sábado, 12 de septiembre de 2026

Tosta de tomate con anchoas y boquerones con mermelada de pimiento

Aperitivo delicioso, colorido y lleno de contrastes. La frescura del tomate se combina con el intenso sabor marino de las anchoas y los boquerones, mientras que la mermelada de pimiento aporta un toque dulce y original. Una propuesta sencilla y elegante, perfecta para sorprender en cualquier ocasión.
 


Sección Aperitivo: 4 personas, preparación: 10 minutos, boquerones 12 horas mínimo si los hacemos en casa. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
Tostas de pan a voluntad, boquerones en vinagre, 1 o mas latas de anchoas en aceite de oliva, tomates para rallar, mermelada de pimientos, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Si no tenemos boquerones en vinagre prepararlos la noche anterior.
Lavar y rallar los tomates necesarios, mezclarlos con aceite y sal.
Cortar el pan en rebanadas y tostarlo, untar con el tomate.
Colocar encima dos boquerones y dos anchoas rematar con la mermelada.
Servir con las bebidas elegidas.

Los boquerones en vinagre

Son una preparación tradicional muy popular en la gastronomía española, especialmente en regiones costeras como Andalucía y Cataluña. No se puede atribuir la invención de los boquerones en vinagre a una persona en particular, ya que esta preparación es el resultado de técnicas tradicionales de conservación del pescado que se han usado durante siglos en muchas culturas. Ante la necesidad de conservar el pescado fresco antes de la invención de la refrigeración moderna, los boquerones se marinaban en vinagre para evitar su rápida descomposición. Este método de conservación no solo alargaba la vida útil del pescado, sino que también aportaba un sabor característico, ligeramente ácido y muy refrescante. En la cocina, los boquerones en vinagre se utilizan principalmente como tapa o aperitivo, servidos con un chorrito de aceite de oliva, ajo picado y perejil, o acompañados de tostadas, ensaladas y otros platos fríos. Su versatilidad los ha convertido en un ingrediente estrella para crear bocados sabrosos y ligeros, ideales para disfrutar en compañía. Además, su perfil de sabor único ofrece un contraste perfecto en recetas que combinan lo marino con ingredientes frescos y mediterráneos. 

Anchoas en aceite en conserva

 La anchoa en salazón es una semiconserva y es necesario comercializarla en un plazo aproximado de un año. “Hoy en día esto depende de cada empresa conservera que, dependiendo de su proceso de elaboración y de la búsqueda del recipiente perfecto, puede darle una vida útil de 6 meses a 1 año”. Las dificultades de navegación durante la Primera Guerra Mundial pusieron en peligro las existencias de anchoa para la venta. Fue en este año cuando Giovanni Vella, un comerciante afincado en la ciudad de Santoña, decidió darle solución a este problema y tras observar lo que ocurría con la anchoa en salazón que se enviaba y comercializaba en Italia para snacks, que tras ser transformada en múltiples procesos Se pensó en cómo hacer ese producto final y comercializarlo en latas, es decir,  decido innovar y cambiar el proceso productivo actual para saltarse los pasos intermedios y servir el producto listo para el consumo en los comercios. Las primeras pruebas con mantequilla no dieron los resultados deseados. Aunque se utilizó durante algún tiempo dando un aspecto desagradable al producto, posteriormente se utilizó el aceite de oliva. Así nacieron los actuales filetes de anchoa.

La mermelada de pimiento rojo

Una conserva agridulce elaborada principalmente con pimientos rojos, azúcar y un toque de vinagre, ideal para acompañar quesos, carnes o patés. El pimiento rojo es originario de América Central y del Sur, donde las culturas precolombinas ya lo cultivaban y consumían hace miles de años. Cristóbal Colón lo descubrió en su primer viaje en 1492 y lo llevó a España, bautizándolo erróneamente como "pimienta" por su sabor picante.  Desde España, su cultivo se extendió rápidamente por Europa, África y Asia gracias a las rutas comerciales.  Con el paso de los siglos, los agricultores europeos seleccionaron las variedades menos picantes hasta conseguir el pimiento rojo dulce que conocemos hoy en día.


viernes, 11 de septiembre de 2026

Ossobuco de pavo guisado con setas variadas

Un plato reconfortante, sabroso y lleno de matices. Cocinado lentamente, queda la carne tierna y jugosa, mientras que las setas aportan un delicioso aroma a bosque y enriquecen la salsa. Es una receta ideal para disfrutar en familia, especialmente en los días más fríos, y puede acompañarse pan para aprovechar cada gota de su
salsa.
 

