabeche que es un método de conservación de alimentos en vinagre. Se denomina también así al alimento obtenido mediante dicho proceso. El método para procesar un alimento en escabeche está dentro de las operaciones denominadas en cocina como marinado, y la técnica consiste básicamente en el precocinado mediante un caldo de vinagre, aceite frito, vino, laurel y pimienta en grano. Es la transformación de una preparación de la cocina árabe.



domingo, 26 de julio de 2026

Cogollos de lechuga, tomate pepinillos agridulces y ensalada de gulas

Una combinación perfecta de sabores y texturas. Las gulas, con su característico sabor suave y su textura delicada, aportan un toque marino que realza la frescura de los cogollos y el dulzor equilibrado de los pepinillos, creando un plato ligero y lleno de personalidad.
 


Sección Ensalada;
4 personas, preparación: 5 minutos.
Dificultad: fácil.
 Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
4 o mas cogollos de lechuga, tomate de ensalada los necesarios, pepinillos agridulces en conserva a voluntad, 300 g de gulas, 1 diente de ajo (opcionalmente), vinagre de manzana, aceite de oliva virgen, orégano y sal.
 
Preparación:
 
Lavar y secar los tomates y los cogollos, partir los primeros en rodajas y los cogollo en cuartos a lo largo y aliñar al gusto.
Pelar el ajo y picarlos muy fino si lo usamos, ponerlo en un bol con las gulas y aliñarlas con aceite y una pizca de sal remover bien.
Servir en platos individuales y espolvorear orégano por encima.

Cogollo de Lechuga

Los cogollos descienden de la lechuga romana (Lactuca sativa), cuyo cultivo se remonta a más de 2.500 años. Ya era valorada por los antiguos egipcios —que la asociaban a sus divinidades—, persas, griegos y romanos. Estos últimos solían consumirla al final de las comidas para favorecer el sueño. La forma específica de "cogollo" (enano y apretado, similar a un pequeño repollo) se desarrolló históricamente gracias al trabajo de selección de semillas en huertas europeas, buscando una hoja más gruesa, crujiente y con un toque ligeramente más amargo que la lechuga convencional. Principales Zonas de Producción. Navarra y La Ribera del Ebro: Los más emblemáticos y de mayor prestigio tradicional son los Cogollos de Tudela. Crecen en la ribera navarra del Ebro, donde las condiciones del suelo y el clima continental moderado potencian su textura firme y su sabor inconfundible. Murcia y el sureste español: Hoy en día, la mayor parte de la producción intensiva y comercial de cogollos en España se concentra en la Región de Murcia (especialmente en el Campo de Cartagena y el Valle de Guadalentín) y en zonas de Almería. Su clima mediterráneo suave permite cultivarlos prácticamente durante todo el año, abasteciendo tanto al mercado nacional como al europeo.


Ingredientes y su Historia

Cogollos de lechuga: Brotes tiernos, crujientes y compactos de la lechuga tradicional.  Originarios del Mediterráneo y cultivados ya por los antiguos egipcios, su variedad moderna y formato en cogollo compacto se popularizaron enormemente en la cocina europea por su textura firme. Tomates de ensalada: Frutos carnosos, jugosos y de sabor equilibrado ideales para consumo en fresco.  Nativos de América Central y del Sur, fueron domesticados por los aztecas. Tras la llegada de América a Europa en el siglo XVI, pasaron de ser una planta ornamental para convertirse en el pilar fundamental de la huerta mediterránea. Pepinillos agridulces. Pequeños pepinos encurtidos en una mezcla equilibrada de vinagre, azúcar y especias. Su técnica de conservación nació en la antigüedad en Mesopotamia para prolongar la vida de los alimentos, popularizándose en Europa central y oriental como un aperitivo o acompañamiento imprescindible. Gulas: Sucedáneo de angulas elaborado con surimi (pescado blanco) .  Nacieron en España en 1991 como una alternativa económica y accesible a las codiciadas y escasas angulas de río, convirtiéndose rápidamente en un clásico de las tapas. Aceite, vinagre, sal y orégano: El aliño clásico; grasa vegetal líquida, condimento ácido, mineral sazonador y hierba aromática. El aceite de oliva y el vinagre se emplean desde el Neolítico y la Antigüedad clásica en el Mediterráneo; la sal ha sido el conservante universal y moneda de cambio histórica; y el orégano era ya venerado por griegos y romanos como símbolo de alegría y salud.


