domingo, 21 de junio de 2026

Gulas al ajillo, guindilla y langostinos

Plato que combina las gulas con el intenso sabor del ajo y el toque picante de la guindilla, creando un equilibrio perfecto de sabores. Los langostinos aportan su textura firme y sabor marino, realzando aún más esta receta tradicional. Fácil de preparar y lleno de aroma, este plato es ideal para los sabores mediterráneos con un ligero toque picante.
 

Sección Marisco; 4 personas, preparación 10 minutos
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo.
 
Ingredientes para la receta:
 
500 g de gulas, 12 o más langostinos crudos, 4 dientes de ajos, 1 a 2 cayenas según el picante deseado, aceite de oliva y sal. 
 
Preparación y cocción:

Pelar los langostinos dejando al mínimo cuatro enteros.
Pelar los ajos necesarios picarlos añadir las cayenas deseadas y sofreírlos un poco en aceite, sin que se quemen incorporar los langostinos pelados, mezclar y cocinar unos minutos.
Retirar las cayenas e incorporar las gulas mezclar bien.
Mientras se realiza el plato en la plancha con un poco de aceite asar los langostinos deseado.
Servir individualmente con los langostinos a la parrilla deseados y disfrutar de entrante o un aperitivo general.

Ingredientes principales de la receta

Gulas: Sucedáneo de angula elaborado a base de surimi (pasta de pescado), con forma alargada y textura elástica.
Langostinos: Crustáceos decápodos de agua salada, de carne firme, sabrosa y color rosado al cocinarse.
Ajos: Bulbos de sabor intenso, picante y aromático, fundamentales como base y condimento en la cocina mediterránea.
Guindilla: Pimiento pequeño y picante, fresco o seco, que se utiliza para dar un toque de calor y alegría a los platos.
Aceite (de oliva): Grasa vegetal líquida extraída de la aceituna; aporta untuosidad, transmite el calor y es el hilo conductor de todos los sabores en la sartén.

Las Gulas

Es un producto de imitación que sustituye a la angula (el alevín de la anguila). Se elabora a base de surimi, que es una pasta de pescado blanco picado (generalmente abadejo de Alaska) procesada para imitar la forma y textura del tejido original. Nacieron en España a principios de la década de 1990. Ante la alarmante escasez y el desorbitado precio de la angula auténtica, una conocida empresa vasca desarrolló este sustituto utilizando tecnología japonesa de surimi. Fue un éxito rotundo que democratizó un plato tradicionalmente prohibitivo. Son una fuente accesible de proteína marina de alta calidad. Tienen un contenido muy bajo en grasas y calorías (siempre que no se abuse del aceite al cocinarlas), no requieren limpieza y se cocinan en apenas un minuto.



viernes, 19 de junio de 2026

Carrilleras de cerdo guisada con tirabeques, patatas y zanahorias

Plato tradicional lleno de sabor y textura melosa, ideal para disfrutar en cualquier época del año. Los tirabeques aportan un toque fresco y crujiente que contrasta perfectamente con la suavidad de la carne, mientras que las patatas y zanahorias complementan el guiso con su dulzura natural y consistencia reconfortante
 


Sección Casquería; 4 personas, preparación 10 minutos, cocción olla rápida 20 minutos.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo.
 
Ingredientes para la receta:
 
600 g de carrillera de cerdo limpias, 1 cebolla pequeña, 3 dientes de ajo, 300 g de tirabeques, 3 patatas medianas, 2 zanahorias medianas, 1 hoja de laurel, perejil, vino blanco, aceite de oliva, agua para la cocción y sal. 
 
Preparación y cocción:
 
Lavar, quitar las hebras a los tirabeques, cortarlos por la mitad.
Pelar la cebolla y los ajos y picarlos.
Pelar las patatas y chascarlas,  las zanahorias y cortarlas en rodajas.
En la olla con un poco de aceite sellar las carrilleras y reservarlas.
Pochar en la misma olla la cebolla y los ajos.
Incorporar las patatas, verduras y la hoja de laurel rehogar unos minutos.
Añadir la carne, el vino dejándolo evaporar.
Cubrir con agua salar y cerrar, cocinar el tiempo indicado.
Dejar enfriar la olla, abrir y servir calientes espolvoreando con perejil.

