Un plato con ingredientes de dos naciones, la clásica
pasta italiana y las salchichas alemanas nos dará un plato ideal. Los pequeños
de casa nos agradecerán el mismo pues también llevara salsa de tomate.
Sección pasta corta: 4 personas, preparación: 20
minutos, cocción de la pasta: el tiempo indicado por el fabricante, dificultad fácil.
Ingredientes para la receta:
320 g de pasta, 8 salchichas de Frankfurt, 500 g de
tomate triturado, ½ cebolla, 2 dientes de ajos, 1 calabacín pequeño aceite de
oliva, agua para la cocción, queso Parmesano rallado y sal.
Preparación y cocción:
Lavar y cortar las puntas y partir a lo largo el
calabacín.
Seguidamente cada parte por la mitad a lo largo y picar
en juliana mediana.
Pelar la cebolla y los ajos y picarlos.
En una cazuela poner aceite y sin calentar añadir la
cebolla y los ajos.
Incorporar el calabacín y rehogar unos minutos.
Calentar aceite en la cazuela y pochar a fuego lento la
cebolla y los ajos.
Incorporar el tomate y, salar.
Dejar que empiece a hervir y bajar el fuego, cocinar 15
minutos y añadir las salchichas cortadas en trozos.
Cocinar el tiempo indicado o hasta que haya espesado.
Cocer la pasta al dente en abundante agua con sal y
escurrirla.
Mezclar la pasta con la salsa y añadir el queso.


En
Italia se les llama rigatoni cuando tienen ranuras longitudinales en la
superficie externa y tortiglioni cuando, por el contrario, tienen ranuras en
espiral. Ambos son uno de los tipos más habituales en la elaboración de
timbales o en la clásica pasta al horno. El origen del nombre deriva del latín
tardío tortillare , que a su vez se remonta al latín clásico torquere , es
decir, girar. Algunos ven en el formato una referencia al típico diseño en
espiral que se obtenía trabajando en la prensa. En cuanto a uno similar, el
rigatone, en su nombre rinde homenaje a la invención de la pasta imperante por
parte de la industria.
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