Rellenos
de pescado y marisco son una deliciosa forma de combinar sabores frescos y
saludables en un plato lleno de color y textura. Es ideal para disfrutar del
sabor a mar y de la huerta en un solo bocado y poder tomarlo cuando lo desees
caliente o fríos.
Sección
Verdura; 4
personas, preparación: 15 minutos, microondas 8 a 10 minutos, horno: 5/8
minutos a 190º, dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre
indicativos.
Ingredientes para la receta:
4 calabacines medianos, 150 g de filete de merluza sin piel ni espinas, 150
g de gambas congeladas, 12 langostinos congelados, ¼ de cebolla, perejil, pan
rallado, queso para gratinar, aceite de oliva, y sal.
Preparación y cocción:
Lavar los calabacines, cortarlos por la mitad a lo largo y salarlos.
Meterlos en un recipiente tapado en el microondas el tiempo indicado.
Retirarlos partirlos a lo largo y vaciarlos con una cucharilla sin romper la piel, retirar su carne y picarla.
Pelar la cebolla y picarla muy fina.
Pochar
la cebolla unos minutos, finalmente añadir el resto de los ingredientes picado
todo ello en trocitos, cocinar unos minutos.
Incorporar
la carne de los calabacines, remover y cocinar otros minutos.
Rellenarlos con el preparado, espolvorear con el pan rallado y el queso.
Colocarlos
en la bandeja del horno cubierta con papel vegetal, cocinar unos 5 minutos,
retirar el papel y gratinar.
Servir
caliente o a la temperatura deseada.
Definición
de los principales ingredientes
Merluza; Pescado blanco de carne suave, magra y
con pocas espinas. Muy versátil y fácil
de cocinar.
Gambas: Crustáceo pequeño de
carne firme, jugosa y sabor dulzón. Se cocinan en un par de minutos, aportan un
toque gourmet instantáneo y su cabeza/cáscara es una mina de oro para potenciar
caldos.
Langostinos: Crustáceo similar a
la gamba, pero más grande, carnoso y con un sabor más pronunciado.
Queso
rallado:
Queso (generalmente curado o tierno) procesado en hilos o polvo. El aliado
perfecto para gratinar, fundir y ligar salsas.
Pan
rallado:
Pan seco o tostado triturado hasta lograr una textura granulada. Es el
secreto de los rebozados crujientes, pero también sirve para dar consistencia y
amalgamar masas.
Calabacín
Esta hortaliza, originaria de Latinoamérica, comenzó a extenderse por Europa en el siglo XVI. Debido a su facilidad de cultivo, fue durante mucho tiempo un alimento básico de las clases bajas. Si bien es cierto que el calabacín de color claro generalmente se cosecha con la flor. Puede ser cilíndrico, tendiendo a formar una esfera en algunas variedades locales, o alargado. Calabacín oscuro, que por definición es la variedad más popular para la exportación; tiene forma alargada, color verde oscuro y se cosecha sin flores. Las flores son comestibles y se pueden empanar y freír. El cultivo de calabacín al aire libre comienza en primavera y continúa gradualmente hasta agosto. En invernaderos, se cultiva desde finales del verano hasta la primavera siguiente. Su sabor neutro las hace muy versátiles en la cocina: la mayoría de las recetas tradicionales las utilizan principalmente como guarnición, pero también son muy sabrosas crudas, cortadas en rodajas finas, en ensaladas. Rico en agua y bajo en calorías, el calabacín es fuente de vitaminas C y B9. Su alto contenido en potasio y bajo en sodio le confiere propiedades diuréticas.