Sección Ave pavo:
4 personas, preparación: 35 minutos. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
1 kilo de ossobuco de pavo, 500 g de setas variadas congeladas, 3 dientes de ajo, 250 de tomate triturado, vino blanco, agua para la cocción y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Sellar los ossobuco una vez salados en aceite y reservar.
Pelar los ajos picarlos y pocharlos en el aceite donde se han sellado la carne.
Incorporar el tomate y sofreír unos minutos, incorporar las setas rehogar e añadir el pavo, rehogarlo bien y añadir un poco de vino dejar evaporar.
Cubrir con agua y salar, cocinar unos 20 minutos comprobando su textura.
Servir caliente acompañado de su salsa.

El ossobuco de pavo

Es un corte de carne obtenido de la espinilla del animal (corvejón), ubicado en la parte superior de la pierna a la altura de la tibia. Las rodajas, de unos 3 cm de altura, contienen el hueso que encierra la médula. La versión tradicional del ossobuco se prepara con ternera. Es barato el ossobuco de pavo es un buen segundo plato que es fácil de preparar. El costo de esta carne es muy bajo y la pierna de pavo de la que se obtiene es una parte bastante magra. La única atención que se debe prestar son los huesos finos que quedan dentro de la carne cuando se corta el ossobuco.

El ajo (Allium sativum)

Es uno de los cultivos más antiguos de la humanidad, originario de las altas mesetas de Asia Central —específicamente de regiones que hoy comprenden Kazajistán, Uzbekistán y el oeste de China—, desde donde se expandió rápidamente por el mundo antiguo gracias a las rutas comerciales y las migraciones nómadas. Antiguo Egipto (c. 3000 a. C.): Era considerado sagrado y se colocaba en las tumbas de los faraones. Grecia y Roma Clásica: Los atletas griegos consumían ajos antes de competir en los Juegos Olímpicos como un estimulante natural, mientras que los soldados romanos lo incorporaban a su dieta diaria para adquirir valor y resistir largas marchas de campaña. Edad Media: Su uso se extendió por los monasterios europeos, donde los monjes cultivaban hortalizas y utilizaban el ajo tanto en la cocina monástica como en la medicina popular para combatir plagas, gangrena y la temida peste negra. Llegada a América: Fue introducido en el continente americano por Cristóbal Colón en su segundo viaje (1493), adaptándose con enorme facilidad a los climas tropicales y templados del Nuevo Mundo. En la cocina es la base aromática indispensable de la dieta mediterránea, latina y asiática, donde se dora ligeramente en aceite de oliva o grasa para liberar compuestos sulfurados que impregnan el plato de profundidad y sabor. Su perfil cambia drásticamente según el tratamiento: crudo es picante y rico en alicina; salteado o laminado ofrece notas cálidas y equilibradas; asado entero al horno se carameliza, volviéndose dulce, untuoso y suave. Protagonista absoluto en salsas y sopas tradicionales como el ajoblanco español, el alioli provenzal, el toum libanés y los tradicionales spaghetti aglio, olio e peperoncino italianos.

