Esta
crema fría combina la frescura y acidez del gazpacho clásico con la suavidad y
dulzura natural de los guisantes, creando una fusión refrescante y nutritiva
perfecta para los días cálidos. Una deliciosa forma de disfrutar verduras de
temporada en un solo plato.
Sección
Crema fría;
4 personas, preparación 15 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre
indicativos.
Ingredientes para la receta:
800 g de tomates maduros tipo pera, 1 pimiento verde, 1 pepino pequeño, aceite
de oliva, vinagre, 200 g de guisantes congelados, y sal.
Acompañamiento; picatostes de pan.
Preparación y cocción:
Cocer
los guisantes en abundante agua con sal, una vez realizado escurrirlos bien,
dejarlos enfriar.
Lavar los tomates, quitarles el pedículo y meterlos en la batidora.
Pelar el ajo y retirar la parte interna para que repita menos.
Pelar el pepino, lavar y desvenar el pimiento y trocear ambos.
Meter todo en la batidora, incluido los guisantes, añadir aceite y vinagre con
un poco de sal y triturar.
Comprobar la densidad, probar y corregir con lo que se necesite.
Volver a triturar hasta conseguir una crema al gusto.
Meterlo en la nevera hasta la hora de servir.
Servir en cuencos individuales poniendo picatostes.
Ingredientes
principales crema fría
Gazpacho: El gazpacho es una
sopa fría originaria de la región de Andalucía, en el sur de España. Es un
plato refrescante y nutritivo, ideal para los días calurosos de verano. El
gazpacho se sirve frío, a menudo acompañado de guarniciones como daditos de
pan, pepino o pimiento picado. Es una fuente rica en vitaminas, minerales y
antioxidantes.
Guisantes: Los guisantes son
pequeñas legumbres verdes que se consumen tanto frescos como secos. Son una
excelente fuente de proteínas vegetales, fibra, vitaminas (como la vitamina C y
el ácido fólico) y minerales (como el hierro y el potasio). Los guisantes frescos
se pueden cocinar al vapor, hervir, saltear o añadir a sopas y guisos. También
se utilizan en ensaladas y como guarnición de diversos platos. Los guisantes
secos se pueden utilizar para hacer purés, sopas y platos de legumbres.
Picatostes: Los picatostes son
pequeños cubos de pan frito o tostado que se utilizan como guarnición para
sopas, cremas, ensaladas y otros platos. Son una forma deliciosa de añadir
textura y sabor a tus comidas. Se pueden elaborar con cualquier tipo de pan,
aunque el pan de hogaza o el pan de molde son las opciones más comunes. Los
picatostes se pueden freír en aceite de oliva o tostar en el horno, y se pueden
sazonar con hierbas aromáticas, ajo o pimentón.
Historia
del gazpacho
Es
una sopa fría tradicional de Andalucía, en el sur de España, que tiene sus
raíces en la cocina campesina. Originalmente, era una mezcla sencilla que
incluía pan duro, ajo, aceite de oliva, vinagre y agua, perfecta para combatir
el calor del verano. Con la llegada del tomate, el pepino, el pimiento y la
cebolla desde América en el siglo XVI, la receta se enriqueció y evolucionó
hasta convertirse en el gazpacho rojo que conocemos hoy. Ahora se prepara con
tomates maduros, pepino, pimiento verde, cebolla, ajo, pan remojado, aceite de
oliva, vinagre y sal, todos mezclados y servidos bien fríos. Este plato fresco
y saludable representa la riqueza de la huerta mediterránea y es un símbolo
cultural de España.
Historia
de los picatostes
El
uso gastronómico y la presencia internacional de este crujiente acompañamiento,
conocido en muchos lugares del mundo como crutón (del francés croûton). Antes
de la llegada de los conservantes y las panaderías industriales, el pan se
horneaba una o dos veces por semana. Para no desperdiciar el pan que se había
quedado duro (pan asentado), las familias de todas las clases sociales
buscaban formas de reutilizarlos. En la Edad Media, el pan duro se cortaba en
rebanadas y se colocaba en el fondo de los cuencos antes de verter el caldo
caliente para ablandarlo. Con el tiempo, se descubrió que si ese pan se fríe en grasa (manteca o aceite) o se tostaba previamente, no solo aguantaba mejor
el líquido sin deshacerse de inmediato, sino que aportaba un sabor y una
textura crujiente deliciosos. El picatoste cumple una función gastronómica
clave: el contraste de texturas. Su uso principal se divide en tres categorías:
Cremas y sopas calientes, Sopas frías y salmorejos, Ensaladas. Aunque
tradicionalmente se fríen en abundante aceite, hoy en día es muy común
prepararlos al horno o en la freidora de aire con un simple toque de aceite de
oliva, ajo en polvo y hierbas aromáticas para una versión más ligera. Su uso se
generaliza en diversos países con distintos nombres y usos.