 

jueves, 23 de julio de 2026

Chuletas de pavo y cogollos a la plancha con patatas a la mantequilla

Esta receta es una opción saludable y llena de sabor. La plancha permite conservar la jugosidad del pavo y realzar el frescor de los cogollos, mientras que las patatas a la mantequilla aportan un toque cremoso y delicioso que completa este nutritivo plato.
 


Sección Ave pavo; 4 personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.

Ingredientes para la receta:
 
600 g de chuletas de pavo, 4 cogollos, patatas pequeñas cocidas en conserva, aceite de oliva, mantequilla, orégano y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Calentar la plancha y poner un poco de aceite, y poner los cogollos lavados y partidos por la mitad y salar un poco, cocinar.
Añadir las chuletas saladas girándola varias veces sin quemarlas igualmente que los cogollos.
Calentar mantequilla en una sartén y pasar las patatitas una vez lavadas una vez abierto el bote.
Rehogarlas hasta que tomen un poco de color, espolvorear con perejil.

 

Pavo

En primer lugar, debemos intentar comprender si, de hecho, este animal de granja realmente proviene de América, como se cree comúnmente, o si también tuvo antepasados ​​en Asia y Europa. Decimos esto porque el gran escritor francés Alexandre Dumas, el de El Conde de Montecristo y Los Tres Mosqueteros, afirmó que los antiguos griegos y romanos conocían y Alexandre Dumas. Sin embargo, hasta 1525 no existe constancia escrita de la presencia de esta ave. Fue en ese año cuando González Fernando de Oviedo, gobernador de La Española (actual República Dominicana), la describió detalladamente como una variedad de pavo real en su Summario de la Historia Natural de las Indias Occidentales. Oviedo también relata que el ave estaba muy extendida en Nueva España y que sus compatriotas, seducidos por la exquisitez de su carne, la habían introducido en Nueva Castilla, mientras que en las Antillas el pavo ya había sido domesticado por los primeros colonos cristianos. Por lo tanto, llegó (o regresó) a Europa tras el descubrimiento de América y pronto se convirtió en protagonista de las mesas reales. Además, cabe mencionar que los vestigios más antiguos del pavo se han encontrado en México y datan de un período comprendido entre el 200 a. C. y el 700 d. C. En la corte del rey azteca Moctezuma, parece que ya se criaban pavos en grandes cantidades,el origen de los distintos nombres también es curioso: los nativos de La Española lo llamaban Huescolot ; mientras que los españoles y portugueses lo denominaban Pavones de las Indias y los franceses Coq d’Inde, ya que, según ambos, este animal procedía de las tierras que Colón creía que eran las "Indias Occidentales". En Francia, hoy se le llama simplemente Dinde y en España Pavo (el pavo real es el Pavo Real). En 1565, unos monjes cerca de Bourges establecieron una gran granja de cría y se cree que fue precisamente esta orden misionera la que importó el animal a Francia desde las "Nuevas Tierras". En Inglaterra, sin embargo, el término turkey-cochs (hoy simplemente turkey ) deriva del hecho de que fueron comerciantes turcos quienes lo introdujeron en Gran Bretaña. El pavo hizo su primera aparición durante el reinado de Enrique VIII en 1524. Lo cierto es que, entre los siglos XVI y XVIII, el pavo era considerado un "manjar principesco" en Europa, hasta el punto de que rápidamente sustituyó el uso y consumo del tradicional pavo real en las mesas reales.

Los principales cortes de la carne de pavo

Pechuga y Solomillo (Carne blanca y magra) Es la parte más popular y con menor cantidad de grasa. Se vende entera, desosada o fileteada. Es ideal para hacer a la plancha, empanar o hornear rellena. Solomillo (o Tenderloin): Se extrae de la cara interna de la pechuga. Es una tira de carne extremadamente tierna y suave, perfecta para salteados, a la plancha o brochetas. Muslo, Contramuslo y Jamoncitos (Carne oscura y jugosa) Contramuslo: Es la parte superior de la pierna. Al contener un poco más de grasa infiltrada, resulta muy jugoso. Se utiliza en churrascos, guisos, asados al horno o troceado en arroces. Muslo / Jamoncitos: Es la parte inferior de la pierna (el clásico "muslito"). Posee hueso y colágeno, lo que aporta mucho sabor en estofados, sopas y asados de larga cocción. Cuarto trasero: Incluye en un solo corte el muslo, el contramuslo y parte de la espalda/lomo. Es idóneo para asados completos al horno. Alas: compuestas por carne blanca, piel y huesos. Se suelen preparar fritas, guisadas o a la barbacoa. Chuletas de pavo: Cortes transversales de la pechuga o del contramuslo que incluyen hueso. Muy apreciadas a la parrilla, plancha o en salsa. Carne picada / Ragú: Trozos pequeños sobrantes de la pechuga o contramuslo, perfectos para hamburguesas, albóndigas o salteados. 