Setas congeladas variadas

Son una mezcla de diferentes tipos de hongos que han sido recogidos, limpiados y sometidos a un proceso de congelación para su conservación. Esta técnica permite mantener sus propiedades nutricionales, sabor y textura durante un período prolongado, facilitando su uso en diversas recetas a lo largo del año, independientemente de la temporada en que se recojan. Las setas han sido parte de la dieta humana desde tiempos prehistóricos. Culturas antiguas, como los romanos y los griegos, ya las incluían en su alimentación. Algunas especies, como el champiñón, han sido cultivadas desde hace siglos. Con el tiempo, se fueron descubriendo y cultivando nuevas variedades de setas, lo que amplió su disponibilidad en la cocina. El cultivo de setas se popularizó en el siglo XVIII en Europa, y más tarde en otros continentes. La conservación de alimentos ha sido una necesidad desde la antigüedad. Antes de la invención de la congelación, las setas se conservaban mediante secado, salado o encurtido. La introducción de la congelación como método de conservación se popularizó en el siglo XX, con el desarrollo de la tecnología de refrigeración.  Con el avance de la tecnología de congelación y la mejora en los procesos de limpieza y empaquetado, las setas congeladas variadas comenzaron a aparecer en el mercado. Hoy en día, las setas congeladas variadas son muy apreciadas en la gastronomía y están disponibles en la mayoría de los supermercados, lo que permite a las personas disfrutar de sus beneficios y sabores en cualquier época del año. 


jueves, 10 de septiembre de 2026

Salmorejo con picatostes de pan, huevo duro y jamón

Deliciosa crema fría de origen andaluz, elaborada principalmente con tomates maduros, pan, aceite de oliva, ajo y un toque de sal. Su textura suave y cremosa se complementa perfectamente con unos crujientes picatostes de pan, huevo duro y finas virutas de jamón, que aportan contraste, sabor y un toque tradicional.
 

Sección Crema fría: 4 personas, preparación: 15 minutos, nevera mínimo 2 horas. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
1½ K de tomates pera, 150 g di pan del día anterior, 1 diente de ajo, aceite de oliva, agua y sal.
Acompañamiento: 3 huevos, 150 g de jamón, picatostes de pan a voluntad.
 
Preparación y cocción:
 
Cocer los huevos, pelarlos, cortarlos en cubitos y reservar.
Picar el jamón al gusto y reserva.
Remojar el pan en el agua.
Pelar los tomates cortarlo en trozos y meterlos en la batidora con el ajo pelado.
Escurrir el pan, estrujarlo hasta extraerle el máximo de agua e incorporarlo a la batidora.
Batir unos minutos hasta que se deshagan los tomates.
Añadir el aceite y la sal y triturar hasta conseguir una crema fina y consistente
Probar de aceite y sal y meter en la nevera.
Servir frío con el jamón, el huevo y los picatostes por encima.

El salmorejo cordobés

Es una crema fría emblemática de la gastronomía andaluza, destacada por su textura densa, suavidad y sencillez. Su antecesor es la mazamorra, una elaboración de origen romano y árabe elaborada a base de pan, ajo, aceite, sal y agua. Con la llegada del tomate a España tras el descubrimiento de América en el siglo XVI, la receta comenzó a transformarse, aunque el salmorejo rojo tal y como se conoce hoy no se consolidó hasta el siglo XIX y principios del XX con el uso extendido de este fruto. Tradicionalmente se majaba a mano en mortero hasta obtener una emulsión espesa.
Ingredientes Principales: Tomate pera o maduro tipo rama. Aporta el color rojo característico, frescor y acidez. Pan de telera cordobesa (miga densa) Le da el cuerpo, espesor y textura cremosa. Aceite de Oliva emulsiona la mezcla y aporta intensidad de sabor, ajo blanco (sin el germen central)   aporta el toque aromático picante distintivo y sal fina       realza los sabores de la emulsión
Nota: La receta tradicional cordobesa no lleva vinagre, pepino ni pimiento, lo que lo diferencia claramente del gazpacho. Acompañamientos y Guarniciones, jamón Ibérico: Cortado en tacos pequeños o viras, aporta un contraste salado y crujiente,
huevo Duro: Picado fino o rallado sobre la superficie, añade cremosidad, Un hilo de aceite: Un chorrito extra de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir.
Variantes modernas: Berenjenas fritas, tiras de bacalao ahumado o atún en conserva y picatostes entre otros..
 

martes, 8 de septiembre de 2026

Ñoquis a la Sorrentina a mi manera con calabacín en dados

Descubre una versión deliciosa y original de los clásicos ñoquis a la Sorrentina. En esta receta, los ñoquis se combinan con una suave salsa de tomate, queso fundido y dados de calabacín, que aportan frescura, textura y un toque ligero al plato. Una propuesta casera, reconfortante y llena de sabor, preparada “a mi manera”.
 


