Una
deliciosa propuesta que combina la suavidad y el sabor intenso del paté
envasado con la textura y el carácter del mejillón entero en escabeche. Este
toque final aporta un contraste perfecto y un delicado matiz ácido que eleva
este clásico entrante a un nivel gourmet, ideal para conquistar los paladares
más exigentes.
Sección
huevos; 4
personas, preparación: 15 minutos.
Dificultad: fácil. Todos
los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
8
huevos o más, 1 lata de pate de mejillones, 1 lata de mejillones en escabeche,
perejil seco, mayonesa, agua para la cocción y sal
Preparación y cocción:
Cocer
los huevos, dejar enfriar, partirlos por la mitad y retirar las yemas.
En un bol poner las yemas, mejillones (reservando las apara la decoración)
mayonesa y un poco de sal, añadir el paté deseado y mezclar todo bien.
Rellenar los huevos y finalizar con un mejillón por encima, espolvorear con
las yemas reservadas y meterlos en la nevera.
Cuando vayamos a consumirlos espolvorear con perejil y servir
Nota: el mejillón final
puede ser al vapor también, puedes servirlo como aperitivo o segundo plato.
Historia
de los huevos como alimento
El consumo de huevos se remonta a tiempos prehistóricos, ya que son una fuente accesible y nutritiva de alimento. Desde hace miles de años, las civilizaciones antiguas aprovecharon los huevos de aves para su alimentación y, con el tiempo, comenzaron a domesticarlas para obtener huevos en forma regular. La cría de aves para huevos se extendió en Europa, con recetas tradicionales basadas en huevos. La producción avícola se industrializó, facilitando la crianza masiva y el abasto constante de huevos en mercados globales. Los tipos de huevos comestibles son: Huevos de gallina. Los más comunes y consumidos mundialmente, se caracterizan por su tamaño mediano y cáscara blanca o marrón, según la raza de la gallina. Huevos de codorniz, más pequeños y con manchas en la cáscara, son apreciados por su sabor delicado y se usan tanto en platos gourmet como en la cocina tradicional. Huevos de pato de mayor tamaño que los de gallina, con la cáscara más dura y sabor más intenso; muy usados en repostería y en la gastronomía asiática. Huevos de ganso son bastante grandes y tienen una cáscara más gruesa; menos comunes pero apreciados en algunas cocinas rurales. Huevos de avestruz, los más grandes entre los huevos comestibles, pueden pesar más de 1 kg. Su sabor es similar al del huevo de gallina, pero con una textura más firme. Debido a su tamaño, suelen cocinarse en porciones grandes. Los huevos han sido, desde siempre, un recurso alimenticio fundamental para el ser humano por su fácil obtención y alto valor nutricional. Existen diversos tipos comestibles provenientes de distintas especies, cada uno con características particulares que los hacen únicos en la gastronomía mundial.
Historia
del paté de mejillones
El paté de mejillones es un producto derivado de la tradición culinaria marítima, especialmente popular en regiones costeras donde el mejillón es un ingrediente habitual. Su origen está ligado a la necesidad de conservar y aprovechar al máximo los recursos marinos, facilitando su transporte y prolongando su vida útil. Con el avance de las técnicas de conservación, como el enlatado y el uso de conservantes naturales, el paté de mejillones empezó a producirse a escala industrial en el siglo XX, permitiendo que este producto llegara a mercados internacionales. Hoy en día, es un aperitivo muy valorado en gastronomías de varios países, gracias a su sabor intenso y versatilidad. Elaboración industrial del paté de mejillones. Se seleccionan mejillones frescos de buena calidad, que se limpian y se cocinan al vapor o hervidos para eliminar arena y cualquier impureza. Tras la cocción, se extrae la carne de mejillón, que será la base del paté. La carne se tritura hasta obtener una textura cremosa. A esta pasta se le añaden ingredientes como aceite vegetal, mantequilla, especias, sal, y a veces otros condimentos o conservantes para mejorar sabor y conservación. La mezcla se homogeniza para garantizar una textura uniforme y suave. El paté se envasa en latas o frascos herméticos. Para asegurar la conservación y seguridad alimentaria, los envases pasan por procesos térmicos (como la autoclave) que eliminan microorganismos. Finalmente, los productos se etiquetan y distribuyen para su venta. Gracias a estos procesos industriales, el paté de mejillones conserva su sabor durante meses, ofreciendo un producto práctico y listo para consumir.
Mejillón escabecheEs un molusco bivalvo
propio del Atlántico, sobre todo de las costas europeas y americana. En estado
natural vive adherido a las rocas, en zona de mareas y a poca profundidad.
También puede criarse en bateas. Se Usa mucho en conserva y una de sus formas es
en escabeche que es un método de conservación de alimentos en vinagre. Se
denomina también así al alimento obtenido mediante dicho proceso. El método
para procesar un alimento en escabeche está dentro de las operaciones
denominadas en cocina como marinado, y la técnica consiste básicamente en el
precocinado mediante un caldo de vinagre, aceite frito, vino, laurel y pimienta
en grano. Es la transformación de una preparación de la cocina árabe.





















