Este
gazpacho de cerezas es una refrescante propuesta que combina el dulzor natural
de las cerezas con la frescura del gazpacho tradicional. La suave textura del
huevo duro, el toque marino del surimi y el crujiente de los picatostes aportan
un equilibrio perfecto de sabores y texturas, haciendo de este plato una
experiencia ligera y original.
Sección
Crema fría: 4
persona. preparación 10 minutos, nevera mínimo 2 horas
Dificultad: fácil. Todos los
tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
350 g de cerezas, 1 k de tomates pera, 1 pimiento verde mediano o puede
ser rojo según el gusto, 40 g de
cebolleta, 1ª 2 rebanadas de pan asentado, aceite de oliva, vinagre y sal.
Preparación y cocción:
Poner
en remojo el pan con agua.
Lavar
y quitar los huesos a las cerezas con un vaciador apropiado.
Lavar
y pelar y trocear los tomates,
Lavar,
desvenar el pimiento y cortarlo en trozos.
Pelar
la cebolleta y cortarla en trozos.
Introducir
todos los ingredientes y el pan bien escurrido en la batidora y triturar unos
minutos.
Añadir
el vinagre, el aceite y la sal y continuar hasta obtener una crema homogénea.
Meter
en la nevera hasta su hora de consumo y antes de servir picar el huevo y los
palitos de surimi.
Servir
en un bol acompañado del picado y picatostes de pan.
El
gazpacho
Es mucho más que una sopa fría; es la historia líquida de la Península Ibérica, un plato que ha evolucionado a lo largo de los siglos adaptándose a las épocas, las crisis y los descubrimientos culinarios. Su origen del gazpacho no llevaba tomate. Los soldados romanos en Hispania consumían una mezcla de pan seco, agua, vinagre, aceite de oliva y, a veces, ajo machacado. Era una comida de subsistencia para rehidratarse y reponer energías bajo el sol. Con la llegada de los árabes a la península, se añadieron frutos secos como la almendra, dando origen a los "proto-gazpachos" blancos. Cuando los españoles trajeron el tomate y el pimiento desde América, estos ingredientes se consideraban ornamentales o venenosos. Pasaron casi dos siglos hasta que la cultura popular los integró en la cocina. Fue en el campo andaluz donde los campesinos empezaron a majar el tomate con el pan y el aceite, creando el gazpacho tal y como lo conocemos hoy. Pasó de ser un "rancho de pobres" a un plato nacional, y más tarde, internacional. El gazpacho no es único; cambia según la geografía, la textura y los ingredientes disponibles. El Gazpacho Andaluz Tradicional Es el rey indiscutible. Una sopa fría y fluida emulsionada con tomates maduros, pimiento verde, pepino, ajo, pan del día anterior, un buen aceite de oliva virgen extra, vinagre (idealmente de Jerez) y sal. Se suele servir en vaso o con tropezones (guarnición de las mismas verduras Salmorejo Cordobés: Es mucho más espeso. No lleva pimiento, ni pepino, ni agua; solo tomate, mucho pan, ajo y aceite de oliva. Se sirve en plato hondo y se corona con jamón ibérico picado y huevo duro. Porra Antequerana (Málaga). Muy similar al salmorejo, pero originaria de Antequera. Suele ser aún más densa y, tradicionalmente, incorpora un toque de pimiento verde o rojo, y a veces se acompaña de atún en conserva además del jamón. Hay otras muchas variantes nuevas como: Gazpacho de cerezas, gazpacho de sandía o melón, gazpacho de fresas. La palabra gazpacho parece provenir del término prerromano caspa, que significaba "fragmento" o "pizca", haciendo alusión a los trozos de pan roto que se utilizaban para espesarlo.
Surimi
En
japonés Surimi significa " pescado picado " y con este término el
plato tradicional japonés se refiere precisamente a un "batido"
(picado a cuchillo) de carne de bacalao abadejo del norte de Alaska cocida en
ebullición agua (hervida), aplanada y posteriormente corregida en sabor. A
partir de 1969 se inició su producción a nivel industrial. Hoy la producción de
surimi se realiza en dos etapas. La primera fase tiene lugar en el mar, a bordo
de los barcos factoría, donde el pescado se limpia y filetea, se pica, se lava
varias veces en agua dulce y se prensa. La segunda fase del proceso tiene
lugar en el suelo, cuando el surimi llega a la planta de procesamiento. El
procesamiento finaliza con la pasteurización y acondicionamientos















