Son
una pasta italiana corta y en forma de espiral, gracias a su curva y textura
rizada, logra captar muy bien las salsas, haciendo cada bocado lleno de sabor.
En esta receta, se combinan con una salsa sabrosa de guanciale, un tipo de
tocino junto con berenjenas y calabacines frescos. La mezcla crea un plato lleno
de sabor.
Sección
Pasta corta; 4
personas, preparación: 15 minutos, cocción de la pasta el tiempo indicado por
el fabricante. dificultad: fácil. Todos los tiempos son
siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
320 g de pasta, 3 dientes de ajos, 150 g de guanciale, 2 berenjenas
medianas, 2 calabacines medianos, queso parmesano rallado, aceite de oliva y
sal
Preparación y cocción:
Lavar
las berenjenas y calabacines, cortar unas rodajas de cada para la decoración y
el resto en dados.
Pelar
los ajos y picarlos sofreírlos junto al guanciale cortado en dados y sin que se
quemen añadir las verduras.
Cocinar
a fuego medio unos 10 minutos.
Cocer
la pasta en abundante agua con sal, dejarla al dente.
Mientras
pasar por la plancha con un poco de aceite rodajas de berenjena y calabacín.
Una
vez la pasta este al dente escurrirla y saltearla en la salsa.
Servir
adornada de las rodajas pasadas por la plancha y que aparte para uso
individual.
Los
principales ingredientes de la receta
Cavatappi: Pasta helicoidal
estriada nacida en Italia en los años 60. Su nombre significa
"sacacorchos", y fue creada originalmente por la marca Barilla para
imitar esta forma tan peculiar.
Guanciale: Carne italiana
curada elaborada con el cachete (mejilla) del cerdo, curada con sal y pimienta.
Es el alma histórica y fundamental de la auténtica salsa carbonara y la
amatriciana.
Berenjena: Verdura de piel
morada brillante originario del sudeste asiático (India y China). Llegó al
Mediterráneo en la Edad Media de la mano de los comerciantes árabes,
revolucionando la cocina italiana y española.
Calabacín: Hortaliza tierna y
alargada de la familia de las cucúrbitas. Aunque sus ancestros provienen de
América, la variedad tal y como la conocemos hoy se desarrolló y popularizó en
el norte de Italia a finales del siglo XIX.
Cavatappi
pasta
Es
una de las más divertidas del mundo de la pasta, porque a diferencia de las
formas tradicionales que tienen siglos de antigüedad, esta nació por un error
industrial en los años 60 o 70. Todo ocurrió en la fábrica de la famosa marca Barilla
en Parma, Italia. Durante el proceso de fabricación de los moldes o matrices
(los discos de bronce por donde se presiona la masa para darle forma), un
fabricante cometió un error de diseño: en lugar de hacer las ranuras en línea
recta para un macarrón normal, las hizo en espiral. Cuando la masa pasó por el
molde, el resultado no fue un tubo recto, sino un tubo hueco, estriado y
completamente retorcido. A los directivos de Barilla les encantó el resultado y
decidieron comercializarlo. Para bautizarlo, se inspiraron en el personaje más
famoso del momento en Italia: el cantante de pop Adriano Celentano. Como
Barilla registró el nombre Cellentani como marca propia, el resto de los
productores de pasta italianos quisieron copiar la forma pero no podían usar el
mismo nombre. Empezaron a llamarlo de forma más descriptiva: Cavatappi, que en
italiano significa literalmente «sacacorchos» (de cava -sacar- y tappi-tapones-), es la pasta perfecta para atrapar salsas densas, cremosas o con
trozos (como el mac and cheese americano o salsas con carne), ya que la salsa
se queda atrapada en cada rincón.