Descripción de los ingredientes

Carrilleras de Cerdo: Es un corte de carne magra procedente de las mejillas del cerdo. Al ser un músculo muy ejercitado, contiene una gran cantidad de tejido conectivo (colágeno). Tras una cocción lenta, el colágeno se funde y se transforma en gelatina, lo que da como resultado una carne increíblemente melosa, tierna y que se deshace en la boca.
Tirabeques: Una variedad de legumbre similar al guisante, pero de la cual se come tanto la vaina (que es tierna y plana) como las semillas incipientes de su interior.
Aportan un toque crujiente, fresco y un color verde vibrante que contrasta de maravilla con la estética del guiso. Nutricionalmente son ricos en fibra, vitamina C y añaden un punto de dulzor muy sutil.
Patatas: El tubérculo estrella de la cocina mediterránea, ideal para guisos por su versatilidad. Actúan como el perfecto acompañamiento saciante. Si las "chascas" (romperlas con el cuchillo en lugar de cortarlas limpiamente), liberan almidón, lo que ayuda a espesar el caldo de las carrilleras de forma natural. Absorben los sabores del guiso como ninguna otra hortaliza.
Zanahoria: Hortaliza de raíz de color naranja brillante, con un sabor dulce natural. Es la base de un buen sofrito. Aporta un dulzor de fondo. Es una fuente excelente de betacarotenos (vitamina A) y da color al plato.
Cebolla: Bulbo aromático imprescindible en la cocina, base de casi cualquier guiso.  Al pocharse lentamente, sus azúcares naturales se caramelizan, otorgando complejidad, melosidad y una base aromática.
Ajos: Bulbo de sabor picante y aromático cuando está crudo, que se vuelve suave y untuoso al cocinarse. Funciona como un potenciador de sabor natural.
Vino Blanco: Bebida alcohólica fermentada que se evapora durante la cocción.
Su acidez ayuda a desglasar el fondo de la cazuela y aporta notas florales y afrutadas a la salsa.
Aceite de Oliva: Grasa vegetal saludable, pilar de la dieta mediterránea.
Es el vehículo conductor del calor para sellar las carnes y pochar las verduras. Aporta sabor, untuosidad y estabilidad térmica durante todo el cocinado.
Agua y Sal: Los elementos básicos de hidratación y sazón. El agua permite que el guiso cueza durante el tiempo necesario (ya sea en olla exprés o tradicional) sin quemarse, creando el caldo base. La sal no solo sala, sino que potencia y despierta los sabores propios de cada uno de los ingredientes anteriores.
 


jueves, 18 de junio de 2026

Merluza empanada acompañada de ensalada de radicchio

Plato delicioso y crujiente que combina la suavidad y sabor delicado de este pescado blanco con una textura exterior dorada y crocante. Acompañada de una refrescante ensalada de radicchio, que aporta un toque amargo y color vibrante. Perfecta para una comida ligera y saludable, destaca por su sencillez y sabor. ocasiones especiales.
 


Sección Pescado:
 4 personas, preparación 15 minutos.
Dificultad:
 fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
600 g de filetes de merluza sin espinas, 1 o más radicchios, tomates cherry a voluntad, maíz cocido a voluntad, 1 a 2 huevos, pan rallado, aceite de oliva, vinagre y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Preparar la salsa alioli o comprarla ya hecha.
Batir los huevos necesarios con un poco de sal para empanar el pescado.
Salar el pescado y pasarlo primero por el huevo y seguidamente por el pan rallado.
Calentar suficiente aceite y freír por ambos lados el pescado, colocarlos sobre papel absorbente.
Lavar el radicchio y los cherrys corta ambos de la forma deseada y aliñar juntamente con el maíz.
Servir en platos individuales el pescado la ensalada y encima alioli.

