En el fascinante mundo
de la gastronomía, hay ingredientes que destacan por su personalidad y
versatilidad, y uno de ellos es el guanciale. fritos con guanciale, y las
berenjenas con mostaza de miel, un acompañamiento perfecto para una comida o
cena un verdadero festín, resaltando cada bocado.
Sección
Huevo:
4 personas, preparación 15 minutos.
Dificultad
fácil.
Todos los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes
para la receta:
8
huevos, 4 lonchas o más de guanciale o papada de cerdo curada, 2 berenjenas,
mostaza de miel, aceite de oliva y sal.
Preparación
y cocción:
Lavar las berenjenas, cortarla el laminas gruesas después
por la mitad y cortar en bastoncitos.
Ponerlas en un escurridor espolvoreadas con sal dejar que
suelten su amargor.
Una vez realizada freírlas en abundante aceite y reservar
calientes.
Pasar por la plancha las lonchas del guanciale dejándolas
crujientes.
Mientras freír los huevos y reservar.
Servir acompañados del guanciale y la berenjena con
mostaza de miel por encima.
Los
huevos fritos
Un plato sencillo y a la vez delicioso que ha sido apreciado en diversas culturas a lo largo de la historia. Aunque no se puede precisar con exactitud el origen de los huevos fritos, su popularidad se ha mantenido constante desde tiempos antiguos. El consumo de huevos se remonta a miles de años, con referencias a su uso en la cocina de civilizaciones antiguas. Hoy en día, los huevos fritos son un elemento básico en desayunos alrededor del mundo. Cada cultura tiene su propia forma de prepararlos: desde el clásico desayuno inglés, donde se sirven con tocino y frijoles, hasta el "huevos rancheros" en México, acompañados de salsa de tomate y frijoles. A través del tiempo, los huevos fritos han evolucionado en técnicas y estilos, pero su esencia permanece. Su sencillez, versatilidad y sabor han hecho de este plato un favorito en mesas de todo el mundo, disfrutado tanto solo como parte de una comida más elaborada. La historia de los huevos fritos es un reflejo de cómo un alimento simple puede cruzar fronteras culturales y adaptarse a diferentes paladares, manteniendo su lugar especial en nuestras cocinas.
La
papada de cerdo, o guanciale
También
conocida como "panceta" o "papada", es una capa de grasa
ubicada en la parte inferior de la cabeza del cerdo, específicamente en la zona
del cuello y la mandíbula. Esta parte del cerdo es rica en grasa y carne
entreverada, lo que la hace ideal para diversas preparaciones culinarias. La
papada se utiliza en platos de cocina tradicional y también se puede curar,
ahumar o utilizar en salsas, aportando un sabor y una textura únicos a los
alimentos. Guanciale es un producto característico de la cocina romana
(Italia) Se trata de una carne curada obtenida de la carrillera o papada del
cerdo que contiene una parte magra -constituida por músculos, que forman las
venas características- y grasas cuya calidad es decididamente superior a la que
se encuentra en la panceta (obtenida de la panceta) o en la manteca de cerdo
(obtenida del lomo). En este punto, la carne se sala primero durante poco menos
de una semana y luego se condimenta con pimienta y guindilla (en el Lacio se
usa también ajo), en otros lugares con romero u otras hierbas aromáticas.
La
berenjena
Es una planta herbácea anual, parece originaria de las zonas cálidas de India y China, y típica de la cuenca mediterránea precisamente porque prefiere los climas templados y cálidos para su crecimiento. Dependiendo de la variedad de berenjena cultivada, hay diferentes tipos de formas y colores pueden ser de forma redonda, oblonga u ovoide, y de color marrón violáceo, rosa o blanca.

























