sábado, 4 de abril de 2026

Berenjenas rellenas de pisto, con huevo de codorniz y loncha de jamón

Esta versión destaca por ciertos detalles en la preparación y los ingredientes que la diferencian del pisto tradicional que se encuentra en otras regiones de España. A diferencia de otros rellenos más pesados o carnosos, el pisto ofrece una opción ligera. Además, el toque final del huevo de elevando el plato a un nivel gourmet.
 


Sección Verdura; 4 persona. preparación 20/25 minutos, microondas 7 minutos, horno a gratinar 5 minutos a 200.
Dificultad fácil. Todos los tiempos son siempre indicativo.
 
Ingredientes para la receta:
 
Para el pisto: 2 cebollas, 2 calabacines, 2 pimientos verdes, 3 tomates pera, aceite de oliva y sal.
4 berenjenas medianas, 8 lonchas de jamón, 8 huevos de codorniz, pan rallado. aceite de oliva y sal.
 
Preparación y cocción:
 
Pelar la cebolla y los tomates picarlos en daditos.
Lavar y despuntar los calabacines y cortarlo en daditos.
Lavar y desvenar y despepitar los pimientos trocearlos en trozos pequeños.
Pochar la cebolla durante 5 minutos y añadir seguidamente los pimientos y cocinar otros 5 minutos, salar.
Incorporar los calabacines y cocinar 5 minutos removiendo de vez en cuando
Finalizar con el tomate y cocinar otros 10 minutos y hasta que se haya consumido todo el líquido, no dejar de remover.
Lavar las berenjenas y meterlas en el microondas para que se ablanden, retirar partir por la mitad a lo largo y vaciar de su carne, salar.
Rellenar con el pisto y colocarlas en una fuente para el horno espolvoreadas con pan rallado y gratinar el tiempo indicado.
Freír los huevos y el jamón y colocar un huevo sobre cada berenjena y colocarlas acompañadas del jamón.

La berenjena

(*Solanum melongena*), también conocida como aubergine o eggplant en inglés, es una hortaliza (botánicamente una baya) de la familia de las solanáceas, al igual que el tomate, la patata y el pimiento. Su historia es fascinante: pasó de ser una planta medicinal y ornamental, incluso temida, a convertirse en un ingrediente estrella de muchas cocinas del mundo. Se originó en el sudeste asiático, probablemente en la región de la India (incluyendo áreas como Assam y Birmania) y el sur de China, donde se domesticó hace más de 4.000 años a partir de especies silvestres como *Solanum insanum* o *Solanum incanum*. Sus parientes silvestres más antiguos provienen del noreste de África (hace unos 2 millones de años), pero la domesticación principal ocurrió en Asia. En Europa, su recepción fue controvertida. Perteneciente a la familia de las solanáceas (algunas tóxicas), se la asoció con la "locura" o la melancolía: en Italia se llamó *melanzana* (de *mala insana*, "manzana loca"), y en algunos lugares se consideraba comida de "moriscos" o "judíos" (de hecho, se la conocía como "manzana de los judíos" por su popularidad entre los sefardíes). Hoy se cultiva en todo el mundo, y España (especialmente Andalucía) es uno de los principales productores europeos. Variedades antiguas eran más pequeñas, blancas o verdes; la morada actual se impuso por su resistencia al transporte.

Huevo de codorniz

Son los pequeños huevos puestos por la codorniz, un ave de tamaño reducido muy apreciada tanto por su carne como por sus huevos. Estos huevos destacan por su sabor delicado y su textura suave, además de ser reconocidos por su atractivo aspecto moteado y su valor nutricional elevado. Tradicionalmente, los huevos de codorniz han sido consumidos en diversas culturas, especialmente en Asia y Europa, donde se consideran un manjar y un ingrediente gourmet. En cuanto a su historia, el consumo de huevos de codorniz se remonta a la antigüedad, siendo populares en la cocina de civilizaciones como la egipcia y la romana. En Japón, por ejemplo, forman parte de la dieta desde hace siglos y son habituales en platos como el sushi o en aperitivos. En España, su consumo se ha extendido en las últimas décadas, sobre todo en la alta cocina y en tapas, gracias a su versatilidad y presentación atractiva. 

 La historia del jamón

Es fascinante y se remonta a miles de años. Este producto cárnico, que proviene de la pierna trasera del cerdo, ha sido parte importante de la dieta humana en diversas culturas a lo largo del tiempo. El jamón tiene sus raíces en la antigüedad. Existen evidencias de que los cerdos fueron domesticados alrededor del año 5000 a.C. en Asia, y su carne comenzó a ser consumida por las comunidades humanas. En España, el jamón ibérico empezó a ganar reconocimiento por su calidad, particularmente el jamón de cerdos alimentados con bellotas en la Dehesa, un tipo de bosque mediterráneo. Con el tiempo, el jamón se exportó a otras partes del mundo, ganando popularidad en América y Asia. Hoy en día, el jamón es un alimento apreciado en todo el mundo. Se pueden encontrar diversas variedades, como el jamón serrano de España, el prosciutto de Italia, el jambon de París en Francia, y muchas más. Estas variantes son celebradas en gastronomías nacionales y son una parte esencial de festividades y celebraciones. Hoy en día, el jamón se presenta en diversas formas y estilos en las tiendas, adaptándose a las preferencias de los consumidores y a diferentes usos culinario. jamón curado, cocido, ahumado, loncheado, en tacos, tiras y muchas más.


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