Especificación de los ingredientes

Filetes de Merluza: Es un pescado blanco de agua salada, muy popular por su carne suave, tierna y con pocas espinas. Ventajas: Es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico y tiene un contenido en grasa muy bajo, lo que la hace ideal para digestiones ligeras. Aporta vitaminas del grupo B (como la B12) y minerales esenciales como el fósforo y el potasio.Pan Rallado: Pan seco que ha sido triturado o rallado hasta obtener un polvo más o menos grueso.  En la cocina es el ingrediente clave para lograr texturas crujientes. Al utilizarse para empanar la merluza junto al huevo, ayuda a retener los jugos naturales del pescado durante la cocción, evitando que se reseque. Huevo: Alimento de origen animal (generalmente de gallina) compuesto por clara (rica en agua y proteínas) y yema (rica en grasas y vitaminas).  Es considerado uno de los alimentos más completos del planeta debido al perfil perfecto de sus aminoácidos. Culinariamente, actúa como el "pegamento" indispensable para que el pan rallado se adhiera firmemente al filete de merluza. Radicchio Rosso (Achicoria Roja): Una variedad de achicoria de hojas de un color rojo intenso o morado con vetas blancas, muy común en la cocina italiana. Destaca por su característico sabor amargo, que aporta un contraste sofisticado a cualquier plato. Es bajísimo en calorías, rico en fibra, y su color delata una gran cantidad de (antioxidantes que protegen la salud cardiovascular). Tomates Cherry: Variedad de tomate de tamaño pequeño, forma redondeada y sabor generalmente más dulce y concentrado que el tomate común.  Aportan un toque de frescura, acidez y dulzura al plato. Son una fuente magnífica de licopeno (un potente antioxidante), además de aportar vitamina C y agua, lo que ayuda a la hidratación. Aceite de Oliva: Extraído de las aceitunas mediante presión. Es el pilar de la dieta mediterránea. Destaca por su alto contenido en ácido oleico (grasas monoinsaturadas), que ayuda a regular los niveles de colesterol. También resiste muy bien las altas temperaturas si decides usarlo para freír o dorar el pescado. Vinagre: Líquido de sabor agrio que resulta de la fermentación acética del alcohol (como el del vino o la sidra).  Actúa como un potente potenciador del sabor natural, ideal para la ensalada de radicchio y cherrys. Además, ayuda a la digestión al estimular la producción de jugos gástricos.  Salsa Alioli: Salsa tradicional mediterránea emulsionada, hecha originalmente a base de ajo y aceite de oliva (aunque a menudo se le añade huevo para estabilizarla). Aporta una cremosidad untuosa y un sabor intenso que combina de forma espectacular tanto con el pescado crujiente como con los vegetales. El ajo, su ingrediente estrella, tiene propiedades antisépticas naturales y favorece la circulación.

 


martes, 16 de junio de 2026

Minestrone frio de verduras con arroz y pesto de rúcula

Una receta refrescante y nutritiva, perfecta para los días calurosos o cuando buscamos una comida ligera pero llena de sabor. Este plato combina la riqueza de las verduras frescas con la suavidad del arroz, se convierte en una opción saludable y deliciosa, como plato principal, aportando frescura y vitalidad.
 


Sección Sopa fría: 4 personas, preparación 5 minutos, cocción del plato 25 minutos, dificultad: fácil.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
2 zanahorias, 2 calabacines, 300 g de repollo, 1 rama de apio, 100 de arroz, agua para cocer, aceite de oliva, queso Parmesano rallado, pesto de rúcula y sal.
 
Preparación y cocción:

Preparar un pesto en este caso de rúcula.
Lavar, pelar las zanahorias y los calabacines y picarlos en cubitos.
Lavar el repollo y picarlo en juliana fina y después por la mitad.
Lavar y picar el apio incluidas sus hojas.
Cocerlo en una cazuela con abundante agua y sal de 10 minutos.
Trascurrido el tiempo, añadir el arroz, el pesto cocer hasta que la misma este el arroz al dente.
Dejarlo enfriar y meterlo en la nevera hasta su consumo.
Servirlo frío o también templado con más pesto a su alrededor y el queso.