Sección Patata: 4 personas, preparación: 30 minutos. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
400 g de ñoquis de patata, 400 g de tomate triturado, 1 diente de ajo, 4 a 5 hojas de albahaca grandes, 1 calabacín pequeño, queso rallado parmesano, queso mozzarella en tiras, aceite de oliva, agua para la cocción y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Lavar y picar en daditos el calabacín.
Pelar el diente de ajo y aplastarlo, sofreírlo en aceite sin que se queme, añadir el calabacín y rehogar.
Incorporar el tomate las hojas de albahaca lavadas y cocinar a fuego medio unos 20 a 25 minutos.
Cocer abundante agua y una vez que empiece a hervir añadir la sal y los ñoquis.
Retirarlos cuando suban a la superficie y incorporarlos al jugo hasta su finalización, remover.
En una fuente para el horno poner una capa de ñoquis, espolvorear con parmesano y seguir hasta finalizar que cubriremos con la mozzarella.
Meter en el horno precalentado para gratinar, servir calientes.
Nota: la receta original no lleva calabacín ni queso mozzarella, pero esta es mi nueva versión.

Ñoquis

(*gnocchi* en italiano, derivado de *nocca* que significa "nudillo") son un tipo de pasta italiana elaborada tradicionalmente con patata, harina y huevo. Nacieror como una alternativa económica y saciante frente a la pasta tradicional de trigo duro. Las legiones romanas elaboraban una mezcla básica de sémola o harina con agua hirviendo. Eran masas sencillas de tipo *dumpling* que se extendieron rápidamente por toda Europa. Tras el descubrimiento de América, la patata llega a Europa. Sin embargo, tardó un par de siglos en consolidarse como alimento popular por desconfianza hacia el tubérculo. En el norte de Italia (especialmente en regiones como Piamonte y Véneto), los campesinos comenzaron a incorporar patata cocida a la harina para abaratar costes. La fórmula fue un éxito y sustituyó a las versiones antiguas hechas solo de pan o sémola. Se cocinan hervidos (se retiran en cuanto flotan en el agua) y se sirven acompañados de salsas intensas que se adhieren a sus estrías, salsa Boloñesa, mantequilla y salvia y la preparación italiana más tradicional para no tapar el sabor de la patata, la salsa cuatro quesos.

La albahaca (Ocimum basilicum)

Es una hierba aromática originaria del sur de Asia (especialmente India) y de regiones de África central, cultivada desde hace más de 5,000 años. Su nombre proviene del griego basilikon, que significa "rey" o "real". Su aplicación principal y más extendida en la actualidad es la gastronomía culinaria, en particular en la cocina mediterránea e italiana. Pesto Genovés: Es el ingrediente estrella de la salsa tradicional de Liguria (Italia. Se consume principalmente fresca (el calor prolongado destruye su aroma). Es indispensable en la ensalada Caprese (tomate, mozzarella y albahaca), salsas de tomate para pasta y pizzas como la Margherita. 

Queso Mozzarella rallada

El origen se remonta al año 1300. De hecho, cuenta la tradición que los monjes del monasterio de San Lorenzo di Capua ofrecían a todos los peregrinos que viajaban un queso llamado “mozzarella” o “provatura”. La misma palabra “mozzarella” deriva probablemente del acto de cortar la cuajada estirada con los dedos índice y pulgar, arte ahora difundido entre todos los expertos queseros dedicados a la elaboración de mozzarella. Al menos al principio, los quesos frescos como la mozzarella estaban destinados a los mercados cercanos a su zona de producción, y por lo tanto a los mercados de Capua, Aversa y Salerno. Mientras que para mercados más alejados se destinaban productos más condimentados como la provola, ya que estos productos se conservaban por más tiempo. En este escenario, la mozzarella se consideraba un subproducto y solo más tarde se mejoraron sus características. A partir de ese momento se consideró un producto de élite para los paladares más selectos. Y es en este período que nacen sus primeras lecherías.





lunes, 7 de septiembre de 2026

Tosta de pate de mejillones, mermelada de pimiento y huevo de codorniz

Un aperitivo original y lleno de sabor. El paté aporta una textura cremosa y un intenso gusto marino, que se combina con el toque dulce y ligeramente ácido de la mermelada de pimiento. Como toque final, el huevo de codorniz añade suavidad y una presentación delicada, una propuesta atractiva, sencilla.
 