Los cogollos de lechuga

Son una variedad de lechuga que se caracteriza por su forma compacta y sus hojas tiernas y crujientes. A menudo se les conoce como "lechuga romana" o simplemente "cogollo". Su aspecto es similar al de un pequeño repollo, con un corazón cerrado que protege las hojas interiores más tiernas. Se utilizan comúnmente en ensaladas, guarniciones y en platos donde se busca una textura fresca y agradable. Los cogollos de lechuga en particular son muy apreciados en la cocina mediterránea, donde se valoran por su textura crujiente y su sabor suave. En España, los cogollos de lechuga son especialmente populares, siendo típicos en la dieta mediterránea 



martes, 21 de julio de 2026

Raviolis rellenos de espinacas con pesto de rúcula.

Exquisita propuesta que combina la suavidad y frescura de las verduras con el intenso sabor del pesto. Servidos sobre una cama de rúcula fresca, este plato no solo sorprende por su sabor, sino también por su presentación vibrante y apetecible, ideal para quienes buscan una experiencia culinaria saludable y llena de sabor.
 

Sección Pasta corta rellena; 4 personas, preparación: 5 minutos. cocción de la pasta el tiempo indicado por el fabricante. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.


Ingredientes para la receta:
 
320 g de pasta, 1 bolsas de rúcula, cherrys de colores a voluntad aceite de oliva, vinagre de Módena, agua para la cocción y sal.
Pesto; 1 bolsa de rúcula, 1 diente de ajo, 75 g de almendras peladas y crudas, queso parmesano lo necesario, aceite de oliva virgen y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Lo primero que prepararemos el pesto, introducimos en la batidora el contenido de una bolsa de rúcula, el ajo pelado y picad, las almendras y un poco de aceite, sal y comenzamos a triturar.
Incorporar poco a poco aceite y el queso hasta obtener la densidad deseada no espesa.
Una vez finalizada reservarla en la nevera hasta su uso.
Cocer la pasta en abundante agua con sal, dejarla al dente.
Preparar una cama de rúcula aliñada con un poco de sal y aceite en cada plato, decorar con los cherry lavados y partidos por la mitad, poner una gota de vinagre sobre cada uno.
En un bol grande poner la mitad del pesto obtenido y agregar unas cucharadas de agua de cocción, mezclar y verte la pasta bien escurrida y mezclar.
Añadir mas pesto si lo ves necesario y guardar el resto en un bote de cristal cubierto de aceite.
Servir la pasta en cada plato preparado y disfrutar de la mezcla.

Ravioli

El origen de los ravioles está envuelto en leyenda y es muy difícil establecer la fecha precisa de su invención. Según muchos, este tipo de pasta fresca nació en Liguria, más precisamente en Gavi Ligure. Lo que sabemos con certeza es muy poco: las primeras noticias escritas nos llegan del siglo XII, y las encontramos también en el Decamerón de Boccaccio. Sabemos que inicialmente su relleno se hacía con ingredientes pobres, generalmente lo que el campo ofrecía espontáneamente, como hierbas. Con el paso de los años, este tipo de pasta ha evolucionado y se ha extendido por toda Italia y en el mundo, tanto que la encontramos con los rellenos más diversos (carne, pescado, verduras, quesos...) y con las capas más imaginativas. Además, debes saber una cosa: también hay muchas versiones dulces de raviolis, desde los rellenos de chocolate hasta los que se sirven con deliciosa mermelada de arándanos. 

Ingredientes y aparatos usados

Raviolis: Aportan una textura suave y reconfortante; al ser una pasta rellena, ofrecen un núcleo de sabor rico e intenso en cada bocado. Rúcula: Destaca por su frescura y sus notas picantes y amartilladas, lo que aporta equilibrio, contraste y un toque herbal impecable. Tomates cherry: Aportan un estallido de jugosidad, color y acidez natural, equilibrando perfectamente los matices grasos del plato. Queso parmesano: Suma una potencia salina única y un toque *umami* inconfundible gracias a su textura firme y su curación tradicional. Ajo: Aporta carácter, aroma y una profundidad aromática esencial que realza el conjunto de cualquier preparación. Aceite de oliva virgen extra: El gran pilar mediterráneo; aporta sedosidad, cuerpo y un sabor frutal que integra y eleva a todos los demás ingredientes. Vinagre de Módena: Su equilibrio entre acidez y dulzor caramelizado ayuda a realzar los sabores y cortar la densidad de los quesos o la pasta. Sal: El potenciador de sabor por excelencia, fundamental para despertar las cualidades individuales de cada producto fresco. Batidora de vaso: Ofrece gran potencia, capacidad y rapidez para triturar, emulsionar y lograr texturas homogéneas, finas y sedosas en cuestión de segundos.