Propiedades y ventajas de los ingredientes del minestrone

Los ingredientes de esta receta son:  Zanahoria, es una de las fuentes más ricas en betacaroteno (provitamina A), además de contener potasio, fósforo y fibra. Es excelente para cuidar la salud ocular y de la piel. Sus antioxidantes ayudan a proteger las células del envejecimiento prematuro y refuerzan el sistema inmunitario.  Apio: Compuesto en su gran mayoría por agua, es rico en potasio, flavonoides y vitaminas de los grupos B y C. Tiene un potente efecto diurético y depurativo, ayudando a eliminar toxinas y a reducir la retención de líquidos. También es conocido por sus propiedades antiinflamatorias y digestivas.  Calabacín muy bajo en calorías, aporta una buena cantidad de fibra, agua, vitamina C y del grupo B., ideal para el control de peso gracias a su ligereza. Favorece el buen tránsito intestinal y ayuda a mantener una correcta hidratación.  Repollo (Col /Verza), una verdura crucífera rica en vitamina C, vitamina K, antioxidantes y compuestos azufrados. Destaca por sus propiedades antiinflamatorias y su capacidad para fortalecer el sistema inmunitario. También ayuda a proteger la salud cardiovascular y ósea. Arroz: Es una gramínea cultivada principalmente por sus granos comestibles, que se emplean en una gran variedad de preparaciones culinarias. Alto contenido energético: Es una fuente importante de carbohidratos complejos, que proporcionan energía de manera sostenida.El arroz blanco tiene muy bajo contenido de grasas, siendo una opción ligera en cuanto a lípidos. Fuente de proteínas: Aunque no tan elevado como en otros alimentos, el arroz aporta proteínas vegetales, principalmente del tipo incompleto, por lo que suele combinarse con legumbres para obtener proteínas completas. El arroz integral contiene una cantidad significativa de fibra, que ayuda a la digestión y al buen funcionamiento del sistema digestivo. Vitaminas y minerales: El arroz integral aporta vitaminas del grupo B (como tiamina, niacina y riboflavina), además de minerales como magnesio, fósforo y potasio. El arroz blanco carece de muchas de estas vitaminas y minerales debido a que durante su procesamiento se eliminan las capas externas del grano. Libre de gluten: El arroz es naturalmente libre de gluten, por lo que es apto para personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten. Fácil de digerir: Su composición lo hace suave para el estómago, siendo recomendado en dietas blandas o en casos de problemas digestivos.

 

Historia del Pesto

El pesto es una salsa originaria de la región de Liguria, en el noroeste de Italia, cuyo nombre proviene del verbo italiano pestare, que significa "machacar" o "triturar". Tradicionalmente, el pesto se elaboraba en un mortero de mármol usando albahaca fresca, ajo, piñones, queso parmesano o pecorino, aceite de oliva y sal. Esta mezcla tiene raíces muy antiguas y se cree que proviene de preparaciones similares de salsas de hierbas machacadas que se usaban en la cocina mediterránea desde tiempos romanos. Sin embargo, la receta tal como la conocemos hoy fue popularizada en el siglo XIX y XX en Italia, y con el tiempo se ha convertido en un símbolo culinario reconocido internacionalmente. Que se utiliza tradicionalmente para acompañar pastas, pero también puede servir como aderezo para ensaladas, untado en panes, mezclado con verduras al vapor, o incluso como complemento para carnes y pescados. Su sabor intenso y aromático aporta un toque fresco y sabroso a los platos, haciéndolo ideal para comidas rápidas y nutritivas. Aunque el pesto clásico es el llamado esto a la Genovese o de albahaca, existen varias variantes que adaptan sus ingredientes según las regiones y gustos: Pesto Rosso (Pesto Rojo): Se elabora con tomates secos, almendras o piñones, ajo, queso parmesano, albahaca y aceite de oliva. Tiene un sabor más dulce y afrutado, con un color rojizo característico. Pesto di Rucola: Utiliza rúcula en lugar de albahaca, lo que le da un sabor más picante y ligeramente amargo. Pesto di Pistacchio: Se prepara con pistachos, que aportan un sabor suave y cremoso, combinado con ajo, parmesano y aceite. Pesto Siciliano: Variante que incluye tomates, almendras, ajo, albahaca y a veces queso ricotta, con un perfil de sabor dulce y salado. Pestos sin frutos secos: Para quienes tienen alergias, existen versiones sin piñones o almendras, usando semillas de girasol o simplemente omitiendo los frutos secos. Cada variante adapta el método tradicional para ofrecer nuevos perfiles de sabor, manteniendo siempre la frescura y la intensidad característica del pesto.