Sección Aperitivo: 4 personas, preparación: 10 minutos. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
4 rebanadas de pan o más, un bote de pate de mejillones, 1 tarro de mermelada de pimientos, huevo los necesarios, aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Cortar el pan en rebanadas y tostarlos, reservar.
Untar con el pate sobre el pan.
Freire en aceites los huevos necesarios y colocarlos sobre cada tostada y salarlos.
Poner en un ángulo la mermelada de pimiento y servir.

La historia del pan

Es en realidad una historia milenaria que, a lo largo de los siglos, ha transformado las primeras masas rudimentarias a base de agua y cereales en pan. que hoy encontramos en nuestras mesas. Gracias a algunos inventos, como molinos y hornos, y a la experiencia adquirida por los maestros panaderos. El pan fresco se usa para comidas bocadillos, el pan duro o del día anterior normalmente lo tostamos o lo usamos para hacer pan rallado o utilizarlo en sopas como las de ajo, castellanas entre otras.

Historia del paté de mejillones

 El paté de mejillones es un producto derivado de la tradición culinaria marítima, especialmente popular en regiones costeras donde el mejillón es un ingrediente habitual. Su origen está ligado a la necesidad de conservar y aprovechar al máximo los recursos marinos, facilitando su transporte y prolongando su vida útil. Con el avance de las técnicas de conservación, como el enlatado y el uso de conservantes naturales, el paté de mejillones empezó a producirse a escala industrial en el siglo XX, permitiendo que este producto llegara a mercados internacionales. Hoy en día, es un aperitivo muy valorado en gastronomías de varios países, gracias a su sabor intenso y versatilidad. Elaboración industrial del paté de mejillones. Se seleccionan mejillones frescos de buena calidad, que se limpian y se cocinan al vapor o hervidos para eliminar arena y cualquier impureza. Tras la cocción, se extrae la carne de mejillón, que será la base del paté. La carne se tritura hasta obtener una textura cremosa. A esta pasta se le añaden ingredientes como aceite vegetal, mantequilla, especias, sal, y a veces otros condimentos o conservantes para mejorar sabor y conservación. La mezcla se homogeniza para garantizar una textura uniforme y suave. El paté se envasa en latas o frascos herméticos.  Para asegurar la conservación y seguridad alimentaria, los envases pasan por procesos térmicos (como la autoclave) que eliminan microorganismos. Finalmente, los productos se etiquetan y distribuyen para su venta. Gracias a estos procesos industriales, el paté de mejillones conserva su sabor durante meses, ofreciendo un producto práctico y listo para consumir.

Huevo de codorniz

Son los pequeños huevos puestos por la codorniz, un ave de tamaño reducido muy apreciada tanto por su carne como por sus huevos. Estos huevos destacan por su sabor delicado y su textura suave, además de ser reconocidos por su atractivo aspecto moteado y su valor nutricional elevado. Tradicionalmente, los huevos de codorniz han sido consumidos en diversas culturas, especialmente en Asia y Europa, donde se consideran un manjar y un ingrediente gourmet. En cuanto a su historia, el consumo de huevos de codorniz se remonta a la antigüedad, siendo populares en la cocina de civilizaciones como la egipcia y la romana. En Japón, por ejemplo, forman parte de la dieta desde hace siglos y son habituales en platos como el sushi o en aperitivos. En España, su consumo se ha extendido en las últimas décadas, sobre todo en la alta cocina y en tapas, gracias a su versatilidad y presentación atractiva. 


domingo, 6 de septiembre de 2026

Crema fría de pepino, jamón y picatostes de pan.

Propuesta ligera, refrescante y muy fácil de preparar, ideal para los días calurosos o como entrante en cualquier comida. La suavidad y frescura del pepino se combina con la intensidad y el sabor salado del jamón, mientras que los picatostes aportan un toque crujiente que contrasta con la textura cremosa de la elaboración.