lunes, 20 de julio de 2026

Brevas con jamón y embutidos varios

Son una deliciosa combinación que destaca por el contraste entre el dulce natural de las brevas y el sabor salado y intenso de los embutidos. Este plato sencillo y elegante es perfecto como aperitivo o tapa, ofreciendo una experiencia de sabores única que conquista a todos los paladares.
 


Sección Aperitivo; 4 personas, preparación: 5 minutos. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
Brevas o higos al gusto, embutidos jamón, chorizo, fuet y butifarra blanca o negra la cantidad deseada.
 

Preparación y cocción:
 
Si no encuentras brevas espera un poco y hazlo con higos eso dependerá del mes.
Lavar las brevas y partirlas por la mitad.
Servirlas con el embutido deseado y decorado al gusto de cada uno y pon un poco de menta para darle más color.

Ingredientes usados en la receta

Breva: Aporta un toque dulce y jugoso que contrasta a la perfección con los salados, además de ser rica en fibra y energía natural.  Butifarra blanca: Destaca por su sabor suave, especiado y meloso, ofreciendo una textura tierna y un perfil de sabor muy equilibrado, negra: Aporta una gran intensidad, profundidad y untuosidad gracias a su toque de sangre y especias tradicionales. Jamón serrano/ibérico: Es la joya aromática; aporta salinidad, curación y una grasa que se funde en el paladar, elevando el listón de cualquier tabla. Chorizo: Añade carácter, potencia y un toque alegre gracias al pimentón y al ajo, siendo el punto más vibrante del conjunto.  Fuet: Ofrece un sabor limpio, sutilmente dulce y curado, con una textura firme muy agradable al mordisco. Menta: Aporta la frescura herbal y el aroma limpio necesarios para aligerar la grasa y limpiar el paladar entre bocado y bocado.

La higuera “higos o brevas”

Es uno de los árboles frutales más antiguos cultivados por la humanidad. Es nativa de la región del Mediterráneo y de Asia occidental. Se han encontrado restos de higos fosilizados en el valle del Jordán que datan de hace más de 11.000 años, lo que significa que los humanos ya las consumían antes incluso de dominar el cultivo del trigo. En el antiguo Egipto se consideraba un árbol sagrado. En Grecia, era el manjar favorito de los atletas olímpicos debido a su alto valor energético. De hecho, los griegos crearon leyes específicas para prohibir la exportación de higos de alta calidad. Los romanos expandieron su cultivo por toda Europa. Fueron ellos quienes acuñaron el concepto de la breva. Al notar que algunos frutos sobrevivían al invierno en forma de pequeños embriones y maduraban al inicio del verano siguiente, los llamaron biferae (que da frutos dos veces). Con el tiempo, la palabra evolucionó al castellano como "breva". Las Brevas La diferencia entre la breva y el higo no es solo la época del año; es un fenómeno botánico fascinante: Los higos que no llegaron a nacer: En otoño, a la higuera le quedan pequeños brotes de higo que no logran madurar por el frío. El árbol entra en reposo invernal y esos brotes "duermen".  Cuando llega la primavera, esos frutos latentes son los primeros en despertar y absorber la energía acumulada. Maduran rápidamente y se recogen entre junio y julio (en el hemisferio norte). A diferencia del higo común, la breva suele ser más grande, más alargada, menos dulce pero mucho más jugosa y carnosa. Físicamente, su piel suele mostrar tonalidades moradas o azuladas oscuras.  Botánicamente, ni el higo ni la breva son frutas. Son siconos, una especie de receptáculo carnoso invertido que contiene cientos de flores diminutas en su interior. Lo que llamamos "pepitas" son los verdaderos frutos. Tanto el fruto como el árbol han tenido múltiples aplicaciones a lo largo de la historia: Debido a su corta temporada (apenas unas semanas al inicio del verano) y a su fragilidad, la breva se consume principalmente fresca, recién cogida del árbol. Al ser menos empalagosa que el higo, combina a la perfección en platos salados o como fruta simplemente.

 


 


Alubias blancas en ensalada con caballa, rabanitos y verduras varias

Mezcla variada de verduras y legumbres es una opción refrescante y nutritiva, perfecta para los días calurosos o cuando se busca una comida ...