Descubrir
un plato que redefine la cocina tradicional dándole un giro moderno,
reconfortante y lleno de texturas. Esta receta combina la sencillez de las
acelgas hervidas con patatas con la elegancia y cremosidad de una suave crema
de garbanzos. Es una opción saludable, nutritiva y profundamente reconfortante
y perfecta.
Sección
Verdura:
4 personas, preparación: 20 minutos.
Dificultad: fácil. Todos
los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes
para la receta:
1
k de acelgas, 9 mini patatas, 1 cebolla pequeña, 1 bote de 400 g de garbanzos,
aceite de oliva, agua para la cocción y sal.
Preparación
y cocción:
Lavar
y limpiar las acelgas de sus hebras, partirlas y cocerlas en agua con sal
incluidas las patatas.
Abrir
los garbanzos y pasarlos por agua fría.
Pelar
la cebolla y picarla muy fina, sofreírla en aceite una vez pochada añadir los
garbanzos rehogar.
Incorporar
un poco de agua y cocinar unos 5 minutos, salar.
Retirar
unas cucharadas de garbanzos solos para la decoración y el resto ponerlos en
una batidora con el agua necesaria de la cocción.
Batir
todo añadiendo un poco de aceite, tiene que quedar un poco espesa.
Escurrir
bien las acelgas de su agua retirar las patatas y aliñarlas con aceite y sal si
fuese necesario las acelgas.
Colocar
en platos individuales una base de la crema en el centro las acelgas y sobre
las mismas unos garbanzos y las patatas sobre la crema.
Todo
ello bien caliente.
El
origen de las cremas
Desde
la prehistoria, cocer raíces, granos y legumbres en agua caliente fue el método
básico para hacerlos comestibles y aprovechar al máximo sus nutrientes. Sin
embargo, la evolución técnica de las cremas finas y aterciopeladas tal como las
concebimos hoy despegó en la Francia de los siglos XVII y XVIII, donde
los cocineros refinaron los potajes tradicionales de la campiña para llevarlos
a los grandes banquetes. El garbanzo es
una de las legumbres más antiguas cultivadas por el ser humano (hace más de
10.000 años en Oriente Medio). La primera constancia escrita de una crema de
garbanzos triturados data del siglo XIII, en un libro de cocina
redactado en Alepo (Siria). Tradicionalmente conocido como hummus bi tahina
(garbanzos con sésamo), este plato era el alimento humilde y energético de los
mercaderes y campesinos de Oriente Medio, expandiéndose globalmente gracias a
su equilibrio nutricional perfecto y su textura inigualable.
La
acelga
(beta
vulgaris) deriva del celta y significa "roja", debido a las
nervaduras y la raíz rojas. La acelga, también llamada hierba o acelga, en su
especie original fue objeto de recogida de alimentos desde tiempos
prehistóricos, extendiéndose de forma espontánea en las costas arenosas de la
cuenca mediterránea. La planta era tan valiosa que las selecciones para obtener
hojas más grandes comenzaron hace incluso tres mil años por los babilonios. Ya
los etruscos y los romanos contaban varias variedades: una blanca, una roja y otra
de finas costillas que daban vida a los platos betaceos de Apicio, tanto que
los placenteros de la época los buscaban como guarnición de platos
sustanciosos. Hoy encontramos acelgas presentes en todas las cocinas, utilizada
habitualmente cocinadas.
Los
garbanzos
Son
una de las primeras legumbres cultivadas en la historia de la humanidad. En Oriente
Medio se han encontrado restos que tienen alrededor de 7.500 años. Es un
arbusto que llega a medir hasta 50cm de altura. ... Cada vaina puede tener una
o dos semillas de garbanzo. Estas leguminosas crecen a pleno rayo del sol o con
un poco de sombra en lugares cálidos. Su ciclo es de aproximadamente 100 días
para la cosecharlos. Hoy en día los puedes encontrar, congelado o en conserva.