 
Sección crema fría: 4 personas, preparación: 10 minutos, reposo 30 minutos. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
300 g de pepinos, 1 diente de ajo, 1 yogur griego, 1 manzana pequeña verde, aceite de oliva virgen, vinagre y sal.
Acompañamiento; jamón picado en tiras picatostes de pan.
 
Preparación y cocción:
 
Pelar los pepinos y la manzana cortar todo en trozos.
Introducir todo en la batidora, con el ajo, la sal y un poco de vinagre.
Triturar hasta conseguir una crema añadir el aceite batir unos 3 minutos
Incorporar el yogur y batir otros 2 minutos.
Meter en la nevera el tiempo indicado. 
Servir frio acompañado del jamón y el pan.

Pepino

Los primeros cultivos de esta hortaliza datan de hace 5000 años y estaban situados a los pies del Himalaya. La planta, perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, probablemente fue introducida en la cuenca mediterránea por los egipcios, convirtiéndose pronto en una de las hortalizas más bienvenidas en la mesa de los faraones. El cultivo de pepino fue difundido por los romanos en otras partes de Europa, incluso aparecen registros de este cultivo en Francia en el siglo IX, en Inglaterra en el siglo XIV y en Norteamérica a mediados del siglo XVI. El pepino no es una simple verdura, sino que ha demostrado ser un excelente aliado para la salud general del organismo. Hoy en día, el pepino es muy popular entre los jóvenes como relleno para sándwiches de hamburguesas de atún y ensaladas y en los gazpachos entre otros.

El yogur griego

Tiene sus raíces en las tradiciones milenarias del Mediterráneo y el Próximo Oriente. Aunque el yogur como tal nació con la domesticación de animales lecheros en el Neolítico, la variedad "griega" se distingue por su proceso de elaboración. Aunque en Grecia y Turquía (donde se conoce como süzme yogurt) se ha consumido de forma casera durante siglos, su comercialización masiva bajo el nombre de "yogur griego" comenzó a finales del siglo XX, expandiéndose rápidamente por Europa y América como una alternativa más nutritiva. Gracias a su perfil nutricional bajo en azúcares y alto en proteína, además de su textura firme, destaca por su enorme versatilidad en la cocina cotidiana. Desayunos y meriendas, salsas y aderezos, repostería y cocina, en dietas deportivas y de control de peso, se emplea para elaborar batidos proteicos o helados caseros cremosos.

La historia del jamón

Es fascinante y se remonta a miles de años. Este producto cárnico, que proviene de la pierna trasera del cerdo, ha sido parte importante de la dieta humana en diversas culturas a lo largo del tiempo. El jamón tiene sus raíces en la antigüedad. Existen evidencias de que los cerdos fueron domesticados alrededor del año 5000 a.C. en Asia, y su carne comenzó a ser consumida por las comunidades humanas. En España, el jamón ibérico empezó a ganar reconocimiento por su calidad, particularmente el jamón de cerdos alimentados con bellotas en la Dehesa, un tipo de bosque mediterráneo. Con el tiempo, el jamón se exportó a otras partes del mundo, ganando popularidad en América y Asia. Hoy en día, el jamón es un alimento apreciado en todo el mundo. Se pueden encontrar diversas variedades, como el jamón serrano de España, el prosciutto de Italia, el jambon de París en Francia, y muchas más. Estas variantes son celebradas en gastronomías nacionales y son una parte esencial de festividades y celebraciones. Hoy en día, el jamón se presenta en diversas formas y estilos en las tiendas, adaptándose a las preferencias de los consumidores y a diferentes usos culinario. jamón curado, cocido, ahumado, loncheado, en tacos, tiras y muchas más.





sábado, 5 de septiembre de 2026

Huevos rellenos de atún, surimi y pimientos rojos asados

Esta receta combina la suavidad de los huevos cocidos con el intenso sabor del atún, la textura delicada del surimi y el toque dulce y los pimientos asados. Además de ser una elaboración sencilla y económica, estos huevos son ideales para compartir en familiares, o como entrante en cualquier comida.
 