lunes, 15 de junio de 2026

Jarretes de cordero al horno con patatas, pimientos y cebolla

Los jarretes de cordero al horno con patatas, pimientos y cebolla son una receta tradicional que destaca por su sabor intenso y textura jugosa. Cocinados lentamente, los jarretes quedan tiernos y llenos de aromas, mientras que las patatas y verduras aportan un toque de dulzura y color que complementa perfectamente el plato. Ideal para disfrutar en una comida familiar o una ocasión especial.
 


Sección carne cordero: 4 personas, preparación 5 minutos, horno 15/20 minutos cada a 190º
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
4 jarretes de ración 3 a 4 patatas, 3 pimientos verdes, 2 pimientos rojos, 2 cebollas, aceite de oliva y sal.
 

Preparación y cocción:


Primero pelamos la cebolla y las patatas y cortamos la primera en juliana y las segundas en rodajas o panaderas.
Lavar y despepitar los pimientos y lo cortamos en juliana o al gusto.
Salar todo y espolvorear con el aceite mezclándolo bien.
Salar los jarretes, colocar en un recipiente apto para el horno una capa de las verduras y encima los jarretes, espolvorear con un poco de aceite.
Precalentar el horno y colocar el recipiente y cocinar a la temperatura y tiempo indicado.
A mitad del tiempo remover todo y girar los jarretes dejar finalizar comprobando su cocción, caso contrario poner más tiempo, pues depende del tamaño de cada jarrete.
Servir caliente con su acompañamiento.



Ingredientes del plato

Jarrete de cordero: Aporta proteínas de alta calidad, hierro de fácil absorción y vitaminas del grupo B (especialmente 12) para la energía y el sistema nervioso. Pimientos (rojo y verde): Son una fuente excelente de vitamina C (potente antioxidante) y fibra, ideales para el sistema inmune y la digestión. Patatas: Proporcionan carbohidratos complejos que dan energía sostenida, además de potasio, que ayuda a regular la presión arterial. Cebolla blanca: Contiene compuestos antioxidantes y antiinflamatorios (como la quercetina) que cuidan la salud cardiovascular. Aceite de oliva: Rico en ácidos grasos monoinsaturados (grasas saludables) y vitamina E, excelentes para el corazón y para reducir el colesterol "malo". Vinagre: Ayuda a mejorar la digestión, puede contribuir a regular los niveles de azúcar en sangre y resalta los sabores de forma saludable.

Definición de jarrete 

"Jarrete" viene del francés jarret, que a su vez tiene raíces en el latín vulgar garratus, relacionado con garrire, que significa ‘charlar’ o ‘hacer ruido’, aunque esta conexión es menos clara. Más directamente, el término se usaba para designar la parte trasera de la pierna, justo detrás de la rodilla, una zona fundamental para la animalería y alimentación. Históricamente, el jarrete era un corte valorado especialmente en regiones rurales y en la cocina tradicional europea. Por su contenido en tejido conectivo y colágeno, cuando se cocina lentamente, se convierte en un plato nutritivo y sabroso, utilizado en guisos y estofados. En particular, en la cocina alemana, francesa y española, el jarrete ha sido un ingrediente esencial para platos típicos. Además, en la Edad Media y hasta tiempos modernos, partes como el jarrete eran aprovechadas en su totalidad debido al gran respeto por el alimento y a la necesidad de no desperdiciar carne, lo que explica su uso frecuente en recetas tradicionales.

