Una
deliciosa opción que puede disfrutarse tanto como aperitivo para abrir el
apetito, como un segundo plato ligero y lleno de sabor. La combinación del ajo
y el toque picante de la guindilla realza el sabor natural de los boquerones,
creando una salsa irresistible que invita a no dejar ni una gota en el plato.
Sección
Pescado; 4
personas, preparación: 5/8 minutos, congelar 48 horas. Dificultad: fácil. Todos
los tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
600 g de boquerones, 3 dientes de ajo, 1 guindilla, aceite de oliva, vinagre
y sal.
Preparación
y cocción:
Cuando
compremos los boquerones es conveniente congelarlos limpios y sin cabeza para
evitar el anisakis, antes de cocinar descongelar en la nevera.
Pelar
los ajos, filetearlos y dorarlos con la guindilla troceada y en la cantidad deseada
en aceite.
Incorporar
los boquerones, removerlos y salar.
Espolvorear
con un poco de vinagre, dejar evaporar y tapar y dejar unos minutos, destapar retirar
las guindillas.
Servir
calientes.
Propiedades
de los ingredientes de esta receta
Boquerones
o anchoas (pescado azul): Ricos en Omega-3 (protectores del corazón),
proteínas de alta calidad y vitaminas del grupo B y D.
Aceite
de oliva: Aporta grasas saludables (ácido oleico) y
potentes antioxidantes que combaten el envejecimiento celular.
Ajo: Un excelente antibiótico
y antioxidante natural gracias a la alicina; ayuda a la circulación y
refuerza las defensas.
Boquerón
o Anchoas, bocarte
El
nombre boquerón o anchoa Engraulis encrasicolus deriva del latín vulgar “Apiuva” pero el
término científico deriva del griego y se llama “engraulis encharsiolus. La
anchoa tiene su hábitat principalmente en el mar Mediterráneo, el mar Negro,
las costas atlánticas y África hasta el golfo de Guinea. En el periodo
comprendido entre abril y septiembre viven y se reproducen en aguas costeras.
Pueden vivir hasta un máximo de 5 años. El humilde pero glorioso boquerón
(también llamado anchoa o bocarte) tiene una historia fascinante
que une imperios antiguos, romances sicilianos en el norte de España y una
enorme versatilidad en la cocina. Aunque científicamente hablemos de la misma
especie (Engraulis encrasicolus), la forma de llamarlo y consumirlo
cambia por completo según su preparación e historia. A finales del siglo XIX, artesanos italianos
llegaron a Cantabria buscando pesca ante la escasez en el Mediterráneo. Uno de
ellos, el siciliano Giovanni Vella Scatagliota, se enamoró de una
cántabra llamada Dolores, se asentó en Santoña y revolucionó la industria al
filetear las anchoas a mano y conservarlas en aceite, creando un éxito mundial.
El primer filete de anchoa en conserva
que se comercializó en la historia llevaba por nombre "Dolores", en
honor a la esposa del inventor que dio origen a esta millonaria industria
norteña. Dependiendo de cómo se prepare y de la zona geográfica, este pescado
recibe nombres diferentes y protagoniza platos completamente distintos: bocarte
(Consumo fresco, típico del norte de España (Cantabria, Asturias, País Vasco), boquerón
anchoa (De color blanco, lomos firmes, macerado con ajo, perejil y aceite de
oliva), anchoa (De color marrón rojizo, sabor intenso y salado, conservado en
aceite de oliva). Los consumos más populares: Boquerones en vinagre: El
rey de las terrazas españolas. Se sirven bien fríos, regados con un buen aceite
de oliva, ajo picado y perejil fresco. Anchoas en salazón (conserva):
Tras un proceso de maduración en sal de entre 6 y 9 meses, se limpian
minuciosamente a mano una a una para retirarles la piel y las espinas, antes de
envasarlas en aceite de oliva. Son el alma de la famosa Gilda (el mítico
pincho con aceituna y piparra). Boquerones fritos (o "al limón"):
Típicos del sur de España. Se limpian, se pasan por harina (idealmente de
garbanzo o trigo duro) y se fríen rápidamente en aceite de oliva muy caliente
para que queden crujientes por fuera y jugosos por dentro. Abiertos a la
espalda (o "sin capote"): Se consumen a la plancha o rebozados,
retirando la espina central pero dejando los dos lomos unidos por la cola. Una
delicia rápida y jugosa.


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