Sección Huevos; 4 personas, preparación: 10 minutos, reposo 30 minutos mínimo en nevera. Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
6 huevos o más, atún conserva en aceite de oliva, palitos de surimi los necesarios, pimientos rojos asados o morrones los necesarios, perejil picado, mayonesa y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Cocer los huevos en agua durante unos 10 minutos, dejarlos enfriar.
Pelarlos y partirlos por la mitad, separar las yemas de las claras, reserva una o dos para la decoración.
Picar muy fino los pimientos y palitos necesarios.
Mezclar las yemas con el atún bien escurrido y desmigado, los palitos y los pimientos.
Rellenar los huevos con el preparado espolvorear con la yema, colocarlos en una fuente.
Reservarlos en la nevera hasta su consumo, cuando se saquen espolvorear con el perejil lavado y picado y colocar un trocito de surimi encima.

El atún

Es un pescado que ha sido valorado desde tiempos antiguos por su sabor, tamaño y contenido nutritivo. Civilizaciones como los fenicios, romanos y griegos ya pescaban atunes, aprovechando su abundancia en mares como el Mediterráneo y el Atlántico. Sin embargo, la verdadera expansión del consumo de atún llegó con el desarrollo de técnicas de conservación. La conserva de atún comenzó a popularizarse en el siglo XIX, cuando la invención del enlatado permitió almacenar el pescado sin necesidad de refrigeración. Esta técnica revolucionó la industria pesquera, facilitando que el atún llegara fresco a mercados muy alejados de las costas. Inicialmente, el atún se conservaba en aceite o en salmuera, métodos que ayudaban a mantener su sabor y textura. Con el tiempo, las conservas de atún se diversificaron y comenzaron a ofrecerse en diferentes presentaciones: en aceite de oliva, en aceite vegetal, al natural (en su propio jugo), con especias o incluso mezclado con otros ingredientes para preparar ensaladas o platos listos para consumir. Esta variedad ha hecho del atún en conserva un producto muy versátil y apreciado en la gastronomía mundial, permitiendo disfrutar del sabor del mar de forma práctica y accesible durante todo el año.

Surimi Palitos

En japonés Surimi significa " pescado picado " y con este término el plato tradicional japonés se refiere precisamente a un "batido" (picado a cuchillo) de carne de bacalao abadejo del norte de Alaska cocida en ebullición agua (hervida), aplanada y posteriormente corregida en sabor. A partir de 1969 se inició su producción a nivel industrial. Hoy la producción de surimi se realiza en dos etapas. La primera fase tiene lugar en el mar, a bordo de los barcos factoría, donde el pescado se limpia y filetea, se pica, se lava varias veces en agua dulce y se prensa.  La segunda fase del proceso tiene lugar en el suelo, cuando el surimi llega a la planta de procesamiento. El procesamiento finaliza con la pasteurización y acondicionamientos.

Los pimientos morrones, o rojos asados

También conocidos como pimientos rojos o pimientos dulces, son una variedad de pimientos que se caracterizan por su sabor dulce y su color brillante. Estos pimientos son en realidad frutos del género Capsicum y pueden encontrarse en varios colores, incluyendo verde, amarillo y rojo. Los pimientos morrones rojos son simplemente pimientos que han madurado completamente, lo que les da su característico color rojo intenso. La historia de los pimientos morrones se remonta a las antiguas civilizaciones de América, donde se cultivaban y consumían desde hace miles de años. Los pueblos indígenas de Mesoamérica, como los aztecas y mayas, ya utilizaban diferentes variedades de pimientos en su alimentación y medicina. Tras la llegada de los europeos al continente americano en el siglo XV, los pimientos fueron llevados a Europa y se popularizaron rápidamente. Asar pimiento rojo es una técnica culinaria que resalta su sabor dulce y ahumado. Cuando se asan, la piel de los pimientos se carboniza y se puede pelar fácilmente, dejando la carne tierna y jugosa. Este proceso ha sido parte de muchas tradiciones culinarias alrededor del mundo, especialmente en la cocina mediterránea.



Tosta de tomate con anchoas y boquerones con mermelada de pimiento

Aperitivo delicioso, colorido y lleno de contrastes. La frescura del tomate se combina con el intenso sabor marino de las anchoas y los boqu...