 


viernes, 12 de junio de 2026

Espárragos verdes con gulas en ensalada y mayonesa

Una deliciosa propuesta que combina la suavidad y frescura de los espárragos con el sabor característico y delicado de las gulas. Acompañada de una cremosa mayonesa, esta receta ofrece un equilibrio perfecto entre textura y sabor, ideal para disfrutar como entrante ligero o acompañamiento sofisticado.
 


Sección Verdura: 4 persona. preparación 5 minutos.
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
1 bote grande de espárragos verdes, mayonesa, 300 g de gulas, 1 diente de ajo (opcional), aceite de oliva, vinagre de Módena y sal.
 
Preparación:


Pelar el ajo, quitarle la parte interior y picarlo muy fino, siempre que lo usemos en este plato.
Poner las gulas en un bol y aliñarlas con el aceite y un poco de sal, añadir el ajo (opcionalmente) y mezclar todo bien.
En una fuente colocar los espárragos, encima la ensalada de gulas y decorar con un hilo de vinagre.
Colocar en la punta la mayonesa y servir.

Espárragos verdes o blancos

¿Qué tienen en común los espárragos con la cebolla y el ajo? Una misma familia (¡la de los lirios!) y un milagro subterráneo que se renueva desde hace milenios. Conozcamos más sobre los espárragos en todos sus colores. Cultivados según la leyenda en el Valle del Edén, y conocidos desde el antiguo Egipto, los espárragos nacieron en realidad en Asia, desde allí se extendieron a España, Grecia y luego por toda Europa. Las variedades espárragos verdes, los más comunes, tienen un buen sabor herbáceo al ser ricos en clorofila. Luego están los espárragos blancos, más tiernos y carnosos. Espárrago triguero es una planta espontánea que forma parte del matorral mediterráneo. Los nuevos brotes, similares a los espárragos cultivados, son mucho más finos y tienen un sabor ligeramente más fuerte y ligeramente amargo.

Las gulas

 Son uno de los inventos más curiosos y exitosos de la gastronomía moderna. Aunque hoy en día están totalmente integradas en nuestra cocina, su origen es relativamente reciente y responde a una pura necesidad de mercado. Aquí tienes el resumen de su historia, cómo se usan en la cocina y dónde se consumen. Para entender la historia de las gulas, primero hay que hablar de las angulas (las crías de la anguila). Tradicionalmente, las angulas eran un plato popular en el norte de España, pero debido a la sobrepesca, la contaminación de los ríos y la escasez, su precio se disparó en las últimas décadas del siglo XX, convirtiéndose en un artículo de auténtico lujo inaccesible para la mayoría. En  (1991): Ante esta situación, la empresa vasca Angulas Aguinaga buscó una alternativa. Tras años de investigación junto al Instituto del Frío del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), desarrollaron un sucedáneo idéntico en forma y textura utilizando surimi. Son un producto muy versátil porque ya vienen cocinadas y pasteurizadas; prácticamente solo hay que calentarlas. Tienen un sabor muy suave (ligeramente marino), por lo que absorben muy bien los sabores de los ingredientes con los que se acompañan. Se consumen principalmente en España, Francia, Portugal por proximidad cultural y gastronómica, en América Latina: Se pueden encontrar en tiendas de importación o restaurantes de cocina española en países como México, Argentina o Chile, consumidas principalmente por la comunidad española o aficionados a su gastronomía.

El ajo 

Tiene profundas raíces en la historia de la humanidad, que se remontan a más de 5.000 años. Originario de Asia Central, el ajo se extendió rápidamente a las antiguas civilizaciones de Egipto, Grecia y la antigua Roma. Se consideraba un verdadero tesoro culinario y se utilizaba tanto como alimento como como medicina. El ajo no sólo proporciona un sabor increíble a los platos, sino que también está repleto de beneficios para la salud. Rico en antioxidantes, vitaminas y minerales, el ajo es conocido por sus propiedades antibacterianas, antivirales y antiinflamatorias. Se ha asociado con numerosos beneficios para la salud, incluido el apoyo al sistema inmunológico, la reducción del colesterol y la promoción de la salud cardiovascular.


jueves, 11 de junio de 2026

Ensalada marinera con garbanzos, rúcula y cherrys

Esta ensalada marinera con garbanzos de bote es la combinación perfecta entre frescura y practicidad. Los garbanzos aportan una base nutritiva y suave, que se mezcla armoniosamente con los sabores del mar y el toque fresco de las verduras, creando un plato ligero, delicioso y fácil de preparar ideal para cualquier ocasión.
 


