El
cordero es una carne apreciada, que aporta profundidad y riqueza a numerosos
guisos tradicionales, partes como la falda y el cuello son ideales para
preparaciones a fuego lento, proporcionando un caldo sabroso y una carne jugosa
que realzan cualquier plato. Las alubias blancas se combinan con alcachofas
frescas y los cortes selectos de falda y cuello de cordero para crear un guiso
nutritivo.
Sección
Legumbre: 4
personas, remojo de las legumbres una noche, preparación 5 minuto, cocción olla
rápida de 15 a 20.
Dificultad: fácil. Todos los
tiempos son siempre indicativos.
Ingredientes para la receta:
320
g de alubias blancas, 4 alcachofas, 300 g de falda de cordero más cuello del
mismo, 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajos, 1 zanahoria pequeña, 2 hojas de
laurel, 1 limón, aceite de oliva, agua para la cocción y sal.
Preparación
y cocción:
Remojar
las alubias con la antelación indicada.
Lavar
y quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en cuartos quitarles las
barbas y ponerlas en agua con limón.
Pelar
la zanahoria, la cebolla y los ajos picarlo en daditos.
Salar
la carne y partir la falda en trozos sellarla en aceite y reservar.
Pochar
las verduras en el aceite, donde hemos sellado el cordero. unos minutos.
Añadir la hoja de laurel y las alubias y el cordero al sofrito y rehogar unos
minutos.
Cubrir con el agua necesaria, salar y cocinar el tiempo indicado, dejar
enfriar, abrir y comprobar su textura.
Servir caliente.
Alubias blancas
Para conocer la historia y el origen de las alubias no
solo es necesario cruzar el “charco”. También hay que retroceder en el tiempo y
remontarse al siglo XV. Concretamente al año 1492 y posteriores, tras uno de
los descubrimientos más importantes de esta época de la Historia: el
descubrimiento de América. Las judías o alubias son una planta anual que
pertenece a la familia de las leguminosas Papillonaceae. La parte comestible de
la planta son las semillas (de hecho, las judías) pero también existen variedades
“come todo" como las judías verdes y los tirabeques, cuyas vainas también
son comestibles. Las judías o alubias son una de las legumbres más consumidas
actualmente en España, pero no siempre han estado presentes en la dieta de los
españoles.
La alcachofa
Es una planta originaria del Mediterráneo, con una
historia que se remonta a la antigua Grecia y Roma, donde ya se valoraba por
sus propiedades medicinales y su sabor. Fue cultivada y mejorada a lo largo de
los siglos, especialmente en Italia y España, hasta convertirse en el alimento
que conocemos hoy. Durante la Edad Media, su cultivo se extendió por Europa y
más tarde llegó a América con la colonización española. Actualmente, los
principales países productores de alcachofas son España, Italia, Francia, Egipto
y Estados Unidos, siendo España uno de los mayores exportadores a nivel
mundial. En España, las alcachofas cuentan con varias denominaciones de origen
y certificaciones de calidad que avalan su procedencia y calidad, aunque no
todas las zonas productoras tienen una denominación de origen específica para
la alcachofa. Alcachofa de Benicarló: Situada en la provincia
de Castellón (Comunidad Valenciana), fue la primera en obtener
la Denominación de Origen Protegida. Alcachofa de Tudela, Ubicada
en la Ribera de Navarra, cuenta con el sello de Indicación
Geográfica Protegida. Variedad: Exclusivamente la Blanca
de Tudela. Aunque no tengan una Denominación de Origen protegida por la UE,
existen regiones que producen alcachofas de una calidad excepcional y que son
muy reconocidas en el mercado nacional: Alcachofa de la Vega Baja del
Segura (Alicante): Conocida como "La Joya de la Huerta", es
uno de los mayores núcleos de producción de España. Tienen una marca de calidad
territorial. Alcachofa de El Prat (Barcelona): Muy valorada en
Cataluña, destaca por ser especialmente dulce y tierna gracias a los suelos
fértiles del Delta del Llobregat. Alcachofa de Lorca (Murcia): Murcia
es el principal exportador de alcachofa de España, con una producción masiva y
tecnológicamente muy avanzada.
Falda
o Pecho y cuello de cordero
Es un corte de cordero económico, que se usa para guisos. La carne magra a
menudo se separa para ser picada. De la barriga se le puede sacar un enrollado
e incluso mordiscos. Es un corte rico en huesos y cartílagos, formado por los
músculos del abdomen. Económico pero muy sabroso, para la cocina de invierno se
ofrece entero o deshuesado para el relleno, o en trozos con o sin hueso para
estofados, fritos y estofados de carne. Para prepararlo rellena, pide al
carnicero que deshuese la pieza. Para guisos, compre piezas, con o sin huesos.
Pida al carnicero que retire la fina piel que cubre la carne y desengrase
ligeramente la parte superior de la pieza. El cuello de cordero es un
corte muy valorado en la cocina tradicional por su gran sabor y textura melosa.
Gracias a su contenido en tejido conectivo y grasa intramuscular, el cuello se
vuelve especialmente tierno y jugoso cuando se cocina lentamente, liberando un
caldo intenso y profundo que enriquece cualquier guiso.
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