Sección Ensalada: 4 persona. preparación 10 minutos, nevera mínimo 2 horas
Dificultad: fácil. Todos los tiempos son siempre indicativos.
 
Ingredientes para la receta:
 
1 bote de garbanzos cocidos, 150 g de gambas, 150 g de mejillones cocidos, 9 langostinos crudos, palitos de surimi a voluntad, aceite de oliva, vinagre o limón y sal.
Decoración: rúcula a voluntad, tomatitos cherry amarillos, pera y normales, aceite de oliva, vinagre y sal.


Preparación y cocción:


Calentar agua y cocer las gambas y langostinos, enfriar en agua con hielo y reservar igualmente del agua de cocción.
Pelar las gambas y langostinos.
Abrir el bote de garbanzos y lavarlos bien bajo agua fría.
Poner todos los ingredientes en un bol añadiendo los mejillones cocidos y los palitos de surimi cortados.
Aliñar al gusto y salar.
Lavar y cortar por la mitad los tomatitos y aliñar con aceite, vinagre y sal.
Colocar en platos individuales una cama con la rúcula, poner encima los garbanzos y colocar al gusto los cherrys.

Los garbanzos

Son una de las primeras legumbres cultivadas en la historia de la humanidad. En Oriente Medio se han encontrado restos que tienen alrededor de 7.500 años. Es un arbusto que llega a medir hasta 50cm de altura. ... Cada vaina puede tener una o dos semillas de garbanzo. Estas leguminosas crecen a pleno rayo del sol o con un poco de sombra en lugares cálidos. Su ciclo es de aproximadamente 100 días para la cosecharlos

Rúcula

La historia de la rúcula tiene orígenes ancestrales, de hecho, esta planta herbácea ya existía en la época del pueblo romano, quienes la utilizaban para darle un sabor más aromático a los platos que servían y degustaban y, además, creían que la rúcula podía también ser una sustancia afrodisíaca. Hoy en día es usada en muchos platos, ensaladas, salsa etc.

Ensalada marinera con legumbre

La combinación de elementos del mar con legumbres es una de las joyas más brillantes de la gastronomía mediterránea y atlántica. Aunque tradicionalmente estamos acostumbrados a ver los garbanzos en guisos calientes e invernales, su salto a las ensaladas frías junto al marisco es una evolución fascinante que une la cocina de subsistencia con la frescura veraniega. La unión de los garbanzos y los productos del mar (lo que conocemos como estilo a la marinera) tiene raíces históricas. El origen en los barcos de pesca, en las costas de regiones como Andalucía (especialmente Cádiz) y Galicia, los pescadores cocinaban a bordo o al llegar a tierra con lo que tenían a mano. Las legumbres (garbanzos y alubias) eran fáciles de almacenar durante meses en los barcos, y el marisco (como langostinos, buey de mar o calamares) era el descarte o el producto fresco del día. Así nacieron los míticos garbanzos con langostinos. Durante el siglo XX, con la llegada del turismo y la necesidad de adaptar las legumbres a las altas temperaturas del verano, las cocinas españolas e italianas transformaron los tradicionales platos de cuchara marineros en platos fríos. Para que una ensalada marinera de garbanzos sea un éxito, se busca un equilibrio entre la proteína marina, la base de la legumbre y un aliño potente que potencie los sabores. Garbanzos, langostinos o gambas, pulpo o calamar, mejillones o berberechos, bocas de mar, surimi, pimiento verde y rojo, cebolla morada o cebolleta, tomate, buen aceite de oliva virgen extra, vinagre.

 


Alubias blancas en ensalada, con atún, huevo duro y surimi y rúcula

Opción perfecta para los días calurosos de verano. Ligera, pero llena de energía, combina la suavidad de las alubias blancas con el sabor de...